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Lujo con serenidad
Amplio, cómodo, seguro y relajado, pocos esperan que sea rápido. Pero lo es
GUADALAJARA, JALISCO (02/JUL/2016).- El mayor de los sedanes de Volvo acaba de cambiar. Y para mejor, mucho mejor. Desde el diseño hasta la plataforma pasando por el motor, este sueco pondrá a los alemanes a mirarlo con cuidado y a los consumidores del lujo contentos con una opción más.
Se trata de la segunda aplicación de la plataforma modular SPA (Scalable Product Platform) de Volvo. El S90 usa la misma base de la también excelente XC90, pero lo hace con un lenguaje de diseño propio, cuya identidad comparada a la SUV mencionada se encuentra en los faros, que usan el mismo juego de leds llamado “martillo de Thor”, que marca el frente del sedán al lado de la tradicional parrilla cortada en diagonal por una franja cromada. Los costados son limpios y elegantes y la parte trasera es dominada tanto por una abultada parte central de la tapa de la cajuela como por las calaveras en forma de C, que también son mayores de lo que la sobriedad escandinava parecería estar de acuerdo. Al menos ante nuestros ojos, es la parte menos agraciada del nuevo auto.
En cambio el interior es estupendo. El espacio, la luminosidad, los materiales, el diseño discreto y funcional, forman un ambiente de clase, elegancia y confort. Los asientos, por ejemplo, son de los mejores de la industria y son capaces de darnos un masaje digno de un buen “spa” sueco. La pantalla central funciona como una gran tableta, pero Volvo tuvo el buen gusto de hacerla menos voluminosa que la de la XC90, dejándola más acorde al auto. Ya tiene Apple Car Play, pero el Android Auto vendrá en una futura actualización de software. Para hacerlo aún más amigable con la tecnología actual, es posible hacer del coche una central de distribución de señal de internet, pero esto obviamente funcionará tan bien o mal dependiendo de la cobertura de la red del país en que se encuentre. En el Sur de España, a donde la marca nos invitó a la presentación, funcionó a la perfección.
El uso de acero de alta resistencia en su chasis, hace que las siete bolas de aire sean más que suficientes para proteger a los ocupantes en caso de choque. Claro, la seguridad es el sello de la casa.
Desempeño y tecnología
La bien lograda puesta a punto de la suspensión hace que el S90 sea un auto extremadamente cómodo, pero sin olvidar el aplomo que un buen europeo debe ofrecer, mucho más uno que compite contra gigantes como el Clase E de Mercedes-Benz o la Serie 5 de BMW.
Puede parecer poco un cuatro cilindros para hacer el trabajo de moverlo, pero la versión T6 que llegará a México a principios de septiembre próximo, tiene 2.0 litros y 320 HP, que son más que suficientes para otorgar muy buena diversión.
Los frenos tienen excelente tacto pero la dirección nos pareció un poco más pesada de lo que hubiéramos esperado. Por fortuna, el S90 ya cuenta con una mejora en el sistema Pilot Assist (asistencia al piloto) que en la XC90 exige un auto guía y se puede usar a una velocidad máxima de 50 km/h. En este sedán el auto adelante ya no es necesario y la velocidad puede ser de hasta 130 km/h. No se permite estar con las manos fuera del volante por más de 15 segundos ni funciona con carreteras de curvas muy pronunciadas, pero es un paso más en la dirección de los autos de conducción autónoma. Tal vez por eso la dirección sea pesada, como una especie de incentivo para que el conductor use el sistema.
En el momento de la presentación del auto los ejecutivos de Volvo en México no revelaron su precio para el mercado nacional. Hubo, como ya habíamos informado, una preventa de 30 unidades que incluyó un viaje a Suecia y entrenamiento para los sistemas del auto, entre otras cosas. El precio de eso fue de 1.25 millones de pesos. Sin duda el costo final del producto en México será menor, tal vez similar al de la XC90 hoy, es decir, entre 850 mil y 1.2 millones de pesos.
