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Estrella germana
La décima generación del sedán de lujo alemán llega a nuestro país con varias sorpresas
GUADALAJARA, JALISCO (04/JUN/2016).- La lucha por la cima de los automóviles Premium es cada vez más disputada. Con cambios varios, Mercedes-Benz busca darle un giro a su Clase E y así sorprender a los clientes y contendientes.
La parte externa nos muestra la capacidad de la armadora para imprimir sofisticación y elegancia en sus automóviles. Este coche está orientado a sus compañeros de portafolio de la parte alta, justo por debajo del Clase S.
Las líneas en el cofre son más tenues con relación a su antecesor. Los faros, inspirados en una antorcha en movimiento, son más actuales. Tres son las entradas frontales para el enfriamiento del motor, destacando entre ellos la parrilla amplia y con la estrella de tres picos al centro. En los laterales se tiene la misma esencia de antes, pero con líneas que se difuminan conforme avanzan hacia atrás. Ruedas de 18 pulgadas de diámetro en aluminio sugieren un poco de deportividad. Atrás, las líneas corren estilizadamente logrando así una apariencia elegante, pero con un toque brillante, gracias a las calaveras y su tecnología “StarDust”.
El lujo del vehículo es palpable en el habitáculo. Asientos; paneles laterales; tablero; descansabrazos; volante y consola central, están recubiertos en piel de primera calidad en tres distintas tonalidades a elegir. Además hay ornamentos en maderas finas con acabado en negro brillante y, en menor medida, insertos de aluminio resaltarán los detalles internos. Iluminación de hasta 64 colores diferentes y regulador de intensidad del mismo, también figuran entre las amenidades.
El sistema de infoentretenimiento es un atributo fuerte de este automotor, pues cuenta con dos pantallas de alta resolución dispuestas de manera horizontal, una complementando a la otra. Interfaz para el smartphone Apple CarPlay y Android Auto; sistema de navegación; conexión vía Bluetooth; entradas USB; controles táctiles en volantes y consola central; climatizador por zona y un rango desde 13 y hasta 23 bocinas de la mejor calidad de sonido, se harán presentes.
Una sorpresa es la motorización, pues el coche dispondrá de un bloque de 2.0 litros de cuatro cilindros y turbocargador, logrando desarrollar 184 caballos de fuerza y 222 libras-pie de torque y cinco modos distintos de manejo. El motor hará mancuerna con una transmisión automática de 9 relaciones con modo manual, dicha caja lleva el nombre 9G-TRONIC.
Otros aspectos fueron modificados como las dimensiones del vehículo. La longitud del Clase E es 43 milímetros mayor, al igual que la distancia entre ejes que crece en 65 mm.
La lista de seguridad es nutrida y este automóvil reúne varios elementos como: frenos ABS con discos delanteros hiperventilados; faros Multibeam led, con 84 diodos controlables de manera individual y capaces de mejorar la reflexión de luz, así como evitar el encandilamiento; reconocimiento de hasta mil siluetas; Pre-Safe lateral, que detecta un posible choque de costado y desplaza a conductor y copiloto de manera preventiva; Drive Pilot, es un asistente que permite mantener la velocidad y distancia de otros vehículos; cámara y sensores de reversa, entre varios componentes que se suman a la lista de seguridad.
El E 200 ya se encuentra disponible en las agencias MB de México con dos versiones: Avantgarde de 769 mil, y Exclusive de 780 mil pesos.
A través de la península
Mérida y Playa del Carmen, fungieron como el marco de nuestra pequeña prueba de manejo y así conocer las aptitudes de este coche.
De entrada, queda demostrado el abolengo que la firma teutona ha ganado a pulso. Acabados de primera calidad; espacio generoso y comodidad, quedan manifiestos en el habitáculo. Ni siquiera el exceso de ornamentos en madera fina y “Piano Black” reducen el impacto de la muy buena impresión del habitáculo.
La tecnología es esencial, y que la hagan funcionar de una manera tan intuitiva y con infinidad de elementos personalizables a gusto del conductor, sin duda es un punto a favor de este elegante bávaro.
Desde que nos dejaron saber que el motor sería un cuatro cilindros, las dudas comenzaron, y con razón. A pesar de que no se maneja mal, los 184 caballos no parecen suficientes, menos si te llamas Clase E.
En carretera el manejo es bueno, se siente una buena estabilidad, en gran parte gracias a un sistema activo que compensa las irregularidades del camino.
Logramos correr a este alemán hasta 227 km/h, pero para ello se necesitó mucho, pero mucho espacio libre y tiempo, algo que hizo más evidente la insuficiencia de potencia. Los modos de manejo Sport y Sport Plus, mitigan un poco dicho factor, pero sigue quedando a deber.
