Después de tanto ajetreo,
ayer lució la ciudad
con calles semivacías,
volvió la tranquilidad.
No más aglomeraciones
en los centros comerciales,
sólo familias paseando
en el Centro y sus portales.
Y los niños, disfrutando
de juguetes novedosos
en las plazas y jardines,
con su inocencia dichosos.
ayer lució la ciudad
con calles semivacías,
volvió la tranquilidad.
No más aglomeraciones
en los centros comerciales,
sólo familias paseando
en el Centro y sus portales.
Y los niños, disfrutando
de juguetes novedosos
en las plazas y jardines,
con su inocencia dichosos.