Suplementos
Músculos con control
El corvette es de los pocos deportivos estadounidenses que permite controlar su poder
GUADALAJARA, JALISCO (05/OCT/2013).- No es cosa de todas los días ver una nueva generación de Corvette, un auto que ha cambiado con menos frecuencia que la mayoría. Cuando esto ocurre hay que estar atentos y esa atención, lo podemos decir sobre el nuevo Stingray, no va a decepcionar.
Desde los años 50, ésta es apenas la séptima ocasión en la que este auto cambia. Y la hace de una manera que no es sólo una evolución natural, como ha ocurrido con las dos generaciones anteriores. La mudanza ahora es tan fuerte como su aceleración, tan profunda como el rugido de su V8.
Primero, claro, está el diseño. Sí, el auto mantiene su vocación “targa”, es decir, con el techo removible, que en el caso se puede guardar en la cajuela. Pero fuera de eso, cambia sus líneas tradicionalmente sinuosas por ángulos fuertes y atrevidos. De acuerdo con los ingenieros y diseñadores, todos sus elementos son funcionales antes que estéticos. Un ejemplo son las calaveras, cuyas extremidades exteriores terminan en un poco común triángulo con vértice inferior. Ese vértice es una salida del aire que llega desde el cofre y luego entra en la carrocería por los hombros del Corvette, ayudando a enfriar y a mantener la parte trasera plantada al piso.
La plataforma del auto es nueva. Está hecha de aluminio, es más ligera y 57% más rígida que la anterior. Gracias a detalles como este, el Stingray 2014 tiene una relación entre el peso y la potencia mejor que un Porsche 911 Carrera Cabrio, por ejemplo.
El motor sí es una evolución. El V8 de 6.2 litros tiene ahora 460 caballos de fuerza y, según GM, puede llegar a los 100 km/hora en 3.8 segundos. Pero también es capaz de funcionar con sólo 3.1 litros, cuatro cilindros y 126 caballos de fuerza, con lo que su economía es mejor que la gran mayoría de sus rivales.
Para usarse en ciudad, carretera o pista de pruebas con confort y eficiencia, es posible ajustar los modos de conducción, que modifica la rigidez de la suspensión y la respuesta de la caja de cambios, entre otros. Los modos son Eco, para ciudad; Touring; para conducción normal con potencia: Sport, cuando se busca algo más de diversión y Track, para sacar todo lo que es capaz de dar el auto.
Puede tener una caja automática de seis velocidades o una manual de siete cambios, que no pudimos probar en las carreteras de Washington, a donde nos invitó Chevrolet para conocerlo, puesto que sólo había un auto disponible con esa opción. Como sea, más de 80%del mercado mexicano, lo compra automático.
Con base, diseño y motor distintos, sólo faltaba el interior. Y el nuevo mejora también mucho en ese aspecto. Los asientos son infinitamente superiores en confort y sujeción. Hay incluso dos tipos para que el cliente lo elija. Hay también dos pantallas de alta definición, configurables, además del proyector que manda la imagen del tablero en el parabrisas, sea de la velocidad, del sistema de navegación o de ambos.
En las carreteras perfectas de Estados Unidos se sintió cómodo, con algo más de inclinación de carrocería de lo que hubiéramos pensado. Falta sentirlo en México, donde está en pre-venta desde septiembre, llega en Noviembre y tendrá un precio de 990 mil pesos, sin importar si es manual o automático.
Es un gran auto, sin duda. Es también una magnífica evolución sobre su antecesor. Se ve mejor en persona que en fotos, pero aún le falta algo de refinamiento, de la preocupación por los detalles que se percibe en los europeos. Dirán los estadounidense que tampoco cuesta como un europeo y es verdad, el Corvette, este Stingray más que nunca, ofrece probablemente el desempeño menos costoso de todo el mundo. Habrá a muchos para los cuales esto es suficiente. A los que aún reclaman por refinamiento, bueno, esos que busquen a los europeos como opción.
