Suplementos
Con el valor de atreverse
El nuevo sedán de Infiniti no es simplemente un auto más: Es una propuesta
GUADALAJARA, JALISCO (16/NOV/2013).- De vez en cuando, las cosas cambian. No ocurre con frecuencia, ni siempre es positivo, pero el cambio es inevitable. Con el nuevo Q50, Infiniti está proponiendo esto. Falta ver si el mundo lo aceptará.
Sí, por fuera el Q50 luce como lo que se espera de un auto que será el sustituto del G37 sedán. Es un coche con las ya tradicionales líneas sinuosas de la marca de lujo de Nissan; con buenos terminados; con mayor espacio interior y que mantiene virtudes que ya lo ponían por arriba al menos de sus rivales japoneses, como la tracción trasera. Pero es por dentro que las cosas son distintas. Y no nos referimos sólo al interior del auto, al espacio donde hasta cinco personas podrán desplazarse con lujo, rapidez y confort. Hablamos también de lo que va en sus entrañas, de lo que para muchos es el alma de un auto: la dirección. Pero mejor empezamos poco a poco.
Interior y conectividad
Dentro del Q50, encontramos buen espacio. De acuerdo con la marca, es mayor que el de sus rivales declarados: BMW Serie 3; Mercedes-Benz Clase C y Audi A4. También encontramos buenos materiales y terminados, como se espera de un auto de ese nivel. Pero hay algo distinto.
El sistema de entretenimiento y conexión, que bautizaron Infiniti InTouch; consta de dos pantallas táctiles, de ocho pulgadas la de arriba, que sirve para mostrar los mapas del GPS, incluso te permite hacer “zoom” al juntar dos dedos y alejar al alejarlos. La de abajo, de siete pulgadas, sirve como control y funciona como una tableta personal, en la que se pueden bajar aplicaciones de redes sociales, por ejemplo, o que tengan que ver con el auto. Lo interesante es que ambas pueden recibir actualizaciones por internet, con lo que el sistema en su totalidad tardará más en hacerse obsoleto. Se pueden guardar las configuraciones de hasta cuatro personas (temperatura del aire acondicionado; posición de los asientos y espejos; estaciones de radio, etc.) y es posible usar comandos de voz.
Por lo que vimos, es fácil de usar e incluye botones redundantes. El principal de ellos, para subir y bajar el volumen del radio. Finalmente, alguien muestra sentido común en estos sistemas. Gracias.
Seguridad activa y pasiva
Con dos posibles tren motores, uno híbrido que llega a 360 HP con un V6 de 3.5 litros y otro sólo de gasolina, también con un V6 pero de 3.7 litros con 328 HP, el Q50 necesita proteger a sus ocupantes aún más que otros autos menos enjundiosos.
Para esto, están las ya tradicionales bolsas de aire, seis en total; los frenos con antibloqueo ABS y los controles de estabilidad y tracción. Pero hay más.
Más allá de los sistemas de radar que detectan un auto o objeto adelante del auto, el Q50 es capaz de detectar una maniobra extraña, como una frenada brusca, dos autos delante de sí mismo, previniendo el piloto para que éste pueda frenar con antelación y aumente su posibilidad de evitar un percance. También tiene aviso de cambio involuntario de carril, que llega a poner la dirección más rígida cuando pasas sobre la pintura en el piso sin poner la direccional. Para las maniobras traseras también hay alertas que pueden detener el coche si prevén una colisión, incluso sin que el piloto intervenga. Muy seguro.
El futuro
Pero lo que realmente marca un progreso gigantesco en este auto, es un sistema que será opcional. Se llama DAS, acrónimo de Direct Adaptive Steeering o “dirección directa adaptativa”. En la práctica, significa poner en un auto lo que la aviación ya aplica desde hace mucho: una dirección electrónica, en la que hay una orden digital que sale del volante y llega a las ruedas, eliminando la tradicional demora mecánica de transmisión de fuerza a la que estamos acostumbrados. Se mantiene el conjunto mecánico, pero sólo como un respaldo ante una poco probable pero posible falla electrónica.
En la práctica, esto significa que la dirección es tan rápida como se quiera, es decir, aún más que la de un auto súper deportivo. De hecho era tan rápida, que hacía que algunos conductores sacaran el auto en las curvas y los ingenieros tuvieron que artificialmente retrasarla un poco. Sebastian Vettel, por ejemplo, rogó por más sensaciones, ya que le pareció algo artificial.
El sistema permite ajustar la dirección a la preferencia del piloto, haciendo más veloz y pesada o lenta y suave. Gracias a un “software”, el Q50 puede tener personalidad múltiple, ya que en cada ajuste el auto se siente distinto. Lo más curioso y agradable es pasar por baches y topes, percibir que el auto pasa por ellos, pero ver que la dirección ni siquiera vibra un poco. ¿Raro? Sin duda. ¿Malo? No. Pero hay que acostumbrarse. Y el simple hecho de exigir esto a los consumidores, muestra que el Q50 no es un auto cualquiera, sino uno muy atrevido. Y los atrevimientos, funcionen o no, deben ser siempre bienvenidos, porque marcan el futuro.
RADIOGRAFÍA
MOTOR
V6 de 3.7 litros; 328 HP y 269 libras-pie de torque.
