La popularidad de Hugo Chávez en Venezuela ha sufrido un sensible descenso en los últimos meses: Según sondeos fidedignos, el gobernante ha visto caer su aprobación gubernamental a 37%, respecto de ese 65% que consiguió tras haber tenido que asumir la derrota del referéndum constitucional de diciembre pasado, a pesar de que como bien recordamos, en los primeros momentos de que se diera a conocer el resultado de esa consulta ciudadana, se resistía a aceptar el veredicto popular y se empeñaba en señalar que lo había ganado.
Este dato revela una sorpresa interesante, dado que los altos precios del petróleo a nivel mundial han permitido al militar proseguir con sus medidas populistas dentro y fuera de Venezuela, al tener la liquidez económica necesaria para solucionar problemas momentáneos de grupos vulnerables en los que descansa en gran medida la aceptación popular de un gobernante que ha realizado una cuestionable gestión desde múltiples puntos de vista, y que continuamente ha metido en problemas a la cancillería venezolana por su proclividad de buscar pleitos con jefes de Estado y de Gobierno de distintos países.
Un factor que ha incidido en esa pérdida de la confianza del pueblo venezolano en su presidente, que si por él fuera sería vitalicio, ha sido su actitud abiertamente intervencionista en el conflicto del pueblo y Gobierno colombianos con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La muerte del líder de ese grupo terrorista: “Manuel Marulanda”, ha precipitado no sólo la muy viable derrota militar de las FARC, sino también la merma de la popularidad de Chávez incluso dentro de Venezuela, puesto que como bien sabemos poco tiempo antes de que se diera a conocer ese descenso se creó una enorme crisis diplomática a raíz de la incursión del Ejército colombiano en territorio ecuatoriano, crisis en la que Chávez tuvo un protagonismo desmedido, pero que al paso del tiempo y debido a la información que se ha podido obtener de la computadora del entonces segundo de a bordo de las FARC, “Raúl Reyes”, se ha venido a comprobar el nivel de intervención que ha tenido Chávez con el grupo terrorista.
Aunque el Gobierno venezolano ha publicado un libro de distribución gratuita que intenta desmentir la información publicada por el Gobierno colombiano sobre el contenido de la computadora de “Reyes”, el que Chávez en su momento pidiera al mundo entero el reconocimiento de las FARC como fuerza beligerante, condenando el que se le considere grupo terrorista, su intromisión dando órdenes a funcionarios gubernamentales colombianos para la liberación de algunos secuestrados por las FARC, pero sobre todo el hecho de que no sólo la Interpol reconociese como válidas y no manipuladas las informaciones contenidas en la computadora de Reyes y que a partir de ellas se estén llevando a cabo acciones exitosas contra el grupo armado y sus patrocinadores en diversas partes del orbe, vienen a demostrar la intromisión de Chávez en ese terrible problema interno de Colombia.
JUAN DE LA BORBOLLA R. / Catedrático universitario.
Correo electrónico: jborboll@up.mx
Este dato revela una sorpresa interesante, dado que los altos precios del petróleo a nivel mundial han permitido al militar proseguir con sus medidas populistas dentro y fuera de Venezuela, al tener la liquidez económica necesaria para solucionar problemas momentáneos de grupos vulnerables en los que descansa en gran medida la aceptación popular de un gobernante que ha realizado una cuestionable gestión desde múltiples puntos de vista, y que continuamente ha metido en problemas a la cancillería venezolana por su proclividad de buscar pleitos con jefes de Estado y de Gobierno de distintos países.
Un factor que ha incidido en esa pérdida de la confianza del pueblo venezolano en su presidente, que si por él fuera sería vitalicio, ha sido su actitud abiertamente intervencionista en el conflicto del pueblo y Gobierno colombianos con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La muerte del líder de ese grupo terrorista: “Manuel Marulanda”, ha precipitado no sólo la muy viable derrota militar de las FARC, sino también la merma de la popularidad de Chávez incluso dentro de Venezuela, puesto que como bien sabemos poco tiempo antes de que se diera a conocer ese descenso se creó una enorme crisis diplomática a raíz de la incursión del Ejército colombiano en territorio ecuatoriano, crisis en la que Chávez tuvo un protagonismo desmedido, pero que al paso del tiempo y debido a la información que se ha podido obtener de la computadora del entonces segundo de a bordo de las FARC, “Raúl Reyes”, se ha venido a comprobar el nivel de intervención que ha tenido Chávez con el grupo terrorista.
Aunque el Gobierno venezolano ha publicado un libro de distribución gratuita que intenta desmentir la información publicada por el Gobierno colombiano sobre el contenido de la computadora de “Reyes”, el que Chávez en su momento pidiera al mundo entero el reconocimiento de las FARC como fuerza beligerante, condenando el que se le considere grupo terrorista, su intromisión dando órdenes a funcionarios gubernamentales colombianos para la liberación de algunos secuestrados por las FARC, pero sobre todo el hecho de que no sólo la Interpol reconociese como válidas y no manipuladas las informaciones contenidas en la computadora de Reyes y que a partir de ellas se estén llevando a cabo acciones exitosas contra el grupo armado y sus patrocinadores en diversas partes del orbe, vienen a demostrar la intromisión de Chávez en ese terrible problema interno de Colombia.
JUAN DE LA BORBOLLA R. / Catedrático universitario.
Correo electrónico: jborboll@up.mx