Caros, malos y hasta feos
son los chalecos azules
comprados por Vialidad,
como para lluvias, hules.
Seguro los cambiarán,
pues dijo el gobernador
que con los anaranjados
agentes lucían mejor.
Pagados a sobreprecio,
es un asunto que enfanga
a algunos funcionarios...
¡Pagaron hasta la manga!
son los chalecos azules
comprados por Vialidad,
como para lluvias, hules.
Seguro los cambiarán,
pues dijo el gobernador
que con los anaranjados
agentes lucían mejor.
Pagados a sobreprecio,
es un asunto que enfanga
a algunos funcionarios...
¡Pagaron hasta la manga!