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Diseñado para enamorar
La forma exterior es la mayor, pero no la única fortaleza del nuevo Maxima
GUADALAJARA, JALISCO (15/AGO/2015).- La mayoría de los ojos lo voltean a ver a su paso. Es natural. El nuevo Maxima no sólo es un auto poco conservador, sino que muy bien logrado estéticamente. Tanto, que hará que más de uno lo considere, incluso tomando en cuenta rivales de mayor nivel o abolengo. Justo lo que buscaba Nissan al hacerlo.
Su atrevimiento visual empieza con el frente, donde la parrilla ostenta un gran logotipo de Nissan, enmarcado por una especie de “U” cromada debajo de él, que se repite justo debajo, en la fascia.
A sus lados, los faros con forma de bumerán, típicos de la marca nipona, complementan una mirada de halcón al acecho, lo que se complementa con una línea de leds entre los faros y la parrilla, en forma de “C”.
En sus costados dos cosas marcan el auto: La primera es la línea que sale desde las salpicaderas delanteras y baja poco antes de encontrar con la puerta delantera, terminando en la puerta lateral trasera. Otra, la principal, la línea horizontal del pilar “C” que, pintada de negro, separa el techo de la parte baja de la carrocería, creando lo que Nissan bautiza adecuadamente como “techo flotante”.
Calaveras largas y elegantes en la parte posterior complementan un auto muy bien logrado. Habrá que ver si el tiempo le hace una excepción y perdona su vanguardismo, algo que ha ocurrido muy pocas veces en la historia de los autos.
Por dentro las plazas delanteras son el mejor lugar para viajar. Primero porque están rodeadas de buenos materiales y nivel de equipo; luego porque el espacio es adecuado y por último, pero no menos importante, porque el piloto tiene con qué divertirse. Atrás, dos personas tendrá relativa comodidad, pero menor que en un Versa o Tiida, por ejemplo. Un tercer pasajero simplemente no cabe, ya que la parte central del asiento posterior es demasiado alta y dura.
Su lado deportivo
Si antes el Maxima no había encontrado muy bien su verdadera vocación entre deportividad y confort, en la nueva generación esto ha mejorado. Tal vez fruto de mucha terapia, el auto que Nissan define como sedán deportivo recibe una mejora importante de la suspensión, que sin ser incómoda o excesivamente blanda, aísla a los ocupantes de las irregularidades del piso de mejor manera. El Maxima encontró en su rodar ese toque europeo de pisar el pavimento. Bien por Nissan.
Bajo el cofre hay otra joya, que brilla desde hace varios años: el motor V6 de 3.5 litros, casi omnipresente en la gama alta de la marca, que en el caso del Maxima llega a 300 caballos de fuerza. Pise fuerte el acelerador y escuchará que no sólo es capaz de acelerar, también sabe cantar para deleite de nuestros oídos ya llenos de adrenalina.
Desafortunadamente hay un par de detalles que juegan en contra de toda la emoción que el Maxima 2016 parece proponer. El primero es la dirección que comunica menos de lo que nos gusta a los entusiastas y sufre cada vez que buscamos acelerar más fuerte, obligándonos a sostener el volante con fuerza ante el embate del par motor, lo que conocemos como torque steer.
El segundo y definitivo es la caja de cambios tipo CVT, una verdadera anestesia para las pretensiones deportivas del buen sedán japonés. Sí, es mejor que antes y cuenta con paletas detrás del volante que manda la banda que corre entre las dos poleas cónicas a posiciones predeterminadas, funcionando como si fueran engranes virtuales. Pero la sensación debe ser más o menos equivalente al sexo cibernético, sin toque, piel, sudor. No hay gran conexión ni emoción.
Es el momento en que nos acordamos de su belleza y de la importancia de estar enamorados. Porque si es emoción de conducir lo que buscamos, la encontraremos en mayor cantidad y con mayor frecuencia en un Infiniti Q50, por ejemplo, que cuesta lo mismo que el Maxima (ambos en su versión básica), pero te da más prestigio, tracción trasera y el mismo espacio posterior.
Pero la pasión todo perdona y nos hace ver lo positivo. El Maxima es un auto mejor que su antecesor, es silencioso, cómodo, agradable, equipado y rápido. Para la mayoría, será más que suficiente. Además, es bonito. Muy bonito. Y la vista, ya sabemos todos, es madre del amor.
FICHA TÉCNICA
Motor: frontal transversal
Cilindros: V6; 3.5 litros.
Turbo compresor: No.
Potencia: 300 HP @6,000 rpm
Torque: 261 @ 4,400
Tracción: Delantera
Transmisión: Automática CVT.
SUSPENSIÓN
Delantera: Independiente, de tipo McPherson con barra estabilizadora.
Trasera: Independiente, de tipo Multilink, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
FRENOS
Delantera: De discos ventilados, con ABS, EBD y BA.
Trasera: De discos ventilados, con ABS, EBD y BA.
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera con asistencia eléctrica.
DIMENSIONES
Largo: 4,897
Ancho: 1,860
Alto: 1,451
CAPACIDAD
Distancia entre ejes: 2,775
Peso: 1,641 kilogramos.
