Lujo con brío renovado
Este sedán presenta una vuelta de tuerca al diseño anterior mediante cambios discretos
GUADALAJARA, JALISCO (26/AGO/2017).- Maserati prepara una nueva propuesta para el Ghibli GranLusso 2018, que centra sus cambios en el aspecto estético. Los del tridente pretenden que el sedán sea presentado en forma en el próximo Auto Show chino de Chengdú, mercado que representa uno de los más grandes volúmenes en venta para la armadora italiana.
A nivel exterior se aprecian las modificaciones principales, aunque éstas son muy pequeñas y difíciles de identificar a golpe de vista. El cofre conserva su forma primaria, con un par de tenues líneas descendientes que corren en dirección a la parrilla. Dicha pieza es la primera en modificarse, pues ahora es cromada y con un logotipo un poco más grande que el de la versión anterior. Los grupos ópticos son el cambio más visible, pues aunque permanece la forma alargada ascendente, se añade tecnología adaptativa Full LED, con un nuevo sistema antirreflejos que la marca nombra Matrix High-Beam. Los laterales del coche no muestran grandes cambios, solo la adición de emblemas especiales, aunque se continúa apreciando la misma silueta, que se carga en volumen hacia la parte trasera de este mediano. Para finalizar, se tienen grupos ópticos traseros LED, con carcasas un tanto más afiladas; la fascia posterior es voluminosa y se complementa con delgados reflejantes y una salida de escape de cuatro colillas.
A nivel interior no se han revelado imágenes oficiales, pero la marca afirma que existen cambios relativamente mayores, en los que destacaría la comodidad para los ocupantes del vehículo. Esto se lograría con la incorporación de nuevas tecnologías, además de elementos que permitirían mayor confortabilidad, por lo que se especula sobre el cambio de materiales, entre otras series de modificaciones.
Otros aspectos importantes suponen que se agregarán tecnologías de manejo semi-autónomo, el cual el grupo automotriz denomina ADAS. Dicho sistema ofrecería un nivel de asistencia al conductor, que permitiría la ayuda en cambios de carril, además del ya conocido control de crucero adaptativo, que permite mantener una velocidad, con frenados sencillos, para que el consumo de combustible sea mejor.
A nivel mecánico se mantendría la fórmula que ya utiliza este sedán, es decir, un V6 de 3.0 litros, con turbocargador e impulsado a gasolina, que ofrece una potencia de 404 caballos de fuerza un par de 406 libras pie de torque. El “corazón” estaría ligado a una caja de cambios automática de ocho relaciones; todo esto así sería, a reserva de que los del tridente preparen una serie de cambios hasta ahora no develados.
El vehículo será presentado en China, en el Salón del Automóvil de Chengdú, mismo que tendrá lugar a finales del mes de septiembre.