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El regreso de la emoción

Luego de un par de generaciones aburridas, el Civic vuelve con todo. En serio

GUADALAJARA, JALISCO (26/DIC/2015).- No más una simple evolución. Ya no el pretexto de hacer lo mismo “porque eso es lo que quiere el público”. Desde el diseño se ve que el 2016 no es un Civic cualquiera. Afortunadamente muchas cosas lo confirman.

Es bueno ver que Honda estaba atenta a las críticas. Es aún mejor percibir que este nuevo Civic es su respuesta. Y qué gran respuesta. El sedán compacto nipón es justo lo que sus dos antecesores inmediatos no pudieron ser: atrevido, refinado, rápido y —¡Aleluya!— divertido.

Es más largo, bajo y ancho. Tiene mejor espacio en las plazas traseras y también cuenta con materiales de mejor calidad en su construcción interior. Adiós a la doble pantalla, que causaba más confusión que placer. En su lugar hay una sola, de 7 pulgadas, con magnífica resolución y que ahora controla prácticamente todo. No más exceso de botones. En la parte superior central del tablero sólo hay perillas para el aire acondicionado.

La consola adopta la forma “flotante” que estrenó Volvo hace algunos años. En la parte de abajo y atrás, hay una toma USB y una de corriente de 12V. Poco más arriba, justo frente a la palanca de cambios, un espacio horizontal forrado de plástico anti-derrapante, hay lugar para que se ponga un celular. Tanto iPhone como Android serán bienvenidos con el CarPlay y Android Auto, que permiten conexiones más fluidas y seguras. Por ejemplo, se puede dictar un mensaje de texto y pedir que el sistema lea uno entrante en voz alta. “Textear” se volvió seguro.

Hay más funciones interesantes. Por ejemplo el control del volante para subir el volumen puede funcionar presionando una de sus extremidades o deslizando el dedo sobre él para mayor precisión. Hay un botón en la consola central, a la izquierda de la palanca de cambios, que al presionarlo permite que el auto se mantenga detenido en los semáforos, sin que necesitemos pisar el pedal del freno para esto.

El sistema de sonido tiene una excelente calidad y Honda no necesitó usar la firma de ninguna marca reconocida para esto. La versión probada, la Turbo, tiene asientos forrados de tela, pero ya cuenta con quemacocos, por ejemplo. No hay sistema de navegación ni cámara de reversa (reservados para el más equipado), pero se puede usar el GPS del teléfono con CarPlay, por ejemplo, aunque nos cuesta datos.

Alegría, alegría

Se oye muy bien cuando pensamos en un motor turbo de 174 caballos de fuerza como tiene el Civic. Pero cuando escuchamos que para mandar ese poder a las ruedas delanteras hay una caja tipo CVT, la emoción se nos cae como si hiciéramos de nuevo el “ice bucket challenge”, el desafío de aventarnos una cubeta con agua helada sobre nuestra cabeza.

Afortunadamente la realidad muestra otra cosa. La CVT hace muy buen juego con el motor de 1.5 litros y si bien es cierto que hay una cierta demora para que entre la turbina en acción, el Civic Turbo no es de los que se sienten muertos antes de esto. Y una vez que entra, lo que ocurre alrededor de las 2,000 rpm, el auto se vuelve una verdadera delicia. Rápido, sólido, poderoso en casi toda la gama de revoluciones, sólo la dirección poco comunicativa desentona, pero nada como para descartar a este gran coche como opción.

Una parte fuertemente responsable por esa sensación de calidad es la suspensión. No sólo debido a que por primera vez el sistema es independiente en la parte trasera del Civic, pero también porque todo se muestra mejor aislado del piso. Pasar por baches ya no es una tortura con sonidos metálicos como banda sonora. El Civic recibió el refinamiento antes reservado del Accord hacia arriba en la gama de Honda. Tiene todo que ver el hecho de que la nueva plataforma del Civic será también la del futuro Accord y esto se percibe en ciudad a 40 km/h, en pisos buenos o irregulares al igual que en carretera por arriba de los 200 km/h, un territorio en el cual el Civic a la venta en Norteamérica no pisaba con confianza desde el venerable SiR de la década pasada.

Como todo tiene su precio, tenemos que decir que el nuevo Civic puede ser todo, menos barato. Honda le puso precios entre 292 mil y 374 mil 900 pesos (348 mil 900 en la versión que probamos) y con ello lo alejó totalmente del segmento en el cual históricamente residió. Su apuesta es porque el que quiere un buen vino o una buena comida, estará dispuesto a pagar por la calidad. No es una apuesta fácil de vencer en un mercado en que viven modelos como el Madza3 S cuya versión más costosa sale por 339 mil 900 pesos. Tal vez Honda no se acuerde, pero éste es un mercado donde todavía viven muchos que compran autos “por metro”. Habrá que ver cuántos aceptan pagar más por un Civic que por un Accord, aún cuando existan argumentos a favor del nuevo y excelente compacto de Honda.

FICHA TÉCNICA
MOTOR Frontal transversal.
TURBO COMPRESOR Sí.
CILINDROS L4; 1.5 litros
POTENCIA 174 HP @ 6,000 RPM
TORQUE 162 libras-pie @1,200 rpm.
TRACCIÓN Delantera.
TRANSMISIÓN Automática tipo CVT
SUSPENSIÓN
DELANTERA Independiente de tipo Multilink,
TRASERA con resostes helocoidales y barra estabilizadora.
FRENOS
DELANTEROS De discos solidos con ABS y EBD
TRASEROS De discos solidos con ABS y EBD.
DIRECCIÓN
De piñon y cremallera con asistencia eléctrica.
PESO 1,323 kilogramos
DIMENSIONES (mm)
LARGO 4,630 mm
ANCHO 1,798 mm
ALTO 1,414 mm
CAPACIDAD
TANQUE 55 LITROS
DISTANCIA ENTRE EJES 2,700 mm
CAJUELA 427 litros.


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