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El servicio que nos salva la vida
Si no se perdiera la garantía, pocos llevarían su auto a servicio. Pero este lo agradecemos
GUADALAJARA, JALISCO (12/MAR/2016).- Tres meses después de su llegada, nos tocó hacer el primer servicio de Hoshi, nuestra CX-5 de largo plazo. Más allá de la calidad de éste, salimos con la sensación de que haberlo hecho pudo habernos librado de un serio accidente.
Ya era necesario llevar a Hoshi al servicio de los 10 mil kilómetros, por lo que nos dispusimos a agendar la cita. Al llamar a la agencia, en este caso a Mazda Américas, tuvimos problemas para establecer contacto, pero una vez vinculados todo fue sencillo.
La señorita que nos atendió fue muy amable y para concretar la cita sólo fue necesario proporcionar datos como: modelo y año de nuestro vehículo; número de matrícula; nombre completo y horario de nuestra preferencia. Por azares del destino fue necesario cambiar nuestra cita para un par de horas más tarde. Nos comunicamos al área de servicio y en un minuto nos hicieron la mudanza, sin ninguna especie de traba o problema.
Al arribar a Mazda Américas nos recibió un amable asesor de servicio. Desde que llegamos nos explicó paso por paso el proceso a seguir. Lo primero fue un inventario de todos los componentes que Hoshi tenía, como encendedor o polarizado, por mencionar algo. El asesor de servicio nos dio la opción de acompañarlo durante el inventario o pasar a la sala de espera. Luego de hacerlo nos encontramos con un espacio con bebidas, asientos, televisión e internet para nuestra comodidad.
Una vez que el asesor terminó con el inventario nos invitó a ver qué es lo que harían. Abrió el capó de la CX-5 y nos dijo que le realizarían cambio de aceite; revisión de niveles de líquidos (freno, anticongelante y limpiaparabrisas), que en caso de haber faltante serían puestos a punto. Nos hizo notar que contábamos con todos los tapones correspondientes (aceite, aire acondicionado, wipers y otros).
Problema detectado
Después que la subieron a una rampa, levantaron y nos explicaron que revisarían si hay alguna especie de fuga o si algún componente contaba con desgaste importante. Todo lucía bien, hasta que se detectó un “chipote” en la llanta frontal del lado del piloto. Esto obligó a omitir la rotación de neumáticos, parte del servicio. Es un problema mucho más serio de lo que parece, porque implica la rotura de la banda de acero lateral de la llanta, haciendo que esté mucho más frágil en ese punto, sostenida sólo por el hule. Un bache más fuerte que aumenta la presión sobre ese punto la puede hacer reventar, produciendo un accidente que puede ser grave.
La cotización del neumático nuevo, un Toyo Proxes R36 medidas 225/55 R19; fue de 5,075.58 pesos, incluyendo el servicio. Por seguridad, necesitamos dos nuevas llantas, mismas que serán montadas en el eje trasero, como debe de ser.
El costo total del servicio fue de 895 pesos. Al final, luego de llenar algunos papeles, volvimos a la sala de espera con la promesa de que en una hora y media todo estaría listo. Pero no fue así, en menos de una hora y quince minutos nuestra SUV estaba lista y más limpia de como había llegado.
El servicio de Mazda no sólo fue atento, puntual y con un precio justo, sino que nos acaba de salvar la vida a nosotros y tal vez a alguien más. Y esto, es impagable.
Ya era necesario llevar a Hoshi al servicio de los 10 mil kilómetros, por lo que nos dispusimos a agendar la cita. Al llamar a la agencia, en este caso a Mazda Américas, tuvimos problemas para establecer contacto, pero una vez vinculados todo fue sencillo.
La señorita que nos atendió fue muy amable y para concretar la cita sólo fue necesario proporcionar datos como: modelo y año de nuestro vehículo; número de matrícula; nombre completo y horario de nuestra preferencia. Por azares del destino fue necesario cambiar nuestra cita para un par de horas más tarde. Nos comunicamos al área de servicio y en un minuto nos hicieron la mudanza, sin ninguna especie de traba o problema.
Al arribar a Mazda Américas nos recibió un amable asesor de servicio. Desde que llegamos nos explicó paso por paso el proceso a seguir. Lo primero fue un inventario de todos los componentes que Hoshi tenía, como encendedor o polarizado, por mencionar algo. El asesor de servicio nos dio la opción de acompañarlo durante el inventario o pasar a la sala de espera. Luego de hacerlo nos encontramos con un espacio con bebidas, asientos, televisión e internet para nuestra comodidad.
Una vez que el asesor terminó con el inventario nos invitó a ver qué es lo que harían. Abrió el capó de la CX-5 y nos dijo que le realizarían cambio de aceite; revisión de niveles de líquidos (freno, anticongelante y limpiaparabrisas), que en caso de haber faltante serían puestos a punto. Nos hizo notar que contábamos con todos los tapones correspondientes (aceite, aire acondicionado, wipers y otros).
Problema detectado
Después que la subieron a una rampa, levantaron y nos explicaron que revisarían si hay alguna especie de fuga o si algún componente contaba con desgaste importante. Todo lucía bien, hasta que se detectó un “chipote” en la llanta frontal del lado del piloto. Esto obligó a omitir la rotación de neumáticos, parte del servicio. Es un problema mucho más serio de lo que parece, porque implica la rotura de la banda de acero lateral de la llanta, haciendo que esté mucho más frágil en ese punto, sostenida sólo por el hule. Un bache más fuerte que aumenta la presión sobre ese punto la puede hacer reventar, produciendo un accidente que puede ser grave.
La cotización del neumático nuevo, un Toyo Proxes R36 medidas 225/55 R19; fue de 5,075.58 pesos, incluyendo el servicio. Por seguridad, necesitamos dos nuevas llantas, mismas que serán montadas en el eje trasero, como debe de ser.
El costo total del servicio fue de 895 pesos. Al final, luego de llenar algunos papeles, volvimos a la sala de espera con la promesa de que en una hora y media todo estaría listo. Pero no fue así, en menos de una hora y quince minutos nuestra SUV estaba lista y más limpia de como había llegado.
El servicio de Mazda no sólo fue atento, puntual y con un precio justo, sino que nos acaba de salvar la vida a nosotros y tal vez a alguien más. Y esto, es impagable.