Suplementos
Más lujosa y potente
La renovación de la gran SUV de Lincoln la transforma en la mejor
GUADALAJARA, JALISCO (06/DIC/2014).- A veces, una simple evolución es algo más efectivo que una revolución. Este es el caso de la Navigator 2015, que no necesitó cambiar mucho para volver a la cima de su segmento.
Todos van a percibir que el frente de la Navigator está renovado para 2015. Ahora adopta la parrilla dividida, ya usada en los demás vehículos de la marca, además de presentar cambios en la parte posterior. La silueta se mantiene igual que antes, que impone por sus dimensiones.
El interior prepara también novedades importantes. El tablero fue renovado, es suave y trae costuras aparentes. Delante del conductor hay una pantalla de 4.5 pulgadas y al centro del tablero, arriba de la consola central, hay otra pantalla, ahora táctil, de ocho pulgadas. Cuenta por supuesto con sistema de navegación y cámara de reversa, entre otros lujos.
Muchos de los sistemas se pueden controlar con el MyLincolnTouch, que en lugar de las tradicionales perillas usa sensores sensibles al tacto para subir el volumen o la intensidad del aire acondicionado.
El espacio es excelente y en esto la Navigator se pone por arriba de sus rivales, incluso en la tercera fila, donde los demás casi siempre se quedan cortos. Habrá, para los que necesitan transportar a muchos pasajeros y su equipaje, una versión más larga que complementa la oferta.
Doble turbo
Los tiempos del V8 quedaron atrás y ahora la Navigator es propulsada por un motor V6, EcoBoost de 3.5 litros y 380 caballos de fuerza. Que nadie se preocupe por el torque, porque sus 460 libras-pie superan por mucho a la de los ocho cilindros anteriores.
La caja es automática de seis velocidades y la tracción es integral. Para garantizar máximo confort y agarre, la suspensión se ajusta electrónicamente a cada microsegundo para absorber las imperfecciones del camino y proporcionar la mayor comodidad y agarre posibles.
También la dirección cambió y ahora tiene asistencia eléctrica, que ya después de manejarla les diremos si hubo o no algún cambio en las sensaciones que transmite al piloto.
Con más potencia, más economía (claro, dependiendo mucho del piloto), más torque, más lujo y conectividad y el mismo espacio de siempre, el que pague los 939 mil pesos por la Navigator corta Select o decida hacer un cheque por 100 mil pesos más por tener la versión L (larga) Reserve, la mayor y más equipada, estará llevándose a casa la que es la nueva referencia en su segmento. Mejor dicho, la que vuelve a ser lo que un día ya había sido.
Todos van a percibir que el frente de la Navigator está renovado para 2015. Ahora adopta la parrilla dividida, ya usada en los demás vehículos de la marca, además de presentar cambios en la parte posterior. La silueta se mantiene igual que antes, que impone por sus dimensiones.
El interior prepara también novedades importantes. El tablero fue renovado, es suave y trae costuras aparentes. Delante del conductor hay una pantalla de 4.5 pulgadas y al centro del tablero, arriba de la consola central, hay otra pantalla, ahora táctil, de ocho pulgadas. Cuenta por supuesto con sistema de navegación y cámara de reversa, entre otros lujos.
Muchos de los sistemas se pueden controlar con el MyLincolnTouch, que en lugar de las tradicionales perillas usa sensores sensibles al tacto para subir el volumen o la intensidad del aire acondicionado.
El espacio es excelente y en esto la Navigator se pone por arriba de sus rivales, incluso en la tercera fila, donde los demás casi siempre se quedan cortos. Habrá, para los que necesitan transportar a muchos pasajeros y su equipaje, una versión más larga que complementa la oferta.
Doble turbo
Los tiempos del V8 quedaron atrás y ahora la Navigator es propulsada por un motor V6, EcoBoost de 3.5 litros y 380 caballos de fuerza. Que nadie se preocupe por el torque, porque sus 460 libras-pie superan por mucho a la de los ocho cilindros anteriores.
La caja es automática de seis velocidades y la tracción es integral. Para garantizar máximo confort y agarre, la suspensión se ajusta electrónicamente a cada microsegundo para absorber las imperfecciones del camino y proporcionar la mayor comodidad y agarre posibles.
También la dirección cambió y ahora tiene asistencia eléctrica, que ya después de manejarla les diremos si hubo o no algún cambio en las sensaciones que transmite al piloto.
Con más potencia, más economía (claro, dependiendo mucho del piloto), más torque, más lujo y conectividad y el mismo espacio de siempre, el que pague los 939 mil pesos por la Navigator corta Select o decida hacer un cheque por 100 mil pesos más por tener la versión L (larga) Reserve, la mayor y más equipada, estará llevándose a casa la que es la nueva referencia en su segmento. Mejor dicho, la que vuelve a ser lo que un día ya había sido.