Suplementos
En la búsqueda de la excelencia
Los autos Mazda han sido muy bien aceptados en México. Ahora queremos ver el servicio
GUADALAJARA, JALISCO (19/DIC/2015).- Hay cosas que podemos aprender de los libros o de las películas, pero otras debemos vivir por nosotros mismos. Fue por esto que decidimos proponer a Mazda esta prueba de 180 días con una CX-5 y en ella por supuesto que vamos a ver cómo se nos sentimos con la SUV, pero más que nada queremos ver cómo se comportan sus distribuidores en la hora de atendernos. ¿Estarán sus talleres a la altura del “zoom-zoom”?
Como es la primera vez que alguien hace una prueba de tan larga duración con Mazda en México, la negociación fue igualmente larga. Además, como la intención no es sólo analizar el producto, sino también el servicio, juntos llegamos a la conclusión que lo mejor sería empezar con un vehículo con uso anterior.
Gracias su fábrica mexicana instalada en ese estado, la relación de Mazda con Guanajuato es obviamente cercana. Debido a esto la marca prestó varias unidades al Festival Cervantino en la capital que comparte el nombre de la unidad federativa. Entre ellas elegimos una CX-5, el segundo vehículo más popular de Mazda en nuestro país, sólo por debajo del Mazda3.
La versión también fue elección nuestra. Se trata de la S Grand Touring 2WD, que nos parece la mejor relación de valor/precio dentro del catálogo de producto en nuestro país. La tracción frontal ahorra peso con relación a la integral que si bien es más estable y segura en algunos casos, en la mayoría de las condiciones de piso en México, donde no llueve con tanta frecuencia ni nieva mucho, su utilidad nos parece mejor que el beneficio del ahorro de peso y combustible de la que solamente tiene tracción delantera. Su precio de 428,900 pesos, es 30 mil pesos inferior a la AWD.
El nivel de equipo es muy completo, pero los iremos describiendo más al detalle en la medida que pase el tiempo en que la tendremos en nuestras manos.
Entrega con emoción
Para recibir la camioneta fuimos hasta la ciudad de México, más precisamente al distribuidor Mazda Churubusco. Al ver por fuera la agencia, nos pareció algo chica. El piso de ventas tenía muchos autos, incluso un poco apretados. Pero desde el Mazda Café, el pequeño “lounge” presente en cada uno de sus distribuidores, vimos la primera y muy agradable sorpresa: el taller.
Si el piso de exhibición se nos hizo algo encerrado, el taller es todo lo contrario. No es solo amplio, es enorme, bien aluminado, impecablemente limpio. Y esto que está pintado de blanco y gris claro. El taller, que pronto será ampliado en 1,200 metros cuadrados más, está a cargo de Roberto Ruiz Blancas, quien en su juventud demuestra el entusiasmo que uno espera recibir en cualquier lugar al que acude, mucho más en un taller.
Sin embargo y pese a que recibimos “nuestra” CX-5 con 7,475 kilómetros rodados, el personal de Mazda Churubusco, encabezado por el gerente general Carlos Prado Andrade, nos hizo vivir la experiencia que tiene un cliente cuando recibe su vehículo nuevo en el lugar. La CX-5 estaba tapada con una tela negra. Detrás de ella, prácticamente todo el personal de la agencia asistía a la ceremonia. Prado Andrade me invitó a junto con él, destapar la camioneta. En ese momento, bajo gritos de felicidades y una lluvia de confeti metálico, estaba oficialmente entregado el vehículo. Tengo que confesar que ya vi ceremonias similares, pero esta, incluso cuando la camioneta no era realmente mía, ser parte del evento me conmovió mucho más de lo que pensé que sería posible. Sí, hay cosas que para realmente entenderlas hay que vivirlas, no basta leer sobre ellas.
De ahí, cerca del aeropuerto de la ciudad de México, salí con dirección a Santa Fe, 15 kilómetros distante. 90 minutos después llegaba a mi destino, lo que recordó a este habitante de Guadalajara que nuestros embotellamientos cotidianos en la Perla Tapatía, están muy lejos de transformar en verdad lo que muchos afirman sin conocimiento de causa: “Ya estamos como el DF”. No, para nada. Y qué bueno.
Al día siguiente conduje la CX-5 a Guadalajara, pero esa ya será otra historia que contaré pronto. Por ahora, vamos a seguir disfrutándola y viendo cómo se comporta, hasta que de nueva cuenta la tengamos que llevar al taller. Estén atentos, los haremos saber.
Como es la primera vez que alguien hace una prueba de tan larga duración con Mazda en México, la negociación fue igualmente larga. Además, como la intención no es sólo analizar el producto, sino también el servicio, juntos llegamos a la conclusión que lo mejor sería empezar con un vehículo con uso anterior.
