México

Sube precio de la tortilla en el Norte de la República

En al menos cinco municipios de Coahuila (Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga, Parras y General Cepeda) se dio el incremento, y a partir de mañana se podría generalizar en todo el país

SALTILLO, Coah.- Un golpe directo a los bolsillos de los consumidores propinaron los industriales de la masa y la tortilla, al aumentar en dos pesos el precio por kilogramo, argumentando alzas en el costo de la harina de maíz que, según señalaron, en los últimos dos meses ha subido 400 pesos la tonelada, para situarse en cinco mil 750 pesos y pronosticaron que a mediados de año podría costar seis mil 550 pesos.

Por ello, el precio de 8.50 pesos se incrementó a 10.50 pesos en establecimientos del Norte del país, como Coahuila y Tamaulipas, y según los industriales, a partir del lunes el alza podría generalizarse a otras entidades.

Aunque el precio oficial del alimento básico no ha variado, los tortilleros iniciaron la escalada de precios “discrecionalmente”.

En al menos cinco municipios de Coahuila (Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga, Parras y General Cepeda) se dio el incremento y, según el secretario de la Unión de Industriales de la Masa y la Tortilla, Raúl Moreno Luis, se generalizará en más de 400 establecimientos de los 38 municipios a partir de este lunes.

En enero terminó el pacto

Recordó que en enero pasado terminó el Pacto para la Estabilización del Precio Tope de la Tortilla, que firmaron con el Gobierno federal el 4 de enero de 2007. “Nosotros, justificó, no queremos elevar el precio del alimento, ni afectar a las amas de casa, pero no tenemos otra alternativa”.

Advirtió enseguida: “Si seguimos soportando los ajustes de precios nos veríamos obligados a despedir a nuestros empleados y no queremos llegar a eso, pues los reajustes afectarían a unos cientos de familias”.
Dijo que elaborar un kilogramo de tortilla cuesta 7.30 pesos, y para ello consumen otros insumos, como salarios, luz, agua, teléfono, hasta refacciones de vehículos repartidores, además del pago de impuestos”.

Demandan apoyos del Presidente Felipe Calderón

Los empresarios de este gremio, del que dependen dos mil empleos directos, demandan la intervención del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, para revisar esta situación y firmar un nuevo pacto nacional.
Destacan que el incremento se debe a que las harineras, cuyos insumos pagan en dólares, venden ahora más cara la tonelada de harina.

Además, dijeron que ya empezaron a aplicar un aumento al precio de la harina de maíz de hasta mil 200 pesos por tonelada. Con ello, el precio que en enero era de cinco mil 350 pesos, se espera que para junio alcance hasta los seis mil 550 pesos.

Al respecto, Moreno Luis señaló que en el mes de febrero subió 250 pesos y en marzo 150 pesos más, y para los siguientes meses se espera que continúe el ajuste.

“Por eso se dispararon nuestros costos de producción, que ya de por sí registraban un incremento de 22% en el último año”.

Moreno Luis señaló que este es un problema que se deriva de la crisis económica mundial, por lo que pidió al Presidente Felipe Calderón Hinojosa, que para mantener el precio del alimento, se llegue a un acuerdo urgente.
Basta con que instruya a sus secretarios de Economía y Hacienda y Crédito Público para que establezcan una mesa de diálogo con empresarios harineros e industriales del ramo, a fin de que se llegue a un pacto entre todas las partes involucradas. “Es cuestión de voluntad política”, aseguró Moreno Luis.

Incluso, mencionó que le envió una carta al delegado de Economía en Coahuila, Edmundo Gómez Garza, pero aún no obtiene respuesta, por ello, algunos tortilleros iniciaron el alza en varias partes del país. (El Universal)


CRÓNICA

“Hacerlas ya no es redituable”


Todos los días, religiosamente, con ganas o sin ellas, don José Luis Saucedo de León se levanta a las tres de la madrugada. Sin siquiera almorzar ni tomar una taza de café se va a su negocio donde sus trabajadores preparan la masa y prende la máquina de hacer tortillas.

Cuando mucho tardan una hora en empezar a salir las tortillas calientitas, unos se disponen a envolver y a acomodar en cajones para llevarlas a repartir a las tiendas de barrio en Saltillo.