Buen coche en general, pero los más entusiastas preferirán esperar las versiones venideras y su V6 biturbo, que llegará a finales de este mismo año.
César Cerda / Mérida y Playa del Carmen
La parte externa nos muestra la capacidad de la armadora para imprimir sofisticación y elegancia en sus automóviles. Este coche está orientado a sus compañeros de portafolio de la parte alta, justo por debajo del Clase S.
Las líneas en el cofre son más tenues con relación a su antecesor. Los faros, inspirados en una antorcha en movimiento, son más actuales. Tres son las entradas frontales para el enfriamiento del motor, destacando entre ellos la parrilla amplia y con la estrella de tres picos al centro. En los laterales se tiene la misma esencia de antes, pero con líneas que se difuminan conforme avanzan hacia atrás. Ruedas de 18 pulgadas de diámetro en aluminio sugieren un poco de deportividad. Atrás, las líneas corren estilizadamente logrando así una apariencia elegante, pero con un toque brillante, gracias a las calaveras y su tecnología “StarDust”.
El lujo del vehículo es palpable en el habitáculo. Asientos; paneles laterales; tablero; descansabrazos; volante y consola central, están recubiertos en piel de primera calidad en tres distintas tonalidades a elegir. Además hay ornamentos en maderas finas con acabado en negro brillante y, en menor medida, insertos de aluminio resaltarán los detalles internos. Iluminación de hasta 64 colores diferentes y regulador de intensidad del mismo, también figuran entre las amenidades.
El sistema de infoentretenimiento es un atributo fuerte de este automotor, pues cuenta con dos pantallas de alta resolución dispuestas de manera horizontal, una complementando a la otra. Interfaz para el smartphone Apple CarPlay y Android Auto; sistema de navegación; conexión vía Bluetooth; entradas USB; controles táctiles en volantes y consola central; climatizador por zona y un rango desde 13 y hasta 23 bocinas de la mejor calidad de sonido, se harán presentes.
Una sorpresa es la motorización, pues el coche dispondrá de un bloque de 2.0 litros de cuatro cilindros y turbocargador, logrando desarrollar 184 caballos de fuerza y 222 libras-pie de torque y cinco modos distintos de manejo. El motor hará mancuerna con una transmisión automática de 9 relaciones con modo manual, dicha caja lleva el nombre 9G-TRONIC.
Otros aspectos fueron modificados como las dimensiones del vehículo. La longitud del Clase E es 43 milímetros mayor, al igual que la distancia entre ejes que crece en 65 mm.
La lista de seguridad es nutrida y este automóvil reúne varios elementos como: frenos ABS con discos delanteros hiperventilados; faros Multibeam led, con 84 diodos controlables de manera individual y capaces de mejorar la reflexión de luz, así como evitar el encandilamiento; reconocimiento de hasta mil siluetas; Pre-Safe lateral, que detecta un posible choque de costado y desplaza a conductor y copiloto de manera preventiva; Drive Pilot, es un asistente que permite mantener la velocidad y distancia de otros vehículos; cámara y sensores de reversa, entre varios componentes que se suman a la lista de seguridad.
El E 200 ya se encuentra disponible en las agencias MB de México con dos versiones: Avantgarde de 769 mil, y Exclusive de 780 mil pesos.
A través de la península
Mérida y Playa del Carmen, fungieron como el marco de nuestra pequeña prueba de manejo y así conocer las aptitudes de este coche.
De entrada, queda demostrado el abolengo que la firma teutona ha ganado a pulso. Acabados de primera calidad; espacio generoso y comodidad, quedan manifiestos en el habitáculo. Ni siquiera el exceso de ornamentos en madera fina y “Piano Black” reducen el impacto de la muy buena impresión del habitáculo.
La tecnología es esencial, y que la hagan funcionar de una manera tan intuitiva y con infinidad de elementos personalizables a gusto del conductor, sin duda es un punto a favor de este elegante bávaro.
Desde que nos dejaron saber que el motor sería un cuatro cilindros, las dudas comenzaron, y con razón. A pesar de que no se maneja mal, los 184 caballos no parecen suficientes, menos si te llamas Clase E.
En carretera el manejo es bueno, se siente una buena estabilidad, en gran parte gracias a un sistema activo que compensa las irregularidades del camino.
Logramos correr a este alemán hasta 227 km/h, pero para ello se necesitó mucho, pero mucho espacio libre y tiempo, algo que hizo más evidente la insuficiencia de potencia. Los modos de manejo Sport y Sport Plus, mitigan un poco dicho factor, pero sigue quedando a deber.
Buen coche en general, pero los más entusiastas preferirán esperar las versiones venideras y su V6 biturbo, que llegará a finales de este mismo año.
César Cerda / Mérida y Playa del Carmen