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Más allá de la seguridad
Volvo introduce el sistema Pilot Assist
GUADALAJARA, JALISCO (05/MAR/2016).- Hubo un momento en el que comprar un Volvo era una simple cuestión de seguridad. Esto, por fortuna, ya no es verdad. Sí, los autos de la marca sueca continúan entre los más seguros del mundo, pero hay mucho más que esto en una XC90.
Estéticamente la camioneta que fue presentada al mundo el año pasado marca una evolución sobre su antecesora. Esto era lo que había que hacer porque sus formas siempre fueron afortunadas. Ahora el frente recibió cambios, el mayor de ellos en los faros que incorporan una línea de leds en forma de “T” acostada, en una referencia al famoso martillo del dios nórdico del trueno, Thor. Los costados son limpios y muestran sutiles diferencias entre las dos versiones que probamos: la i ntermedia Momentum y la más equipada Inscription. Hay rines distintos, la canastilla superior es más discreta en la Inscription y la moldura lateral que marca la línea de cintura es cromada y tiene el nombre de la versión insertado en ella.
Por dentro la elegancia escandinava de siempre se mantiene y actualiza. Buenos materiales; construcción correcta y una inmensa lista de equipamiento, como espera alguien que pague un millón de pesos por la primera y doscientos mil pesos más por la segunda. Desentona un poco del buen gusto general la inmensa pantalla central que comanda la gran mayoría de las funciones de la XC90. Similar a un iPad, incluso su funcionamiento es muy similar. Hay tres “páginas” que se alcanzan desplazándolas horizontalmente y en cada una de ellas hay funciones específicas como controlar la iluminación interior; el GPS o el excelente sistema de sonido firmado por Bowers & Wilkins, un equipo opcional que cuesta 64 mil pesos en la Momentum y es de serie en la Inscription.
Concentrar todos los controles en una pantalla, sin embargo, no nos parece una buena idea. Para subir o bajar el ventilador del aire acondicionado o se presiona el lugar correspondiente en la pantalla, espera a que aparezcan los iconos del ventilador y entonces lo ajustamos, lo que quita la vista de la carretera por mucho tiempo, o se presiona el botón de comando de voz y se pide que se suba o se baje. Si dices “tengo frío”, el sistema sube medio grado la temperatura. Pero el problema del reconocimiento de voz aún existe y en ocasiones entiende de manera distinta el orden dado, generando frustración. Antes de cerrar el tema, necesitamos comentar que Volvo necesita trabajar en el ruido del aire acondicionado. Es demasiado elevado incluso cuando está ajustado en la posición número dos de cinco posibles. No hay nada más elegante que el silencio y en esto, la XC90 falla.
El espacio es bueno para todos y la tercera fila de asientos es incluso mejor que camionetas de mayor tamaño. Aún así solo recomendamos su uso en trayectos cortos.
Maravilla de la ingeniería
Claro que están presentes todos los sistemas de seguridad que uno ya espera de un Volvo como los avisos de cambio de carril; el de alerta de tráfico cruzado o el de frenado de emergencia. Cuenta incluso con el Pilot Assist, que conduce sola la camioneta si las líneas del piso están bien delineadas, si hay un auto adelante y la velocidad es inferior a 50 km/h. Es un paso en la dirección de la conducción autónoma.
Pero bajo el cofre es donde vive lo mejor de la XC 90. El motor de cuatro cilindros, 2.0 litros, es capaz de darnos —gracias a las turbinas— 320 caballos de fuerza. Son impresionantes 160 HP por litro. Increíble.
Y la respuesta es muy buena. Acelere y la XC 90 saltará firmemente hacia adelante, como uno busca en un vehículo de su clase. Contenga el pie derecho y tendrá buen nivel de economía de combustible, en la casa de los 9 km/litro en ciudad.
En ambas versiones la potencia llega a las cuatro ruedas. Para esto Volvo utiliza una caja automática de ocho velocidades. En los cambios ascendentes su funcionamiento es correcto en la mayor parte del tiempo. Suave, progresivo, sin las normales dudas sobre cuál velocidad elegir en un determinado momento. Hacia abajo, sin embargo, hay algunos “brincos” poco agradables, principalmente cuando nos vamos acercando a un semáforo y estamos a punto de detenernos. No es digno del confort general que casi siempre nos brinda esta excelente SUV.
Por último, pero no menos importante hay que recordar que ambas tienen cuatro modos de manejo, que van de económico a deportivo, siendo ésta última más una carta de intención que realidad, dado que la esencia de Volvo es la seguridad y las “niñeras” electrónicas realmente no nos van a dejar divertirnos como en una de sus rivales alemanas. Vale recordar que la Inscription cuenta incluso con suspensión de altura ajustable y la marca tuvo el buen gusto de poner un botón que permite bajarla o subirla en la cajuela, para facilitar cargar y descargar objetos.
Sí, tal vez alguien aún mire a Volvo sólo como una alternativa de vehículo seguro en el segmento Premium, pero ya no es justo definirla por esto. Al menos no sólo por esto.
