Ambiente familiar contrarresta la ansiedad en adolescentes
Expertos aconsejan estrechar la comunicación con ellos para que externen sus problemas
Según la experta en Psiquiatría del Instituto Mexicano del Seguro Social ( IMSS) en Jalisco, Liduvina González Herrera, estrechar la comunicación con el adolescente y generarle la confianza suficiente para que externe sus problemas es una de las herramientas más eficaces para contrarrestar la ansiedad en este grupo de edad.
Liduvina González Herrera dijo que “si bien, la adolescencia genera ansiedad, existen factores ambientales que pueden incidir en que ésta se torne en un trastorno que no atendido puede persistir hasta la adultez, complicándose y deteriorando la calidad de vida de la persona”.
“La adolescencia y todos los cambios que implica, provocan una reactividad de ansiedad normal, por eso no se puede considerar patológica como tal, pero si hay una influencia del ambiente como estrés, malos tratos, por ejemplo en los famosos 'bullying' en la escuela y el niño aún no ha aprendido a manejar sus emociones, esto aumentará su ansiedad, y la transformará en un trastorno” mencionó.
El proceso de transición de esta etapa y la suma de factores adversos e inclusive la predisposición genética puede conducir al desarrollo de trastornos de ansiedad, con síntomas clásicos, entre los cuales destacan inquietud, temblor, sudoración, sequedad de boca, cambios en hábitos alimenticios, de micción y de defecación e insomnio, entre los más característicos. Relató la psiquiatra.
El trastorno de ansiedad trae problemas un poco más severos que afectan todo el sistema digestivo, causando dolor, náuseas vómitos, pero también insomnio el cual puede presentarse de manera inicial, intermitente o total.
Otros datos clínicos sugestivos de ansiedad son los miedos “el paciente puede caer en sensación de irrealidad y mareo constante”, y aunque no todos tienen que estar presentes en forma simultánea, “si cuando menos hay cinco de ellos, tendríamos que pensar ya en un trastorno de ansiedad instalado”.
González Herrera señaló que si los síntomas permanecen cuando menos dos semanas se puede hablar de un trastorno de ansiedad, sin embargo, la manera más efectiva de detectarlo es cuando el adolescente se angustia sin un disparado aparente.
El trastorno de ansiedad en el adolescente incluye el consumo de fármacos a dosis mínimas y durante el tiempo en el cual el adolescente, con apoyo psicológico y de sus padres, asimila este proceso de cambio y la ansiedad que éste le genera y que se irrita por los factores externos ya dichos (estrés, malos tratos, etc.).
Existen técnicas simples como ejercicios respiratorios o algún tipo de actividad de sensibilización que pueden ayudar, “pero esto tiene que ser apoyado con orientación psicológica para que los papás sepan cómo tratar al adolescente. pero escuchándolo, acercándose y proporcionándole la ayuda que necesita y el mismo muchacho va a pedir”.
De no prevenir o frenar este problema, “el muchacho llegará a adulto con alguna otra patología que será más difícil de erradicar, desde un trastorno de ansiedad severo generalizado, hasta ataques de pánico, obsesiones, compulsiones o depresiones profundas con tendencias suicidas”. De ahí la importancia de tratar este trastorno a tiempo, además de apoyar y conocer a los hijos en esta etapa de su vida.