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Herencia respetada

Lincoln vuelve a producir lo que siempre supo hacer mejor, un gran sedán, con mucha calidad

GUADALAJARA, JALISCO (08/JUL/2017).- Durante un tiempo, los fabricantes estadounidenses se olvidaron del segmento que mejor dominaban hace 40 años: los grandes sedanes de lujo. Hoy Lincoln rescata su esencia con el Continental, que recobra también la grandeza de la marca Premium del vecino del Norte.

Potencia, comodidad, lujo, equipo y silencio. Ese paquete es proporcionado por el nuevo Continental para que los que puedan pagar por uno de ellos, tengan todo lo que necesitan de un buen sedán, que los consentirá completamente en cualquiera de sus asientos.

Obviamente, es un auto que está mucho más orientado para que el patrón vaya sentado en el asiento trasero derecho. Desde ahí él podrá controlar las tres cortinas posteriores, por privacidad o comodidad, con solo tocar un botón en la completa consola central. También podrá elegir su música y ponerla en el volumen que le gusta, mientras el techo panorámico le ilumina la amplia cabina. Botones a su derecha, en la puerta, le permitirán reclinar su asiento y hasta recibir un masaje, sea estimulante o para relajarse. Además, si le pareciera que el espacio no es suficiente, puede también mandar hacia más adelante el asiento del copiloto. El que sienta ahí, es literalmente el jefe, el que toma las decisiones. Claro que con Lincoln en el mercado chino, algo como el Continental hacía falta en su gama.

Las amenidades no son, por supuesto, exclusividad de los asientos traseros. El del piloto, por ejemplo, puede ajustarse en 30 formas distintas, para que la posición ideal siempre esté disponible. El sistema de sonido Revel tiene nada menos que 19 bocinas. La pantalla acepta Apple CarPlay y Android Auto, obviamente. Hay dos puertos USB en la parte delantera y uno más en la trasera. La cámara de reversa muestra 360 grados y al igual que en el MKZ, no hay palanca de cambios sino botones en el tablero, lo que ahorra espacio y da un toque de diferenciación.

Los materiales del auto son muy buenos, como deben de ser y al menos en la presentación que tuvimos en Los Cabos, nos parecieron adecuados a la categoría y precio del coche.

Manejo y sensaciones

Cuando el dueño de un Continental se decida a tomar el volante, encontrará a su disposición un magnífico V6 EcoBoost con 400 caballos de fuerza y caja automática de seis cambios. Para México, cuando el Continental comience a llegar a los distribuidores en septiembre próximo, solo llegará la versión más equipada de este, llamada Reserve.

Fue esa la versión que condujimos para sentir un poder tan agradable, que no se extrañan a los V8 que solían vivir bajo el cofre de un auto de esa clase y tamaño. Sí, hay un poco de demora para que entre el turbo, muy poca, dígase de paso, pero una vez que entra en acción, el Continental acelera sin mayores problemas. Su aplomo lo permite desplazarse con firmeza hasta después de los 200 km/h, como los grandes.

La suspensión hace un excelente trabajo en no dejar que las imperfecciones del piso molesten a los ocupantes del Continental, pero junto con la dirección logra que siempre se sepa dónde está pisando el auto.

Por su tamaño y precio -de 1.285 millones de pesos- el Continental es una especie de alternativa a los medianos de Europa como el Serie 5 o el Clase E, pero con más de espacio y un nivel de equipamiento que en la mayoría de los casos solo se encontrarán en el Clase S o en el Serie 7. Su rival más cercano es el Volvo S90, pero el estadounidense sí tiene mejor relación peso/potencia que el sueco, con 225 HP por tonelada contra 197 del Volvo.

Nos quedó claro que es un gran auto, que tal vez no retome una época en la que los estadounidenses dictaban al resto del mundo cómo hacer las cosas, pero sí hace que no solo estén de nuevo en el mundo competitivo, sino con algunas muy palpables ventajas.

Sergio Oliveira/Los Cabos

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