Estéticamente la camioneta que fue presentada al mundo el año pasado marca una evolución sobre su antecesora. Esto era lo que había que hacer porque sus formas siempre fueron afortunadas. Ahora el frente recibió cambios, el mayor de ellos en los faros que incorporan una línea de leds en forma de “T” acostada, en una referencia al famoso martillo del dios nórdico del trueno, Thor. Los costados son limpios y muestran sutiles diferencias entre las dos versiones que probamos: la i ntermedia Momentum y la más equipada Inscription. Hay rines distintos, la canastilla superior es más discreta en la Inscription y la moldura lateral que marca la línea de cintura es cromada y tiene el nombre de la versión insertado en ella.
Por dentro la elegancia escandinava de siempre se mantiene y actualiza. Buenos materiales; construcción correcta y una inmensa lista de equipamiento, como espera alguien que pague un millón de pesos por la primera y doscientos mil pesos más por la segunda. Desentona un poco del buen gusto general la inmensa pantalla central que comanda la gran mayoría de las funciones de la XC90. Similar a un iPad, incluso su funcionamiento es muy similar. Hay tres “páginas” que se alcanzan desplazándolas horizontalmente y en cada una de ellas hay funciones específicas como controlar la iluminación interior; el GPS o el excelente sistema de sonido firmado por Bowers & Wilkins, un equipo opcional que cuesta 64 mil pesos en la Momentum y es de serie en la Inscription.
Concentrar todos los controles en una pantalla, sin embargo, no nos parece una buena idea. Para subir o bajar el ventilador del aire acondicionado o se presiona el lugar correspondiente en la pantalla, espera a que aparezcan los iconos del ventilador y entonces lo ajustamos, lo que quita la vista de la carretera por mucho tiempo, o se presiona el botón de comando de voz y se pide que se suba o se baje. Si dices “tengo frío”, el sistema sube medio grado la temperatura. Pero el problema del reconocimiento de voz aún existe y en ocasiones entiende de manera distinta el orden dado, generando frustración. Antes de cerrar el tema, necesitamos comentar que Volvo necesita trabajar en el ruido del aire acondicionado. Es demasiado elevado incluso cuando está ajustado en la posición número dos de cinco posibles. No hay nada más elegante que el silencio y en esto, la XC90 falla.
El espacio es bueno para todos y la tercera fila de asientos es incluso mejor que camionetas de mayor tamaño. Aún así solo recomendamos su uso en trayectos cortos.
Maravilla de la ingeniería
Claro que están presentes todos los sistemas de seguridad que uno ya espera de un Volvo como los avisos de cambio de carril; el de alerta de tráfico cruzado o el de frenado de emergencia. Cuenta incluso con el Pilot Assist, que conduce sola la camioneta si las líneas del piso están bien delineadas, si hay un auto adelante y la velocidad es inferior a 50 km/h. Es un paso en la dirección de la conducción autónoma.
Pero bajo el cofre es donde vive lo mejor de la XC 90. El motor de cuatro cilindros, 2.0 litros, es capaz de darnos —gracias a las turbinas— 320 caballos de fuerza. Son impresionantes 160 HP por litro. Increíble.
Y la respuesta es muy buena. Acelere y la XC 90 saltará firmemente hacia adelante, como uno busca en un vehículo de su clase. Contenga el pie derecho y tendrá buen nivel de economía de combustible, en la casa de los 9 km/litro en ciudad.
En ambas versiones la potencia llega a las cuatro ruedas. Para esto Volvo utiliza una caja automática de ocho velocidades. En los cambios ascendentes su funcionamiento es correcto en la mayor parte del tiempo. Suave, progresivo, sin las normales dudas sobre cuál velocidad elegir en un determinado momento. Hacia abajo, sin embargo, hay algunos “brincos” poco agradables, principalmente cuando nos vamos acercando a un semáforo y estamos a punto de detenernos. No es digno del confort general que casi siempre nos brinda esta excelente SUV.
Por último, pero no menos importante hay que recordar que ambas tienen cuatro modos de manejo, que van de económico a deportivo, siendo ésta última más una carta de intención que realidad, dado que la esencia de Volvo es la seguridad y las “niñeras” electrónicas realmente no nos van a dejar divertirnos como en una de sus rivales alemanas. Vale recordar que la Inscription cuenta incluso con suspensión de altura ajustable y la marca tuvo el buen gusto de poner un botón que permite bajarla o subirla en la cajuela, para facilitar cargar y descargar objetos.
Sí, tal vez alguien aún mire a Volvo sólo como una alternativa de vehículo seguro en el segmento Premium, pero ya no es justo definirla por esto. Al menos no sólo por esto.
| Ficha Técnica | |
| Motor | Frontal transversal. |
| Cilindros | L4; 2.0 litros |
| Turbo compresor | Sí. |
| Potencia | 320 HP @ 5,700 rpm |
| Torque | 295 libras-pie @ 2,200 rpm |
| Tracción | Integral. |
| Transmisión | Automática de ocho velocidades (8 + R) |
| Suspensión | |
| Delantera | Independiente de tipo McPherson con resortes helicoidales y barra estabilizadora. |
| Trasera | Independiente neumática. |
| Frenos | |
| Delanteros | De disco, con ABS. |
| Traseros | De discos, con ABS. |
| Dirección | De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica. |
| Dimensiones (mm) | |
| Largo | 4,948 |
| Ancho | 2,141 |
| Alto | 1,775 |
| Distancia entre ejes | 2,984 |
| Capacidad | |
| Peso | 1,993 kilogramos. |
| Tanque | 70 litros. |
| Cajuela | 447 litros. |