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Modesta renovación
Pocas modificaciones externas e internas representan la nueva cara de este sedán
GUADALAJARA, JALISCO (09/JUL/2016).- Lancer no es el pilar importante que Mitsubishi solía tener, pero es el coche icónico que funge como estandarte de la armadora nipona. Ahora, con cambios moderados, busca dar el toque de renovación que tanto necesita.
Estructuralmente se trata del mismo automotor y las tenues variaciones refrescan, de manera sobria, la apariencia de este japonés. El enorme trapecio que solía ser la parrilla redujo sus proporciones respetando su forma; los faros fueron ensanchados en los extremos y afilados en la parte interior. Los faros de niebla añaden luces diurnas de LED en forma de cuña, mientras el cofre sigue luciendo un par de líneas fuertes. Los costados son prolijos, sólo destaca un faldón que agrega deportividad. Atrás sobresalen las calaveras que descienden desde el exterior y el prominente alerón posterior, ya característico de este automotor.
La cabina muestra esbozos de actualidad, pero se queda corto en el intento. Piel negra cubre gran parte del habitáculo como: volante; tablero; consola central y asientos, reciben dicho recubrimiento. Pese a haber poca iluminación, se cuenta con entorno cómodo y espacioso, aunque con una sensación “arcaica” y con falta de refinamiento.
El equipo tecnológico es, tal vez, el rubro más generoso. Aire acondicionado; asientos con calefactor; luces diurnas de activación automática; pantalla de infoentretenimiento de 6.1 pulgadas; Bluetooth; entradas USB, SD y auxiliar; controles de audio al volante; audio firmado por Rockford Fosgate, y muchas otras amenidades más, hacen de este ramo una carta fuerte.
La suspensión independiente frontal tipo McPherson y la Multilink en la parte trasera, ofrecen un buen andar, pero no distinguido por su refinamiento; además, mucho del ruido exterior se abre paso hacia el habitáculo.
Cuatro cilindros resultan suficientes para desplazar a este sedán. El bloque MiVec de 2.4 litros y 168 caballos de fuerza imprimen potencia idónea; pero la caja CVT diluye toda posibilidad de diversión.
El equipo de seguridad es un segmento a destacar. Frenos ABS y EBD; siete bolsas de aire; estructura reforzada anti impacto y otros componentes, acercan a Lancer hacia la dirección correcta.
No se habla de un mal producto, pero al ver que sus contrincantes del segmento han evolucionado en mayor cantidad y mejor forma, debe ser seña inequívoca de que el cambio de generación que procede, tendrá que ser más sustancioso y no tan modesto.
Estructuralmente se trata del mismo automotor y las tenues variaciones refrescan, de manera sobria, la apariencia de este japonés. El enorme trapecio que solía ser la parrilla redujo sus proporciones respetando su forma; los faros fueron ensanchados en los extremos y afilados en la parte interior. Los faros de niebla añaden luces diurnas de LED en forma de cuña, mientras el cofre sigue luciendo un par de líneas fuertes. Los costados son prolijos, sólo destaca un faldón que agrega deportividad. Atrás sobresalen las calaveras que descienden desde el exterior y el prominente alerón posterior, ya característico de este automotor.
La cabina muestra esbozos de actualidad, pero se queda corto en el intento. Piel negra cubre gran parte del habitáculo como: volante; tablero; consola central y asientos, reciben dicho recubrimiento. Pese a haber poca iluminación, se cuenta con entorno cómodo y espacioso, aunque con una sensación “arcaica” y con falta de refinamiento.
El equipo tecnológico es, tal vez, el rubro más generoso. Aire acondicionado; asientos con calefactor; luces diurnas de activación automática; pantalla de infoentretenimiento de 6.1 pulgadas; Bluetooth; entradas USB, SD y auxiliar; controles de audio al volante; audio firmado por Rockford Fosgate, y muchas otras amenidades más, hacen de este ramo una carta fuerte.
La suspensión independiente frontal tipo McPherson y la Multilink en la parte trasera, ofrecen un buen andar, pero no distinguido por su refinamiento; además, mucho del ruido exterior se abre paso hacia el habitáculo.
Cuatro cilindros resultan suficientes para desplazar a este sedán. El bloque MiVec de 2.4 litros y 168 caballos de fuerza imprimen potencia idónea; pero la caja CVT diluye toda posibilidad de diversión.
El equipo de seguridad es un segmento a destacar. Frenos ABS y EBD; siete bolsas de aire; estructura reforzada anti impacto y otros componentes, acercan a Lancer hacia la dirección correcta.
No se habla de un mal producto, pero al ver que sus contrincantes del segmento han evolucionado en mayor cantidad y mejor forma, debe ser seña inequívoca de que el cambio de generación que procede, tendrá que ser más sustancioso y no tan modesto.
| FICHA TÉCNICA | |
| Motor | Frontal transversal |
| Cilindro | L4; 2.4 litros |
| Turbocompresor | No |
| Potencia | 168 hp @ 6,000 RPM |
| Torque | 167 iB-FT @ RPM |
| Tracción | Delantera |
| Transmisión | CVT con modo Sportronic |
| SUSPENSIÓN | |
| Delantera | Tipo McPherson con resortes helicoidales |
| Trasera | Independiente Multilink |
| FRENOS | |
| Delanteros | De discos ventilados, con ABS |
| Traseros | De discos sólidos, con ABS |
| DIRECCIÓN | |
| De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica | |
| DIMENSIONES (mm) | |
| Largo | 4,625 |
| Ancho | 1,760 |
| Alto | 1,490 |
| Distancia entre ejes | 2,635 |
| CAPACIDAD | |
| Peso | 1,850 kg |
| Tanque | 55 litros |
| Cajuela | 348 litros |