Funcionarios del Estado
van al Viejo Continente
para los juicios orales
observarlos frente a frente.
Es un viaje ilustrativo,
nada que ver con placer;
el objetivo es muy claro:
van allá para aprender.
Podrían ahorrarse el periplo,
pues con la misma intención
bastaría con ver las series
que hay en televisión.
van al Viejo Continente
para los juicios orales
observarlos frente a frente.
Es un viaje ilustrativo,
nada que ver con placer;
el objetivo es muy claro:
van allá para aprender.
Podrían ahorrarse el periplo,
pues con la misma intención
bastaría con ver las series
que hay en televisión.