Si bien ganado tenía
que en México fuera odiado,
Donovan lo reforzó:
vino a jugar ''influenzado''.
En el Estadio Azteca
el pasto dejó regado
con líquido corporal...
¡vaya si es mal educado!
Pero jugar infectado
con el virus de la influenza
no tiene perdón de Dios...
Debería darle vergüenza.
que en México fuera odiado,
Donovan lo reforzó:
vino a jugar ''influenzado''.
En el Estadio Azteca
el pasto dejó regado
con líquido corporal...
¡vaya si es mal educado!
Pero jugar infectado
con el virus de la influenza
no tiene perdón de Dios...
Debería darle vergüenza.