Tanque: 68.1 litros.
Carga: 405 litros.
RESULTADOS
Aceleración de 0 a 100 km/h 7.1segundos
Frenado de 100 km/h a 0
41 metros.
Cuarto de milla: N/D
Su atrevimiento visual empieza con el frente, donde la parrilla ostenta un gran logotipo de Nissan, enmarcado por una especie de “U” cromada debajo de él, que se repite justo debajo, en la fascia.
A sus lados, los faros con forma de bumerán, típicos de la marca nipona, complementan una mirada de halcón al acecho, lo que se complementa con una línea de leds entre los faros y la parrilla, en forma de “C”.
En sus costados dos cosas marcan el auto: La primera es la línea que sale desde las salpicaderas delanteras y baja poco antes de encontrar con la puerta delantera, terminando en la puerta lateral trasera. Otra, la principal, la línea horizontal del pilar “C” que, pintada de negro, separa el techo de la parte baja de la carrocería, creando lo que Nissan bautiza adecuadamente como “techo flotante”.
Calaveras largas y elegantes en la parte posterior complementan un auto muy bien logrado. Habrá que ver si el tiempo le hace una excepción y perdona su vanguardismo, algo que ha ocurrido muy pocas veces en la historia de los autos.
Por dentro las plazas delanteras son el mejor lugar para viajar. Primero porque están rodeadas de buenos materiales y nivel de equipo; luego porque el espacio es adecuado y por último, pero no menos importante, porque el piloto tiene con qué divertirse. Atrás, dos personas tendrá relativa comodidad, pero menor que en un Versa o Tiida, por ejemplo. Un tercer pasajero simplemente no cabe, ya que la parte central del asiento posterior es demasiado alta y dura.
Su lado deportivo
Si antes el Maxima no había encontrado muy bien su verdadera vocación entre deportividad y confort, en la nueva generación esto ha mejorado. Tal vez fruto de mucha terapia, el auto que Nissan define como sedán deportivo recibe una mejora importante de la suspensión, que sin ser incómoda o excesivamente blanda, aísla a los ocupantes de las irregularidades del piso de mejor manera. El Maxima encontró en su rodar ese toque europeo de pisar el pavimento. Bien por Nissan.
Bajo el cofre hay otra joya, que brilla desde hace varios años: el motor V6 de 3.5 litros, casi omnipresente en la gama alta de la marca, que en el caso del Maxima llega a 300 caballos de fuerza. Pise fuerte el acelerador y escuchará que no sólo es capaz de acelerar, también sabe cantar para deleite de nuestros oídos ya llenos de adrenalina.
Desafortunadamente hay un par de detalles que juegan en contra de toda la emoción que el Maxima 2016 parece proponer. El primero es la dirección que comunica menos de lo que nos gusta a los entusiastas y sufre cada vez que buscamos acelerar más fuerte, obligándonos a sostener el volante con fuerza ante el embate del par motor, lo que conocemos como torque steer.
El segundo y definitivo es la caja de cambios tipo CVT, una verdadera anestesia para las pretensiones deportivas del buen sedán japonés. Sí, es mejor que antes y cuenta con paletas detrás del volante que manda la banda que corre entre las dos poleas cónicas a posiciones predeterminadas, funcionando como si fueran engranes virtuales. Pero la sensación debe ser más o menos equivalente al sexo cibernético, sin toque, piel, sudor. No hay gran conexión ni emoción.
Es el momento en que nos acordamos de su belleza y de la importancia de estar enamorados. Porque si es emoción de conducir lo que buscamos, la encontraremos en mayor cantidad y con mayor frecuencia en un Infiniti Q50, por ejemplo, que cuesta lo mismo que el Maxima (ambos en su versión básica), pero te da más prestigio, tracción trasera y el mismo espacio posterior.
Pero la pasión todo perdona y nos hace ver lo positivo. El Maxima es un auto mejor que su antecesor, es silencioso, cómodo, agradable, equipado y rápido. Para la mayoría, será más que suficiente. Además, es bonito. Muy bonito. Y la vista, ya sabemos todos, es madre del amor.
FICHA TÉCNICA
Motor: frontal transversal
Cilindros: V6; 3.5 litros.
Turbo compresor: No.
Potencia: 300 HP @6,000 rpm
Torque: 261 @ 4,400
Tracción: Delantera
Transmisión: Automática CVT.
SUSPENSIÓN
Delantera: Independiente, de tipo McPherson con barra estabilizadora.
Trasera: Independiente, de tipo Multilink, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
FRENOS
Delantera: De discos ventilados, con ABS, EBD y BA.
Trasera: De discos ventilados, con ABS, EBD y BA.
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera con asistencia eléctrica.
DIMENSIONES
Largo: 4,897
Ancho: 1,860
Alto: 1,451
CAPACIDAD
Distancia entre ejes: 2,775
Peso: 1,641 kilogramos.
Tanque: 68.1 litros.
Carga: 405 litros.
RESULTADOS
Aceleración de 0 a 100 km/h 7.1segundos
Frenado de 100 km/h a 0
41 metros.
Cuarto de milla: N/D