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Lo práctico y lo divertido
Antes de finalizar el año la marca japonesa tendrá dos nuevos autos en México
GUADALAJARA, JALISCO (01/AGO/2015).- Mazda sigue en plan grande, renovando productos y poniendo nuevas alternativas en el mercado. Los próximos son el crossover CX-3 y el roadster MX-5, que muestran que la firma nipona está viviendo probablemente el mejor momento de su historia.
Para conocerlos, Mazda nos invitó a Los Ángeles, donde fuimos recibidos con un clima caliente y cielo azul que fue perfecto para conducirlos.
Comenzamos por la CX-3. Llegará a México el 3 de diciembre próximo, con tres versiones. Las dos primeras contarán con dos bolsas de aire frontales, la más equipada con seis. Todas tendrán frenos ABS, con EBD y BA, además de control de estabilidad y tracción. El motor será de 2.0 litros de aspiración natural; con 148 caballos de fuerza y la caja automática de 6 velocidades, con modo manual.
Los terminados interiores son excelentes. Nos atrevemos a decir que son los mejores del segmento. La atención con el detalle es digna de nota. El espacio también es muy bueno, lo que nos sorprendió gratamente, puesto que en su hermana mayor, la CX-5, no es precisamente una carta fuerte.
Basada en la plataforma del Mazda2, la CX-3 que vendrá importada de Japón, no es una camioneta tan alta como esperábamos. De hecho nos quedamos con la sensación de que es la más bajita de su categoría, lo que le resta puntos para los que quieren la sensación de comando al volante, pero mejora y mucho su manejo, pese al eje de torsión trasero, como nos pudimos dar cuenta.
El motor y la caja también cumplen para que la conducción sea agradable pero claro, habrá que manejarla en la altitud para sentir su comportamiento en México. El precio aún no está 100 por ciento definido, pero podemos jurar que será el que, en el momento de su lanzamiento, tenga su mayor rival: la Honda HR-V, que hoy está entre los 280 mil y los 320 mil pesos.
Lúdico
La parte más divertida del viaje a California, sin embargo, se dio el segundo día. Con el MX-5 pudimos ver que un auto no tiene que ser el más rápido, tampoco derrochar caballos de fuerza para ponernos una sonrisa en la cara de los que amamos conducir. Con sólo 155 HP, el MX-6 2016 nos hace sentir vivos al volante incluso a 60 km/h.
Esto se debe principalmente a su peso contenido, que apenas rebasa los mil kilogramos, al diseño aerodinámico, a la posición de sentarse muy cerca del piso y a la extremada precisión de sus componentes, como dirección, suspensión y frenos. Claro, también al hecho de que la fuerza llega a las ruedas traseras.
Si la CX-3 se siente bien terminada por dentro, el MX-5 es aún mejor. La sensación general es de lujo, de estar en un auto más caro de lo que es. Algunos pueden extrañar los asientos de piel. Otros más quisieran un toldo rígido de funcionamiento automático o una caja también automática en lugar de la manual de seis cambios. Todo esto podrá llegar después.
Porque lo que obtendrán los mexicanos por los 343 mil pesos que pagarán por uno de esos a partir de la tercera semana de septiembre, es uno de los más puros autos para manejar que se puedan encontrar, principalmente en ese precio. No es incómodo en ciudad; no es nervioso en carretera.
Es simple, sólido, bien hecho, agradable, bonito y, aunque no parezca, rápido. Claro, no para llegar antes al primer semáforo, pero sí dejará atrás a casi todos cuando el camino sea de curvas. Lo único que no queda atrás es la sonrisa en nuestro rostro. Gracias, Mazda. El MX-5 sigue siendo el auto de siempre. Perdón, esto es injusto, logra ser aún mejor.
Sergio Oliveira / Los Ángeles
Para conocerlos, Mazda nos invitó a Los Ángeles, donde fuimos recibidos con un clima caliente y cielo azul que fue perfecto para conducirlos.
Comenzamos por la CX-3. Llegará a México el 3 de diciembre próximo, con tres versiones. Las dos primeras contarán con dos bolsas de aire frontales, la más equipada con seis. Todas tendrán frenos ABS, con EBD y BA, además de control de estabilidad y tracción. El motor será de 2.0 litros de aspiración natural; con 148 caballos de fuerza y la caja automática de 6 velocidades, con modo manual.
Los terminados interiores son excelentes. Nos atrevemos a decir que son los mejores del segmento. La atención con el detalle es digna de nota. El espacio también es muy bueno, lo que nos sorprendió gratamente, puesto que en su hermana mayor, la CX-5, no es precisamente una carta fuerte.
Basada en la plataforma del Mazda2, la CX-3 que vendrá importada de Japón, no es una camioneta tan alta como esperábamos. De hecho nos quedamos con la sensación de que es la más bajita de su categoría, lo que le resta puntos para los que quieren la sensación de comando al volante, pero mejora y mucho su manejo, pese al eje de torsión trasero, como nos pudimos dar cuenta.
El motor y la caja también cumplen para que la conducción sea agradable pero claro, habrá que manejarla en la altitud para sentir su comportamiento en México. El precio aún no está 100 por ciento definido, pero podemos jurar que será el que, en el momento de su lanzamiento, tenga su mayor rival: la Honda HR-V, que hoy está entre los 280 mil y los 320 mil pesos.
Lúdico
La parte más divertida del viaje a California, sin embargo, se dio el segundo día. Con el MX-5 pudimos ver que un auto no tiene que ser el más rápido, tampoco derrochar caballos de fuerza para ponernos una sonrisa en la cara de los que amamos conducir. Con sólo 155 HP, el MX-6 2016 nos hace sentir vivos al volante incluso a 60 km/h.
Esto se debe principalmente a su peso contenido, que apenas rebasa los mil kilogramos, al diseño aerodinámico, a la posición de sentarse muy cerca del piso y a la extremada precisión de sus componentes, como dirección, suspensión y frenos. Claro, también al hecho de que la fuerza llega a las ruedas traseras.
Si la CX-3 se siente bien terminada por dentro, el MX-5 es aún mejor. La sensación general es de lujo, de estar en un auto más caro de lo que es. Algunos pueden extrañar los asientos de piel. Otros más quisieran un toldo rígido de funcionamiento automático o una caja también automática en lugar de la manual de seis cambios. Todo esto podrá llegar después.
Porque lo que obtendrán los mexicanos por los 343 mil pesos que pagarán por uno de esos a partir de la tercera semana de septiembre, es uno de los más puros autos para manejar que se puedan encontrar, principalmente en ese precio. No es incómodo en ciudad; no es nervioso en carretera.
Es simple, sólido, bien hecho, agradable, bonito y, aunque no parezca, rápido. Claro, no para llegar antes al primer semáforo, pero sí dejará atrás a casi todos cuando el camino sea de curvas. Lo único que no queda atrás es la sonrisa en nuestro rostro. Gracias, Mazda. El MX-5 sigue siendo el auto de siempre. Perdón, esto es injusto, logra ser aún mejor.
Sergio Oliveira / Los Ángeles