RADIOGRAFÍA
Motor V8 de 6.2 litros; 460 HP @ 6,000 rpm y 465
Libras-pie de torque @ 4,600 rpm
SUSPENSIÓN
De paralelogramo de formable en ambos ejes
TRANSMISIÓN
Manual de siete y automática de seis velocidades
FRENOS
De discos ventilados en las cuatro ruedas, con ABS de serie
Desde los años 50, ésta es apenas la séptima ocasión en la que este auto cambia. Y la hace de una manera que no es sólo una evolución natural, como ha ocurrido con las dos generaciones anteriores. La mudanza ahora es tan fuerte como su aceleración, tan profunda como el rugido de su V8.
Primero, claro, está el diseño. Sí, el auto mantiene su vocación “targa”, es decir, con el techo removible, que en el caso se puede guardar en la cajuela. Pero fuera de eso, cambia sus líneas tradicionalmente sinuosas por ángulos fuertes y atrevidos. De acuerdo con los ingenieros y diseñadores, todos sus elementos son funcionales antes que estéticos. Un ejemplo son las calaveras, cuyas extremidades exteriores terminan en un poco común triángulo con vértice inferior. Ese vértice es una salida del aire que llega desde el cofre y luego entra en la carrocería por los hombros del Corvette, ayudando a enfriar y a mantener la parte trasera plantada al piso.
La plataforma del auto es nueva. Está hecha de aluminio, es más ligera y 57% más rígida que la anterior. Gracias a detalles como este, el Stingray 2014 tiene una relación entre el peso y la potencia mejor que un Porsche 911 Carrera Cabrio, por ejemplo.
El motor sí es una evolución. El V8 de 6.2 litros tiene ahora 460 caballos de fuerza y, según GM, puede llegar a los 100 km/hora en 3.8 segundos. Pero también es capaz de funcionar con sólo 3.1 litros, cuatro cilindros y 126 caballos de fuerza, con lo que su economía es mejor que la gran mayoría de sus rivales.
Para usarse en ciudad, carretera o pista de pruebas con confort y eficiencia, es posible ajustar los modos de conducción, que modifica la rigidez de la suspensión y la respuesta de la caja de cambios, entre otros. Los modos son Eco, para ciudad; Touring; para conducción normal con potencia: Sport, cuando se busca algo más de diversión y Track, para sacar todo lo que es capaz de dar el auto.
Puede tener una caja automática de seis velocidades o una manual de siete cambios, que no pudimos probar en las carreteras de Washington, a donde nos invitó Chevrolet para conocerlo, puesto que sólo había un auto disponible con esa opción. Como sea, más de 80%del mercado mexicano, lo compra automático.
Con base, diseño y motor distintos, sólo faltaba el interior. Y el nuevo mejora también mucho en ese aspecto. Los asientos son infinitamente superiores en confort y sujeción. Hay incluso dos tipos para que el cliente lo elija. Hay también dos pantallas de alta definición, configurables, además del proyector que manda la imagen del tablero en el parabrisas, sea de la velocidad, del sistema de navegación o de ambos.
En las carreteras perfectas de Estados Unidos se sintió cómodo, con algo más de inclinación de carrocería de lo que hubiéramos pensado. Falta sentirlo en México, donde está en pre-venta desde septiembre, llega en Noviembre y tendrá un precio de 990 mil pesos, sin importar si es manual o automático.
Es un gran auto, sin duda. Es también una magnífica evolución sobre su antecesor. Se ve mejor en persona que en fotos, pero aún le falta algo de refinamiento, de la preocupación por los detalles que se percibe en los europeos. Dirán los estadounidense que tampoco cuesta como un europeo y es verdad, el Corvette, este Stingray más que nunca, ofrece probablemente el desempeño menos costoso de todo el mundo. Habrá a muchos para los cuales esto es suficiente. A los que aún reclaman por refinamiento, bueno, esos que busquen a los europeos como opción.
RADIOGRAFÍA
Motor V8 de 6.2 litros; 460 HP @ 6,000 rpm y 465
Libras-pie de torque @ 4,600 rpm
SUSPENSIÓN
De paralelogramo de formable en ambos ejes
TRANSMISIÓN
Manual de siete y automática de seis velocidades
FRENOS
De discos ventilados en las cuatro ruedas, con ABS de serie