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El bicho de la emoción
Una variante más del favorito de miles ahora
GUADALAJARA, JALISCO (16/ABR/2016).- El Volkswagen Sedán, mejor conocido como Vocho en nuestro país, tal vez sea uno de los automóviles más icónicos y con más seguidores en nuestro territorio. Ahora sus fanáticos tienen una opción a más. Y una muy rápida.
Se llama Beetle Dune es, claro, un automóvil que recuerda aquel coche creado para la guerra, con sus inconfundibles y pronunciadas curvas. Pero destaca por la apariencia modernizada de aquel viejo concepto. Las líneas son igual de prominentes, pero a la vez lucen mayormente suavizadas y fluidas. Los faros se integran a los salpicaderos laterales. En la versión Dune, cuatro colores serán distintivos, el más representativo sería el color dorado “tormenta de arena”. Las fascias tienen insertos distintivos para este modelo. A los lados se ven un par de molduras salientes cerca del estribo conjuntas con las calcomanías con la leyenda “Dune”. De costado lucen los enormes rines de 18 pulgadas al color de la carrocería y por detrás, un enorme alerón. Los demás aspectos son de un Beetle de línea actual.
El interior consta de una consola con plásticos y vivos al color exterior del automotor. Los asientos son de corte deportivo bitono con la integración de tela y “leatherette”, con costuras amarillas para hacer contraste. El volante es forrado de piel, también con costuras aparentes. Se remarca un aspecto “deportivo” con una tercia de medidores incrustados en el tablero, justo por encima de la pantalla de infoentretenimiento. Estos medidores nos dicen a cuantas libras trabaja el turbocargador, la temperatura del aceite e inclusive la hora.
La pantalla táctil de 6.5 pulgadas, capaz de soportar Apple CarPlay y Android Auto. El buen sonido cuenta con un gran con subwoofer y firma de Fender. Controles al volante; computadora de viaje y lectura de mensajes por voz, son parte remarcable en este ramo.
La seguridad es un rasgo decente, pues se contará con frenos ABS en las cuatro ruedas; sistema electrónico de bloqueo del diferencial; control de estabilidad; control de tracción; asistente de arranque en pendiente; sensores de estacionamiento delanteros y traseros además de seis bolsas de aire.
El corazón del “escarabajo” será un bloque a gasolina turbocargado de 2.0 litros y 210 caballos de fuerza, capaces de generar 207 libras-pie de torque. En conjunto al motor, se acopla una transmisión automática DSG de seis relaciones. Volkswagen ya dispone del automóvil en los concesionarios de la marca en el país con un costo de 406 mil 900 pesos.
El manejo
No sorprende ver un Beetle, pues es algo que se ha hecho desde hace mucho tiempo atrás con la misma fórmula y sólo un par de variantes. Los únicos cambios apreciables son de carácter estético, que le viene a otorgar un poco de frescura la presencia del “bicho” alemán.
Más allá de lo visual, es predecible saber que el auto tiene un buen manejo, pues parte del ya conocido bloque 2.0 litros.
El primer contacto se dio en Mexicali, Baja California, donde empezamos nuestro trayecto. Agradable fue exprimir el motor hasta donde sus alcances lo permitían. Hubo rectas donde le exigimos a fondo y nos otorgó no sólo 220 y 230 km/h como su mejor potencia, también un agradable sonido.
Entrando a la zona montañosa de la “Rumorosa”, el auto no menguó y en curvas se comportó de forma apropiada, a excepción de un par de ocasiones, donde nos dio sensaciones de “brinquitos”.
A pesar de que el tendido era largo, no hubo sensación de cansancio gracias a los asientos con buen agarre. Además, se cuenta con una buena posición de manejo y gran visibilidad adelante y en los costados. La cereza del pastel fue el sonido Fender, que es digno de un vehículo más costoso.
Tal vez lo menos favorable es la falta de una cámara de reversa, muy necesaria con tan prominente spoiler, que puede crear un área de poca visibilidad trasera.
