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Nueva victoria alemana

La nueva SUV de Volkswagen llega con ganas y argumentos para arrebatar el mercado

GUADALAJARA, JALISCO (24/JUN/2017).- El delantero británico Gary Lineker dijo una vez que el futbol es un juego simple, en el que 22 hombres pelean por una pelota y en el final, siempre gana Alemania. Hay mucho de esto también en el mercado automotor y Volkswagen, con la nueva Tiguan, muestra nuevamente esa capacidad inigualable de reaccionar de los germanos.

Vaya que les tomó tiempo abrazar completamente el mercado de los deportivos utilitarios, mejor conocidos como SUV. En el primer intento, con la Tiguan vigente hasta 2017, hicieron un gran producto, pero con medidas reducidas, mucho más adaptadas al mercado europeo que al norteamericano. Ahora las cosas serán diferentes. La Tiguan 2018, conocida internamente como Allspace, es una camioneta con las dimensiones generosas que esperan los estadounidenses y, por supuesto, los mexicanos. Ese tamaño se percibe desde que la vemos. Es alta, larga, imponente. El diseño deja en claro que es un VW, pero no es una copia de otros modelos adaptada para ser camioneta. La Tiguan 2018 tiene personalidad propia. Los faros son continuación de la elegante parrilla horizontal. La base tiene un plástico gris oscuro que contorna toda la camioneta y la hace más ligera visualmente. Los costados tienen ranuras profundas y anchas, que le dan una firme y musculosa línea de cintura y las calaveras son elegantemente asimétricas, con pequeñas figuras geométricas internas que le confieren profundidad.

En el interior, el espacio antes escaso es ahora abundante. Al menos en las dos primeras filas de asientos porque sí, la Tiguan 2018 es tan grande ya con sus 4.7 metros de largo total, que ofrece una tercera fila, aunque los dos asientos en ella sean mucho más diseñados para niños. Úsela como una camioneta para cinco personas y tendrá la que probablemente sea la mayor cajuela del segmento.

Acabados y manejo

El tablero tiene muy buenos materiales, con plástico suave y que no manda reflejos al parabrisas. La pantalla de 7 pulgadas tiene buena resolución, es fácil de usarse y cuenta con Apple CarPlay y Android Auto. Tiene dos puertos USB adelante y uno atrás, gracias.

La seguridad está garantizada con la electrónica que ofrece controles de estabilidad y tracción; frenos ABS (de disco en las cuatro ruedas); seis bolsas de aire y sistema de fijación de sillas de niños en la segunda fila. Y esto que la versión que tuvimos no era la más equipada.

Al ver la Tiguan por fuera y sabiendo que usa el motor de 1.4 litros, turbo, de 150 HP del Golf, pensamos que su desempeño sería algo débil, pero durante el breve contacto que tuvimos con ella en Guadalajara, su buen desempeño nos sorprendió gratamente. Incluso el ya tradicional tema de la demora para que el turbo entre en acción nos pareció muy bien resuelto por los ingenieros de la marca. Sí, hay que esperar algo, pero la modulación es fácil y nos acostumbramos rápidamente a controlarla.

Aún hace falta manejarla en carretera y tenerla por más tiempo para sentir la convivencia diaria con la nueva Tiguan, pero en ese breve tiempo que tuvimos nos pareció una magnífica evolución. La suspensión tiene ese equilibrio entre confort y rigidez que pocos autos son capaces de ofrecer. La caja DSG, de doble embrague y seis velocidades, se lleva muy bien con el motor y nos deja incluso divertirnos al volante de un vehículo que, en esencia, no fue hecho para esto.

Si la convivencia mayor que esperamos tener en el futuro con la Tiguan confirma las sensaciones que tuvimos en ese primer contacto, podemos decir que los alemanes lo volvieron a hacer. Esperaron mucho tiempo y cuando todos pensaban que estaban fuera del juego, contraatacaron y deben salir con la victoria en un terreno difícil y plagado de buenos rivales. Aún falta ver los precios oficiales, que según una buena fuente nos informó, estará entre ligeramente por debajo de los 400 mil y poco arriba de los 500 mil pesos, pero les podemos afirmar que hasta ahora, ningún otro jugador en ese segmento nos dejó la misma sensación de equilibrio y placer que la nueva Tiguan.

Gary Lineker tenía razón, en el final, siempre gana Alemania. Y no solo en el futbol.

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