Belleza española
Otra magnífica expresión de diseño nos regala Seat con su nuevo subcompacto
GUADALAJARA, JALISCO (26/AGO/2017).- Los débiles de corazón deberían abstenerse de ver el nuevo Ibiza 2018. Porque vaya que el auto es bonito y podrá generar pasiones fuertes. Como esas suelen tener consecuencias complicadas… bueno, quedan alertados para el riesgo.
El Ibiza llega a su quinta generación en el mundo, la tercera en México, con formas que si bien recuerdan el más que exitoso León, sí tienen personalidad propia. El coche se ve moderno, bien plantado, ágil como si estuviera siempre en movimiento. Los colores pasan por los tradicionales blanco, negro, rojo y gris, hacia uno innovador, digamos, rosa metálico (bautizado por la marca como “magenta místico”), tan bonito como las formas del Ibiza pero tal vez un poco femenino.
Por dentro hay contrastes interesantes. Los materiales de tablero y forros de puertas son similares al de la generación anterior, aunque nunca tan buenos como el de hace dos generaciones. Excepto en el del nuevo color, hay una inmensa franja de negro brillante cubriendo el tablero que cuando impecable, le da mucha vida al auto, el problema es mantenerla impecable. La nueva pantalla, disponible desde la segunda versión, tiene una magnífica interfaz, con gran resolución, velocidad de respuesta y, claro, Android Auto y CarPlay. El espacio interior es ligeramente mayor en un auto en que Seat tuvo la sensatez de mantener con las mismas dimensiones. El punto más débil del interior es el hecho de que por ahora al menos, solo hay dos bolsas de aire en todas sus versiones.
Manejo
Construido en la plataforma MQB A0, el Ibiza 2018 es el primero que se hace sobre ese bastidor y nos deja un muy buen sabor de boca. 33% más rígido, el coche se siente sólido, con el aplomo que algunos autos de mayor tamaño no son capaces de otorgar.
Los que esperábamos una modernización mayor del tren motor, sin embargo, tendremos que esperar. Por ahora el Ibiza solo cuenta con el motor 1.6 de 110 HP y aspiración natural, que está lejos de poner al límite la gran arquitectura sobre la cual está hecho el auto. La caja de cambios manual de cinco velocidades también suena a vieja para un auto que es todo menos eso y llega a ser imprecisa, principalmente en tercera y reversa.
Mecánicamente agradecemos la excelente dirección -que nos responde com prontitud cuando la necesitamos- y frenos de discos en las cuatro ruedas, obviamente con ABS, que también hacen bien su trabajo.
Los precios que van de 216 mil a 295 mil pesos, nos parecen algo por arriba de lo que se puede encontrar en el mercado, principalmente cuando pensamos en seguridad y comparamos contra un Kia Rio o un Suzuki Swift Sport.
Durante la presentación del auto en Cuernavaca, los directivos de la marca nos informaron que pronto, incluso antes del final del año, vendrán otros modelos, nuevos motores, nuevas cajas de cambio y más bolsas de aire. Claro, falta vez a qué precio.
Por ahora, lo que podemos decir es que tengan cuidado al mirar el nuevo Ibiza, porque es muy factible que se enamoren de él y lo quieran ahora, cuando lo mejor que tiene para dar este bien parecido español, está por venir.
Sergio Oliveira/Cuernavaca, Morelos