Suele suceder, no hay duda,
que a algunos “adelantados”
de la cuchara a la boca
se les caigan los bocados.
Quienes buscan algún “hueso”
después de las elecciones
ya se sienten funcionarios
y así operan en reuniones.
¿Y para qué tanta prisa?
Los cargos a repartir
llegarán sin contratiempo,
y después... a sonreír.
que a algunos “adelantados”
de la cuchara a la boca
se les caigan los bocados.
Quienes buscan algún “hueso”
después de las elecciones
ya se sienten funcionarios
y así operan en reuniones.
¿Y para qué tanta prisa?
Los cargos a repartir
llegarán sin contratiempo,
y después... a sonreír.