Sospechosas desde cualquier punto de vista resultan las medidas que se pretenden aplicar desde la Secretaría de Desarrollo Social en contra del personal del Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS), entre las cuales se contempla reducir hasta en 50% el personal que labora en esa dependencia.
Determinar si tales medidas son justificables o no, sería cuestión de aplicar un estudio profesional al respecto, pues no es la única dependencia en la que con el pretexto de realizar una reingeniería, vienen despidiendo personal que no es afín al Partido Acción Nacional (PAN), lo cual da cuenta de la desesperación de los miembros de este partido por consolidar su estrategia de incluir en la nómina gubernamental al mayor número posible de sus incondicionales y/o simpatizantes, con vistas a la cada vez más próximas elecciones intermedias.
En el caso del IJAS, el agravante es mayor, toda vez que su titular es el ingeniero agrónomo Gonzalo Moreno, quien fuera diputado local y federal, pero por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y precandidato a la presidencia municipal de Zapopan, la cual no logró alcanzar —ni siquiera la candidatura—, por lo que se dejó seducir por Emilio González Márquez para que abandonara el partido que le había brindado oportunidades nunca soñadas y colaboró en la campaña de éste rumbo a la gubernatura, particularmente en la ex villa maicera, en donde de paso coadyuvó para que Juan Sánchez Aldana se apoderara de la Presidencia —y ya ven ustedes para qué—.
Desconozco cuál será la actitud de Gonzalo Moreno al respecto, pero lo bueno para él es que seguirá en la nómina; sin tanta gente con la cual batallar y con un sueldo bastante atractivo, aunque todo esto sea a costa de seguir perdiendo la dignidad y condenado a que “en el mejor de los casos” —si es que las cosas resultan como quieren los panistas— en la próxima administración le vuelvan a dar un cargo de tercer o cuarto nivel, ¡ah!, pero eso sí, continuar en la nómina, porque en el ámbito político, difícilmente podrá volver a aspirar a cargo alguno, dados los antecedentes con que cuenta y con una ciudadanía cada vez más exigente (además de que los del PAN no lo aceptan como suyo, tal y como se lo vienen demostrando).
Pero lo verdaderamente importante de todo este asunto, es que 250 familias (por cuatro personas en promedio), o sea, mil personas se encuentran en peligro de perder el sustento diario, lo cual es gravísimo, no sólo por la situación por la que atraviesa el Estado en lo que hace a la creación de fuentes de empleo —la peor del país—, sino porque se supone que una de las tareas primordiales de la Secretaría de Desarrollo Humano, es precisamente buscar, fomentar y fortalecer las oportunidades de desarrollo de las familias jaliscienses, ¡vaya incongruencia!.
¿Será con estas acciones como pretenden justificar 700% de aumento presupuestal solicitado este año en la Secretaría de Desarrollo Humano?.
CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID / Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión.
Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx
Determinar si tales medidas son justificables o no, sería cuestión de aplicar un estudio profesional al respecto, pues no es la única dependencia en la que con el pretexto de realizar una reingeniería, vienen despidiendo personal que no es afín al Partido Acción Nacional (PAN), lo cual da cuenta de la desesperación de los miembros de este partido por consolidar su estrategia de incluir en la nómina gubernamental al mayor número posible de sus incondicionales y/o simpatizantes, con vistas a la cada vez más próximas elecciones intermedias.
En el caso del IJAS, el agravante es mayor, toda vez que su titular es el ingeniero agrónomo Gonzalo Moreno, quien fuera diputado local y federal, pero por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y precandidato a la presidencia municipal de Zapopan, la cual no logró alcanzar —ni siquiera la candidatura—, por lo que se dejó seducir por Emilio González Márquez para que abandonara el partido que le había brindado oportunidades nunca soñadas y colaboró en la campaña de éste rumbo a la gubernatura, particularmente en la ex villa maicera, en donde de paso coadyuvó para que Juan Sánchez Aldana se apoderara de la Presidencia —y ya ven ustedes para qué—.
Desconozco cuál será la actitud de Gonzalo Moreno al respecto, pero lo bueno para él es que seguirá en la nómina; sin tanta gente con la cual batallar y con un sueldo bastante atractivo, aunque todo esto sea a costa de seguir perdiendo la dignidad y condenado a que “en el mejor de los casos” —si es que las cosas resultan como quieren los panistas— en la próxima administración le vuelvan a dar un cargo de tercer o cuarto nivel, ¡ah!, pero eso sí, continuar en la nómina, porque en el ámbito político, difícilmente podrá volver a aspirar a cargo alguno, dados los antecedentes con que cuenta y con una ciudadanía cada vez más exigente (además de que los del PAN no lo aceptan como suyo, tal y como se lo vienen demostrando).
Pero lo verdaderamente importante de todo este asunto, es que 250 familias (por cuatro personas en promedio), o sea, mil personas se encuentran en peligro de perder el sustento diario, lo cual es gravísimo, no sólo por la situación por la que atraviesa el Estado en lo que hace a la creación de fuentes de empleo —la peor del país—, sino porque se supone que una de las tareas primordiales de la Secretaría de Desarrollo Humano, es precisamente buscar, fomentar y fortalecer las oportunidades de desarrollo de las familias jaliscienses, ¡vaya incongruencia!.
¿Será con estas acciones como pretenden justificar 700% de aumento presupuestal solicitado este año en la Secretaría de Desarrollo Humano?.
CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID / Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión.
Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx