México

Rinden homenaje a general asesinado

El Ejército destaca la labor de Mauro Enrique Tello, quien fue torturado y asesinado junto a otras dos personas

CANCÚN.- Al encabezar la ceremonia de cuerpo presente que se ofreció en honor al general de brigada, Mauro Enrique Tello Quiñones, asesinado junto con otro militar y un civil, el diplomado del Estado Mayor, Jorge Juárez Loera, calificó el deceso como un hecho lamentable y “una pérdida irreparable para la familia, las fuerzas castrenses y la nación”.

Juárez Loera, quien viajó a Cancún para acudir a la ceremonia luctuosa, celebrada en el 64 batallón de infantería de Cancún, en representación del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guillermo Galván, se refirió al reciente ex asesor del presidente municipal Gregorio Sánchez como un compañero honorable, con quien “hombro a hombro” tocó combatir por la seguridad del país, y de quien dijo “supo valerse y hacerse valer”.

Al referirse a la viuda del general, Alicia González González, señaló: “Señora Alicia, reciba el más sentido pésame de esta institución armada, y cuente con nuestro apoyo incondicional”.

El también militar aseguró que el “levantón”, tortura y asesinato del general Tello Quiñónez no interferirá con las labores de las Fuerzas Armadas para mantener el orden y la seguridad del país, y manifestó que la tarea es “seguir adelante para no dejarlo en el olvido”, para que nunca dejen de estar.

Al recibir posteriormente la bandera nacional de forma simbólica por parte de Juárez Loera, Alicia González le escuchó decir: “Alicia, somos nosotros... Te digo, piensa en Dios”. Luego su hijo, Enrique Tello, tomó la bandera en sus manos y la besó bañado en llanto.

Fue ajusticiamiento: Gertz Manero

El ex secretario de Seguridad Pública Federal del sexenio pasado, Alejandro Gertz Manero, dijo que el asesinato de Enrique Tello se trato de un “ajusticiamiento”.

El general en retiro Mauro Enrique Tello Quiñónez fue hallado muerto, con huellas de tortura, junto con su asistente el teniente César Román Zúñiga y su chofer Juan Ramírez Sánchez, en un paraje cerca de la carretera libre a Mérida. El asesinato del militar ocurrió a menos de 24 horas de haber sido designado asesor de seguridad pública del municipio y a 20 días de su llegada a este centro vacacional. Los tres cuerpos fueron hallados la madrugada de martes, cerca del poblado Cristóbal Colón.

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