Momentos después, la tarea es atender a los primeros clientes, amas de casa, señores, jóvenes o niños que van a comprar el producto.

Es la misma rutina desde hace 12 años, cuando inició su microempresa con la esperanza de mantener bien a su familia y consolidar un negocio próspero.

“Ahora tengo 12 empleados, pero nadie me regala nada, todo me cuesta” afirma al reconocer que se siente desesperado, porque hacer tortillas, no es redituable.

“Nos está pegando muy duro” señala sobre la escalada inflacionaria que ha disparado los precios de todos los insumos, servicios e impuestos y elevó los costos de producción por kilogramo de tortilla a 7.60 pesos, cuando el precio al público es de 8.50.

Produce diariamente en promedio mil 600 kilogramos, 30% que se convierte en pérdida total por las devoluciones de las tiendas.

Los gastos son muchos. Cada tonelada de harina de maíz le cuesta cinco mil 700 pesos y subirá a seis mil 600 para el mes de julio, pues acumulará incrementos por mil 200 pesos en el primer semestre de este año.
Además, paga 48 mil pesos de sueldos al mes. El recibo de luz que era de ocho mil 900 pesos subió a 10 mil 700; los rollos de papel para envolver las tortillas que adquiere cada tres meses valen 17 mil pesos; agua por mil 200, más el teléfono y el Impuesto Sobre la Renta (ISR) de dos mil 220 bimestrales se elevó a dos mil 570, entre otros egresos.

Por eso pidió a su contadora hacer un estudio para justificar los dos pesos de aumento que están solicitando y que ya empezaron a aplicar en algunas tortillerías de Saltillo y la región Sureste de Coahuila, donde de nueve pesos aumentó a 11 pesos el kilo.

Lamenta que las grandes cadenas comerciales de supermercados les hagan la competencia desleal, porque ofertan a cuatro y a 5.50 el kilogramo como gancho para atraer clientes. (El Universal)

A la crisis hay que ponerle buena cara

JUCHITÁN.- Enfundado en un mandil blanco, don Heberto Luis, dueño de la taquería “La Gringa”, ubicada a un costado de la vieja estación del tren, sonríe y dice: “A la crisis hay que ponerle buena cara”.
Su negocio tiene más de 50 años y es frecuentado por familias para saborear los tacos de barbacoa de res con la salsa de chiles habaneros, pero ahora enfrenta el alza al precio de la tortilla, y también de la verdura, la carne, el gas y la electricidad.

“Ahorita, el kilo de tortillas para tacos, que son más pequeñas que las normales, me cuesta nueve pesos. En 10 años, los precios de todos mis insumos no habían subido tanto”.

Por “tantas alzas”, don Hebert, como le dicen, y su esposa doña Cruz Aquino Santos, tomaron la difícil decisión de “aumentar un peso el precio de cada taco”. Si en diciembre cada pieza valía cinco pesos, ahora cuesta seis pesos.

“Los clientes me preguntan sorprendidos del por qué del nuevo precio y les digo que estoy obligado a subirle, porque todo está incrementándose y me preocupa que pronto el precio de la tortilla vuelva a aumentar”, comenta con el rostro sombrío.

A la taquería “La Gringa” le bastan 10 kilos de tortilla y 15 de carne de res para satisfacer cada día las exigencias de ex alcaldes, políticos, empresarios, legisladores, taxistas, mecánicos, profesores y amas de casa.

Sin embargo, la preocupación ronda en cada amanecer en esa caseta metálica que constantemente es pintada de blanco. “Tengo 10 años al frente del negocio, pero podría decirse que aquí nací”, señala don Heberto, quien pronto cumplirá 52 años.

A partir del primero de marzo, el kilogramo de tortilla empezó a adquirirlo a nueve pesos. En los últimos dos años, el precio se mantuvo estable en ocho pesos. “Ahorita resiento algo el aumento de la tortilla, la gente compra menos”.

Testigo casi cotidiano del paso del tren que cada tercer día transporta en sus lomos de acero a cientos de migrantes centroamericanos, don Heberto Luis se esmera en el regateo para capotear los aumentos que se dan en los otros insumos de la taquería.

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