Mesurada evolución
La casa de Stuttgart mejoró y renovó a su utilitaria más grande, aunque de manera discreta
GUADALAJARA, JALISCO (02/SEP/2017).- La premisa dice: no cambies lo que lo que está bien. Esta parece ser la forma en que Porsche piensa, pues presentaron la tercera generación de su Cayenne, SUV que parece no tener cambios respecto a la versión que reemplaza, pero si tiene algunas modificaciones importantes, aunque casi imperceptibles.
La forma general de esta familiar Premium prevalece en su mayoría, con los distintivos faros semi-ovalados, con los ya característicos cuatro LEDs en los proyectores; cofre amplio y con un par de marcados trazos en su superficie y una parrilla generosa con adornos cromados en posición vertical, aunado a entradas de aire con luces diurnas anexas. Los costados integran cierto volumen, sobre todo en los extremos delantero y trasero, acompañados por pliegues en la parte media-inferior y un embellecedor cerca del borde bajo. La parte posterior estrena nuevas calaveras, ahora más delgadas y con un diseño de bajo relieve que alude a un efecto 3D; se complementa todo con el nombre de la marca; reflejantes luminosos y una doble pipa de escape.
En total, esta nueva variante registra cambios en las dimensiones, ya que el fabricante afirma que este nuevo Cayenne es 63 milímetros más largo (total de 4,918 mm), además de haber reducido su altura en 9 milímetros. Si no fuese suficiente, la masa del vehículo quedó en 1,985 kilogramos, lo que se traduce en una reducción de peso de 55 kilogramos.
El interior refleja el lujo que por naturaleza Porsche ofrece en sus vehículos. El tablero es envuelto en piel, que puede ser en tonos distintos, y con la posible incorporación de costuras aparentes, además del clásico reloj análogo al centro de la consola. Los asientos también son forrados en cuero, elemento que se extiende a las consolas central y vistas de puerta, todo ornamentado por insertos de fibra de carbono y biseles de aluminio, principalmente en las manijas y rejillas del aire acondicionado.
El sistema multimedia tendrá como protagonista a una pantalla central de 12.3 pulgadas, con todos los elementos de conexión, como: Bluetooth; entrada auxiliar; puertos USB y la posibilidad de ofrecer internet wifi para los ocupantes del vehículo. Otras amenidades incluyen: controles de audio al volante; asistente de visión nocturna y el servicio Porsche Connect, que ofrece asistencia vial por parte de la marca.
Dos son las versiones de esta SUV, con el mismo número de motorizaciones. La primera de ellas es un seis cilindros de 3.0 turbocargado, con potencia de 340 caballos, 40 más que la versión anterior. La segunda también es un V6 con doble turbocompresor, con 440 equinos, lo que representa un aumento de 20 caballos. Ambos casos se ayudan de la caja automática de ocho relaciones que la marca denomina Tiptronic S, que tiene convertidor de par, además de haber reducido las relaciones bajas y haber alargado la octava marcha.
Los Cayenne y Cayenne S verán la luz de manera oficial en el próximo Salón de Frankfurt, para seguramente ser puestos en el mercado del Viejo Continente hacia finales de este mismo año, aun con precios por confirmar.