Ha sido Semana Santa
benéfica para Chapala,
con una gran invasión,
aunque ésta no fue mala.
Invadieron los paseantes
el “rinconcito de amor”
dejando en los comerciantes
mucho más que buen sabor.
Paletas, dulces, charales,
pescado blanco, huevera...
Casi todo se acabó,
nada quedó en la nevera.
benéfica para Chapala,
con una gran invasión,
aunque ésta no fue mala.
Invadieron los paseantes
el “rinconcito de amor”
dejando en los comerciantes
mucho más que buen sabor.
Paletas, dulces, charales,
pescado blanco, huevera...
Casi todo se acabó,
nada quedó en la nevera.