La región vinícola de Baja California, nos sirvió para comprobar que este coche tiene atributos emocionantes y que no es sólo un Beetle más con decoración distinta.
César Cerda / Baja California
Se llama Beetle Dune es, claro, un automóvil que recuerda aquel coche creado para la guerra, con sus inconfundibles y pronunciadas curvas. Pero destaca por la apariencia modernizada de aquel viejo concepto. Las líneas son igual de prominentes, pero a la vez lucen mayormente suavizadas y fluidas. Los faros se integran a los salpicaderos laterales. En la versión Dune, cuatro colores serán distintivos, el más representativo sería el color dorado “tormenta de arena”. Las fascias tienen insertos distintivos para este modelo. A los lados se ven un par de molduras salientes cerca del estribo conjuntas con las calcomanías con la leyenda “Dune”. De costado lucen los enormes rines de 18 pulgadas al color de la carrocería y por detrás, un enorme alerón. Los demás aspectos son de un Beetle de línea actual.
El interior consta de una consola con plásticos y vivos al color exterior del automotor. Los asientos son de corte deportivo bitono con la integración de tela y “leatherette”, con costuras amarillas para hacer contraste. El volante es forrado de piel, también con costuras aparentes. Se remarca un aspecto “deportivo” con una tercia de medidores incrustados en el tablero, justo por encima de la pantalla de infoentretenimiento. Estos medidores nos dicen a cuantas libras trabaja el turbocargador, la temperatura del aceite e inclusive la hora.
La pantalla táctil de 6.5 pulgadas, capaz de soportar Apple CarPlay y Android Auto. El buen sonido cuenta con un gran con subwoofer y firma de Fender. Controles al volante; computadora de viaje y lectura de mensajes por voz, son parte remarcable en este ramo.
La seguridad es un rasgo decente, pues se contará con frenos ABS en las cuatro ruedas; sistema electrónico de bloqueo del diferencial; control de estabilidad; control de tracción; asistente de arranque en pendiente; sensores de estacionamiento delanteros y traseros además de seis bolsas de aire.
El corazón del “escarabajo” será un bloque a gasolina turbocargado de 2.0 litros y 210 caballos de fuerza, capaces de generar 207 libras-pie de torque. En conjunto al motor, se acopla una transmisión automática DSG de seis relaciones. Volkswagen ya dispone del automóvil en los concesionarios de la marca en el país con un costo de 406 mil 900 pesos.
El manejo
No sorprende ver un Beetle, pues es algo que se ha hecho desde hace mucho tiempo atrás con la misma fórmula y sólo un par de variantes. Los únicos cambios apreciables son de carácter estético, que le viene a otorgar un poco de frescura la presencia del “bicho” alemán.
Más allá de lo visual, es predecible saber que el auto tiene un buen manejo, pues parte del ya conocido bloque 2.0 litros.
El primer contacto se dio en Mexicali, Baja California, donde empezamos nuestro trayecto. Agradable fue exprimir el motor hasta donde sus alcances lo permitían. Hubo rectas donde le exigimos a fondo y nos otorgó no sólo 220 y 230 km/h como su mejor potencia, también un agradable sonido.
Entrando a la zona montañosa de la “Rumorosa”, el auto no menguó y en curvas se comportó de forma apropiada, a excepción de un par de ocasiones, donde nos dio sensaciones de “brinquitos”.
A pesar de que el tendido era largo, no hubo sensación de cansancio gracias a los asientos con buen agarre. Además, se cuenta con una buena posición de manejo y gran visibilidad adelante y en los costados. La cereza del pastel fue el sonido Fender, que es digno de un vehículo más costoso.
Tal vez lo menos favorable es la falta de una cámara de reversa, muy necesaria con tan prominente spoiler, que puede crear un área de poca visibilidad trasera.
La región vinícola de Baja California, nos sirvió para comprobar que este coche tiene atributos emocionantes y que no es sólo un Beetle más con decoración distinta.
César Cerda / Baja California