SUSPENSIÓN
De horquilla doble adelante y Multilink atrás
TRANSMISIÓN
Automática de siete velocidades, con modo manual
FRENOS
De discos ventilados en las cuatro ruedas, con ABS de serie
Sí, por fuera el Q50 luce como lo que se espera de un auto que será el sustituto del G37 sedán. Es un coche con las ya tradicionales líneas sinuosas de la marca de lujo de Nissan; con buenos terminados; con mayor espacio interior y que mantiene virtudes que ya lo ponían por arriba al menos de sus rivales japoneses, como la tracción trasera. Pero es por dentro que las cosas son distintas. Y no nos referimos sólo al interior del auto, al espacio donde hasta cinco personas podrán desplazarse con lujo, rapidez y confort. Hablamos también de lo que va en sus entrañas, de lo que para muchos es el alma de un auto: la dirección. Pero mejor empezamos poco a poco.
Interior y conectividad
Dentro del Q50, encontramos buen espacio. De acuerdo con la marca, es mayor que el de sus rivales declarados: BMW Serie 3; Mercedes-Benz Clase C y Audi A4. También encontramos buenos materiales y terminados, como se espera de un auto de ese nivel. Pero hay algo distinto.
El sistema de entretenimiento y conexión, que bautizaron Infiniti InTouch; consta de dos pantallas táctiles, de ocho pulgadas la de arriba, que sirve para mostrar los mapas del GPS, incluso te permite hacer “zoom” al juntar dos dedos y alejar al alejarlos. La de abajo, de siete pulgadas, sirve como control y funciona como una tableta personal, en la que se pueden bajar aplicaciones de redes sociales, por ejemplo, o que tengan que ver con el auto. Lo interesante es que ambas pueden recibir actualizaciones por internet, con lo que el sistema en su totalidad tardará más en hacerse obsoleto. Se pueden guardar las configuraciones de hasta cuatro personas (temperatura del aire acondicionado; posición de los asientos y espejos; estaciones de radio, etc.) y es posible usar comandos de voz.
Por lo que vimos, es fácil de usar e incluye botones redundantes. El principal de ellos, para subir y bajar el volumen del radio. Finalmente, alguien muestra sentido común en estos sistemas. Gracias.
Seguridad activa y pasiva
Con dos posibles tren motores, uno híbrido que llega a 360 HP con un V6 de 3.5 litros y otro sólo de gasolina, también con un V6 pero de 3.7 litros con 328 HP, el Q50 necesita proteger a sus ocupantes aún más que otros autos menos enjundiosos.
Para esto, están las ya tradicionales bolsas de aire, seis en total; los frenos con antibloqueo ABS y los controles de estabilidad y tracción. Pero hay más.
Más allá de los sistemas de radar que detectan un auto o objeto adelante del auto, el Q50 es capaz de detectar una maniobra extraña, como una frenada brusca, dos autos delante de sí mismo, previniendo el piloto para que éste pueda frenar con antelación y aumente su posibilidad de evitar un percance. También tiene aviso de cambio involuntario de carril, que llega a poner la dirección más rígida cuando pasas sobre la pintura en el piso sin poner la direccional. Para las maniobras traseras también hay alertas que pueden detener el coche si prevén una colisión, incluso sin que el piloto intervenga. Muy seguro.
El futuro
Pero lo que realmente marca un progreso gigantesco en este auto, es un sistema que será opcional. Se llama DAS, acrónimo de Direct Adaptive Steeering o “dirección directa adaptativa”. En la práctica, significa poner en un auto lo que la aviación ya aplica desde hace mucho: una dirección electrónica, en la que hay una orden digital que sale del volante y llega a las ruedas, eliminando la tradicional demora mecánica de transmisión de fuerza a la que estamos acostumbrados. Se mantiene el conjunto mecánico, pero sólo como un respaldo ante una poco probable pero posible falla electrónica.
En la práctica, esto significa que la dirección es tan rápida como se quiera, es decir, aún más que la de un auto súper deportivo. De hecho era tan rápida, que hacía que algunos conductores sacaran el auto en las curvas y los ingenieros tuvieron que artificialmente retrasarla un poco. Sebastian Vettel, por ejemplo, rogó por más sensaciones, ya que le pareció algo artificial.
El sistema permite ajustar la dirección a la preferencia del piloto, haciendo más veloz y pesada o lenta y suave. Gracias a un “software”, el Q50 puede tener personalidad múltiple, ya que en cada ajuste el auto se siente distinto. Lo más curioso y agradable es pasar por baches y topes, percibir que el auto pasa por ellos, pero ver que la dirección ni siquiera vibra un poco. ¿Raro? Sin duda. ¿Malo? No. Pero hay que acostumbrarse. Y el simple hecho de exigir esto a los consumidores, muestra que el Q50 no es un auto cualquiera, sino uno muy atrevido. Y los atrevimientos, funcionen o no, deben ser siempre bienvenidos, porque marcan el futuro.
RADIOGRAFÍA
MOTOR
V6 de 3.7 litros; 328 HP y 269 libras-pie de torque.
SUSPENSIÓN
De horquilla doble adelante y Multilink atrás
TRANSMISIÓN
Automática de siete velocidades, con modo manual
FRENOS
De discos ventilados en las cuatro ruedas, con ABS de serie