Visitar el Sur de España es siempre agradable, pero volver a casa con la sensación de que Volvo vive hoy uno de los mejores momentos de su historia, es aún mejor, porque esto significa más buenos autos en el futuro o, lo que es lo mismo, mejores productos para los consumidores.
Sergio Oliveira/Marbella, España
Se trata de la segunda aplicación de la plataforma modular SPA (Scalable Product Platform) de Volvo. El S90 usa la misma base de la también excelente XC90, pero lo hace con un lenguaje de diseño propio, cuya identidad comparada a la SUV mencionada se encuentra en los faros, que usan el mismo juego de leds llamado “martillo de Thor”, que marca el frente del sedán al lado de la tradicional parrilla cortada en diagonal por una franja cromada. Los costados son limpios y elegantes y la parte trasera es dominada tanto por una abultada parte central de la tapa de la cajuela como por las calaveras en forma de C, que también son mayores de lo que la sobriedad escandinava parecería estar de acuerdo. Al menos ante nuestros ojos, es la parte menos agraciada del nuevo auto.
En cambio el interior es estupendo. El espacio, la luminosidad, los materiales, el diseño discreto y funcional, forman un ambiente de clase, elegancia y confort. Los asientos, por ejemplo, son de los mejores de la industria y son capaces de darnos un masaje digno de un buen “spa” sueco. La pantalla central funciona como una gran tableta, pero Volvo tuvo el buen gusto de hacerla menos voluminosa que la de la XC90, dejándola más acorde al auto. Ya tiene Apple Car Play, pero el Android Auto vendrá en una futura actualización de software. Para hacerlo aún más amigable con la tecnología actual, es posible hacer del coche una central de distribución de señal de internet, pero esto obviamente funcionará tan bien o mal dependiendo de la cobertura de la red del país en que se encuentre. En el Sur de España, a donde la marca nos invitó a la presentación, funcionó a la perfección.
El uso de acero de alta resistencia en su chasis, hace que las siete bolas de aire sean más que suficientes para proteger a los ocupantes en caso de choque. Claro, la seguridad es el sello de la casa.
Desempeño y tecnología
La bien lograda puesta a punto de la suspensión hace que el S90 sea un auto extremadamente cómodo, pero sin olvidar el aplomo que un buen europeo debe ofrecer, mucho más uno que compite contra gigantes como el Clase E de Mercedes-Benz o la Serie 5 de BMW.
Puede parecer poco un cuatro cilindros para hacer el trabajo de moverlo, pero la versión T6 que llegará a México a principios de septiembre próximo, tiene 2.0 litros y 320 HP, que son más que suficientes para otorgar muy buena diversión.
Los frenos tienen excelente tacto pero la dirección nos pareció un poco más pesada de lo que hubiéramos esperado. Por fortuna, el S90 ya cuenta con una mejora en el sistema Pilot Assist (asistencia al piloto) que en la XC90 exige un auto guía y se puede usar a una velocidad máxima de 50 km/h. En este sedán el auto adelante ya no es necesario y la velocidad puede ser de hasta 130 km/h. No se permite estar con las manos fuera del volante por más de 15 segundos ni funciona con carreteras de curvas muy pronunciadas, pero es un paso más en la dirección de los autos de conducción autónoma. Tal vez por eso la dirección sea pesada, como una especie de incentivo para que el conductor use el sistema.
En el momento de la presentación del auto los ejecutivos de Volvo en México no revelaron su precio para el mercado nacional. Hubo, como ya habíamos informado, una preventa de 30 unidades que incluyó un viaje a Suecia y entrenamiento para los sistemas del auto, entre otras cosas. El precio de eso fue de 1.25 millones de pesos. Sin duda el costo final del producto en México será menor, tal vez similar al de la XC90 hoy, es decir, entre 850 mil y 1.2 millones de pesos.
Visitar el Sur de España es siempre agradable, pero volver a casa con la sensación de que Volvo vive hoy uno de los mejores momentos de su historia, es aún mejor, porque esto significa más buenos autos en el futuro o, lo que es lo mismo, mejores productos para los consumidores.
Sergio Oliveira/Marbella, España