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Más poder
400 caballos de fuerza, equipo abundante y buen manejo son sus fortalezas
GUADALAJARA, JALISCO (27/FEB/2016).- El diseño sigue igual, pero bajo el cofre el Q50 tiene cosas mucho más interesantes que contar en la nueva versión de este auto que llegará a México a mediados de este año.
Para conocerlo, la marca nipona nos invitó a San Antonio, en Texas, donde lo pudimos conducir en carreteras y en un pequeño circuito armado en el estacionamiento de un hipódromo en las afueras de la ciudad.
El día nublado hizo aún más placentera la experiencia de manejar un sedán deportivo que en sus entrañas guarda muchas más novedades de lo que parece. La mayor de ellas es el nuevo motor, un V6 de 3.0 litros que ya no es de la vieja pero aún eficiente familia VQ, sino es un VR. Un turbo doble hace que esa máquina, aún siendo la menor de la gama del Q50 en desplazamiento, sea la más poderosa, llegando a nada menos que 400 caballos de fuerza.
La potencia sí se percibe de inmediato. Pisar el acelerador es recibir un empujón que nos pega la espalda contra el respaldo del asiento y abre una sonrisa en la cara de los entusiastas. Porque el Q50 es el mismo buen auto de siempre, con la tracción en las ruedas traseras, como debe de ser, una muy buena y rápida caja automática de siete velocidades y una base que le confiere aplomo lo suficiente como para que las cuatro centenas de caballos de fuerza no lo asusten, sólo lo hagan más divertido.
No es todo. El auto tiene también la segunda generación del sistema de dirección electrónica asistida llamado DAS (Direct Assisted Steering), que elimina la conexión mecánica entre el volante y las ruedas, produciendo mayor suavidad y nula interferencia entre lo que pasa en éstas y lo que siente el piloto al volante. Ahora con siete modos de conducción, el DAS puede incluso ser más rápido que las direcciones convencionales, lo que nos obliga a acostumbrarnos al sistema y esto no siempre es deseado o deseable. Y más vale que el mexicano que quiera un Q50 Sport se acostumbre a ella, porque a diferencia de lo que va a pasar en Estados Unidos, en nuestro país no habrá opción de comprarlo sin el DAS.
Terminados, equipo y un crossover renovado
Aún no hay precio para el Q50 Sport, pero Infiniti seguirá con su política de ofrecer más equipo y potencia que sus rivales del segmento. Esto nos hace pensar que el precio del Q50 Sport estará apenas por debajo de los 810 mil pesos que hoy pide BMW por un 340 M Sport, lo que será un buen negocio para el que quiera disfrutar de uno de los mejores V6 del mercado.
Por dentro las novedades del auto son mucho menores. Sigue el buen nivel de equipo y terminados de siempre, aunque también es cierto que no hay la misma sensación Premium que uno experimenta en los autos germanos.
No todo en el viaje fue manejar el sedán. También pudimos conducir el renovado crossover QX60, que a diferencia del sedán anteriormente mencionado, tuvo renovaciones estéticas que lo pusieron al día con el lenguaje de diseño actual de Infiniti, pero no recibió cambios mecánicos. Por dentro hay pequeñas actualizaciones de materiales y la reubicación de algunos controles para facilitar la estancia a bordo.
Sigue con el mismo motor V6 de 3.5 litros con 265 caballos de fuerza en las versiones con máquina exclusiva de gasolina y con el 2.5 litros de cuatro cilindros que ayudado por una planta de poder eléctrica genera 250 caballos de fuerza con un nivel de consumo de combustible menor. La QX60 2017 llegará a México en el mes de abril próximo.
Después de dos días y varias horas de conducción, nos quedó claro porqué el Q50 es el favorito del público mexicano en Infiniti. Buen manejo, terminados, espacio y potencia, hacen de éste un vehículo responsable por 40% de las ventas de la marca en el país. Ahora con su versión Sport y 400 caballos de fuerza, tal vez no suban mucho sus números de ventas, pero seguramente harán que los pocos que lo puedan comprar, estén más felices que nunca de contar con uno en sus cocheras.