Gracias su fábrica mexicana instalada en ese estado, la relación de Mazda con Guanajuato es obviamente cercana. Debido a esto la marca prestó varias unidades al Festival Cervantino en la capital que comparte el nombre de la unidad federativa. Entre ellas elegimos una CX-5, el segundo vehículo más popular de Mazda en nuestro país, sólo por debajo del Mazda3.
La versión también fue elección nuestra. Se trata de la S Grand Touring 2WD, que nos parece la mejor relación de valor/precio dentro del catálogo de producto en nuestro país. La tracción frontal ahorra peso con relación a la integral que si bien es más estable y segura en algunos casos, en la mayoría de las condiciones de piso en México, donde no llueve con tanta frecuencia ni nieva mucho, su utilidad nos parece mejor que el beneficio del ahorro de peso y combustible de la que solamente tiene tracción delantera. Su precio de 428,900 pesos, es 30 mil pesos inferior a la AWD.
El nivel de equipo es muy completo, pero los iremos describiendo más al detalle en la medida que pase el tiempo en que la tendremos en nuestras manos.
Entrega con emoción
Para recibir la camioneta fuimos hasta la ciudad de México, más precisamente al distribuidor Mazda Churubusco. Al ver por fuera la agencia, nos pareció algo chica. El piso de ventas tenía muchos autos, incluso un poco apretados. Pero desde el Mazda Café, el pequeño “lounge” presente en cada uno de sus distribuidores, vimos la primera y muy agradable sorpresa: el taller.
Si el piso de exhibición se nos hizo algo encerrado, el taller es todo lo contrario. No es solo amplio, es enorme, bien aluminado, impecablemente limpio. Y esto que está pintado de blanco y gris claro. El taller, que pronto será ampliado en 1,200 metros cuadrados más, está a cargo de Roberto Ruiz Blancas, quien en su juventud demuestra el entusiasmo que uno espera recibir en cualquier lugar al que acude, mucho más en un taller.
Sin embargo y pese a que recibimos “nuestra” CX-5 con 7,475 kilómetros rodados, el personal de Mazda Churubusco, encabezado por el gerente general Carlos Prado Andrade, nos hizo vivir la experiencia que tiene un cliente cuando recibe su vehículo nuevo en el lugar. La CX-5 estaba tapada con una tela negra. Detrás de ella, prácticamente todo el personal de la agencia asistía a la ceremonia. Prado Andrade me invitó a junto con él, destapar la camioneta. En ese momento, bajo gritos de felicidades y una lluvia de confeti metálico, estaba oficialmente entregado el vehículo. Tengo que confesar que ya vi ceremonias similares, pero esta, incluso cuando la camioneta no era realmente mía, ser parte del evento me conmovió mucho más de lo que pensé que sería posible. Sí, hay cosas que para realmente entenderlas hay que vivirlas, no basta leer sobre ellas.
De ahí, cerca del aeropuerto de la ciudad de México, salí con dirección a Santa Fe, 15 kilómetros distante. 90 minutos después llegaba a mi destino, lo que recordó a este habitante de Guadalajara que nuestros embotellamientos cotidianos en la Perla Tapatía, están muy lejos de transformar en verdad lo que muchos afirman sin conocimiento de causa: “Ya estamos como el DF”. No, para nada. Y qué bueno.
Al día siguiente conduje la CX-5 a Guadalajara, pero esa ya será otra historia que contaré pronto. Por ahora, vamos a seguir disfrutándola y viendo cómo se comporta, hasta que de nueva cuenta la tengamos que llevar al taller. Estén atentos, los haremos saber.
| Ficha Técnica | |
| Motor | Frontal transversal. |
| Cilindros | 2.5 litros. |
| Turbo compresor | No. |
| Potencia | 186 HP @ 5,700 rpm. |
| Torque | 184 libras-pie @ 3,250 rpm. |
| Tracción | Delantera. |
| Transmisión | Automática de seis velocidades (6+R). |
| Suspensión | |
| Delantera | Independiente, de tipo McPherson con resortes helicoidales y barra estabilizadora. |
| Trasera | Independiente, de tipo Multilink con resortes helicoidales y barra estabilizadora. |
| Frenos | |
| Delanteros | De discos ventilados, con ABS. |
| Traseros | De discos sólidos, con ABS. |
| Dirección | De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica. |
| Dimensiones (mm) | |
| Largo | 4,540 |
| Ancho | 1,840 |
| Alto | 1,710 |
| Distancia entre ejes | 2,700 |
| Capacidad | |
| Peso | 1,551 kilogramos. |
| Tanque | 58 litros. |
| Cajuela | 928 litros. |