Los camiones exclusivos
para el sexo femenino
han sido bien recibidos,
medida con muy buen tino.
No más falta de respeto
a las damas pasajeras,
tampoco por un asiento
las prolongadas esperas.
Sólo falta que también
damas sean las conductoras,
así frenarían de tajo
intenciones de maloras.
para el sexo femenino
han sido bien recibidos,
medida con muy buen tino.
No más falta de respeto
a las damas pasajeras,
tampoco por un asiento
las prolongadas esperas.
Sólo falta que también
damas sean las conductoras,
así frenarían de tajo
intenciones de maloras.