Para conocerlo, la marca nipona nos invitó a San Antonio, en Texas, donde lo pudimos conducir en carreteras y en un pequeño circuito armado en el estacionamiento de un hipódromo en las afueras de la ciudad.
El día nublado hizo aún más placentera la experiencia de manejar un sedán deportivo que en sus entrañas guarda muchas más novedades de lo que parece. La mayor de ellas es el nuevo motor, un V6 de 3.0 litros que ya no es de la vieja pero aún eficiente familia VQ, sino es un VR. Un turbo doble hace que esa máquina, aún siendo la menor de la gama del Q50 en desplazamiento, sea la más poderosa, llegando a nada menos que 400 caballos de fuerza.
La potencia sí se percibe de inmediato. Pisar el acelerador es recibir un empujón que nos pega la espalda contra el respaldo del asiento y abre una sonrisa en la cara de los entusiastas. Porque el Q50 es el mismo buen auto de siempre, con la tracción en las ruedas traseras, como debe de ser, una muy buena y rápida caja automática de siete velocidades y una base que le confiere aplomo lo suficiente como para que las cuatro centenas de caballos de fuerza no lo asusten, sólo lo hagan más divertido.
No es todo. El auto tiene también la segunda generación del sistema de dirección electrónica asistida llamado DAS (Direct Assisted Steering), que elimina la conexión mecánica entre el volante y las ruedas, produciendo mayor suavidad y nula interferencia entre lo que pasa en éstas y lo que siente el piloto al volante. Ahora con siete modos de conducción, el DAS puede incluso ser más rápido que las direcciones convencionales, lo que nos obliga a acostumbrarnos al sistema y esto no siempre es deseado o deseable. Y más vale que el mexicano que quiera un Q50 Sport se acostumbre a ella, porque a diferencia de lo que va a pasar en Estados Unidos, en nuestro país no habrá opción de comprarlo sin el DAS.
Terminados, equipo y un crossover renovado
Aún no hay precio para el Q50 Sport, pero Infiniti seguirá con su política de ofrecer más equipo y potencia que sus rivales del segmento. Esto nos hace pensar que el precio del Q50 Sport estará apenas por debajo de los 810 mil pesos que hoy pide BMW por un 340 M Sport, lo que será un buen negocio para el que quiera disfrutar de uno de los mejores V6 del mercado.
Por dentro las novedades del auto son mucho menores. Sigue el buen nivel de equipo y terminados de siempre, aunque también es cierto que no hay la misma sensación Premium que uno experimenta en los autos germanos.
No todo en el viaje fue manejar el sedán. También pudimos conducir el renovado crossover QX60, que a diferencia del sedán anteriormente mencionado, tuvo renovaciones estéticas que lo pusieron al día con el lenguaje de diseño actual de Infiniti, pero no recibió cambios mecánicos. Por dentro hay pequeñas actualizaciones de materiales y la reubicación de algunos controles para facilitar la estancia a bordo.
Sigue con el mismo motor V6 de 3.5 litros con 265 caballos de fuerza en las versiones con máquina exclusiva de gasolina y con el 2.5 litros de cuatro cilindros que ayudado por una planta de poder eléctrica genera 250 caballos de fuerza con un nivel de consumo de combustible menor. La QX60 2017 llegará a México en el mes de abril próximo.
Después de dos días y varias horas de conducción, nos quedó claro porqué el Q50 es el favorito del público mexicano en Infiniti. Buen manejo, terminados, espacio y potencia, hacen de éste un vehículo responsable por 40% de las ventas de la marca en el país. Ahora con su versión Sport y 400 caballos de fuerza, tal vez no suban mucho sus números de ventas, pero seguramente harán que los pocos que lo puedan comprar, estén más felices que nunca de contar con uno en sus cocheras.