Suplementos

Competente competencia

Robusta y bien construida, para su éxito en México falta ver su precio y equipo

GUADALAJARA, JALISCO (16/ABR/2016).- La más chica de las SUV de Jeep es también una de las más competentes, pero su precio y motorización finales serán determinantes.

Hace cerca de tres años, Chevrolet México trajo de Brasil una pickup que nombró Colorado. Le puso motor V6 y caja automática, con un precio que la hacía competir contra la Tacoma, cuando el vehículo original siempre fue diseñado para usar cuatro cilindros y luchar contra la Hilux. Ahora que decidió poner reversa, dotar la pickup sudamericana con motor de 4 cilindros, caja manual y renombrarla S-10, su competitividad subió y ya lucha incluso con ventaja sobre sus rivales. Jeep debería poner mucha atención a este caso antes de decidirse por el precio y equipo finales de la Renegade.

Para conocerla mejor fuimos a Brasil, más precisamente a Recife, donde es fabricada la Renegade. Y pedimos para conducir la versión que probablemente será la que llegue a México, con motor de gasolina y caja automática de seis velocidades.

Nos gustó lo que vimos y sentimos. La Renegade tiene la línea tradicional de los Jeep, con faros redondos con la parrilla de siete ranuras verticales separándolos. Es compacta, con 4.23 metros de largo total es del tamaño de una Trax o de una EcoSport. La altura de 1.66 metros es suficiente para una posición alta de manejo, pero no la califica precisamente como una camioneta grande.

Por dentro obviamente pasa lo mismo. Los ocupantes delanteros tienen buen espacio y si sus asientos no están ajustados totalmente hacia atrás, los que viajen en las plazas traseras también estarán cómodos. Incluso un tercer pasajero puede sentarse con una comodidad mayor que en la mayoría de los autos, incluso algunos mayores. La cajuela, sin embargo, sufre un poco y con cerca de 300 litros de capacidad se queda corta ante muchos de sus rivales.

Los terminados nos sorprendieron por su calidad al igual que su construcción. Los plásticos de su interior son muy buenos. El que cubre el tablero es suave y no emite reflejos al parabrisas. Lo que tocamos es suave y agradable a la vista y al tacto. La ausencia de ruidos interiores, aún cuando el vehículo que conducimos ya tenía cerca de 12 mil kilómetros rodados, nos muestra un armado cuidadoso y transmite sensación de calidad.

Equipo y manejo

La versión que manejamos fue la Sport, que es la básica en Brasil. Esto no significa que sea austera. Tenía techo panorámico con quemacocos; aire acondicionado; cristales eléctricos de funcionamiento con un solo toque; pantalla táctil a color con cámara de reversa y GPS; dos entradas USB; consola central; doble portavasos y bolsas de aire frontales. La seguridad se complementa con frenos ABS; sistemas de control de estabilidad y tracción y habitáculo indeformable.

Bajo el cofre hay un motor de gasolina, con 1.8 litros que eroga 130 HP. Junto con la caja automática de seis velocidades, resulta algo corto para transportar a los cerca de 1.400 kilogramos que pesa la Renegade. El arranque es el que más sufre y al nivel del mar la Jeep tarda cerca de 13 segundos para llegar a los 100 km/h. Al volante el piloto la siente más pesada de lo que realmente es, al menos hasta que agarra vuelo, cuando ya rompió la inercia resulta más ágil y placentera.

La dirección es sólida y firme. El volante tiene buen grosor, mandos para el teléfono y piloto automático. La suspensión está perfectamente ajustada entre confort y rigidez. Aísla muy bien las imperfecciones del camino y ayuda en muy buena medida a conferir a la Renegade una sensación de calidad que sus rivales directas no lo tienen, al menos no las estadounidenses.

En Brasil hay una versión turbo-diesel con 2.0 litros y 170 HP, que nos parece sería mucho mejor adecuada para las altitudes mexicanas, pero ahí entra el tema del precio. Por lo que hemos sabido hasta ahora, FCA México piensa ubicarla por arriba de Patriot y Compass, cuando en realidad el producto no corresponde a esa ubicación. Es más chico y menos potente, algo que hará que el mercado la percibe por debajo.

Si al igual que en Brasil, FCA México decide ponerla en un rango de precios que la haga competir contra sus verdaderos rivales, es decir, Trax, EcoSport, CX-3 y HR-V, por ejemplo, la Renegade tiene elementos para ser exitosa, principalmente si llega con más que las dos bolsas de aire que en Sudamérica vienen que esta versión. Pero si los rumores son confirmados y la Renegade tiene precio más elevado que Patriot y Compass, pensamos que su éxito no será el esperado, porque un buen producto con un precio inadecuado no es un verdadero buen producto.

Sergio Oliveira / Recife, Brasil

Temas

Sigue navegando