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Para individualistas y familiares

Cadillac cambió radicalmente su diseño en la década pasada, adoptando formas rectas y ángulos fuertes, unidos por curvas tan suaves que en algunos casos son imperceptibles

GUADALAJARA, JALISCO (14/JUL/2012).- Vencida la guerra contra su viejo enemigo doméstico, Lincoln, la marca de lujo por excelencia de General Motors, Cadillac, apunta hacia objetivos más altos, con la mira en los alemanes. Y que se cuiden los teutones, porque hay poder de fuego.

Cadillac cambió radicalmente su diseño en la década pasada, adoptando formas rectas y ángulos fuertes, unidos por curvas tan suaves que en algunos casos son imperceptibles. Tal vez tenga sus detractores, pero a todos queda claro, cuando ven uno de los modelos, que se trata de un Cadillac. Y esto, no tiene precio.

El primer auto de esa nueva era de la marca, fue el CTS sedán. Su primera generación fue la responsable de romper con el pasado, de acostumbrar a los ojos del mundo a su atrevimiento. Además, el desempeño dinámico ya mostraba que Cadillac no estaba dispuesta a seguir como fabricante de autos grandes y cómodos, hechos para complacer a adultos mayores. Desarrollado en el circuito de Nürburgring, en Alemania, el auto de inmediato conquistó el respeto de todos, más que nadie, de sus rivales. Pero fue su segunda generación, la actual, la que se encargó de poner a la marca en el juego de los grandes. El CTS es un “sports-sedan” digno de cualquiera, con terminados que no quedan por debajo de los alemanes y con proporciones tan correctas, que hasta hoy se ven bien.

Pero hacer un sedán de buen diseño no era suficiente. Por ello Cadillac desarrolló la versión “V”, que con motor de Corvette, un V8 de 556 caballos de fuerza, suspensión magnética y una competente caja de seis cambios, la marca mostró estar lista para vuelos más altos. De ahí al nacimiento del hermoso CTS Coupé, fue sólo un paso. Los espíritus individualistas ya podían contar con todo el equilibrio y poder del CTS, en un paquete de solo dos puertas. Claro, la versión “V” también está disponible en este auto de equilibrio de peso casi perfecto, rápida respuesta y extremada precisión de manejo.

Mantiene la herencia, pero mira al futuro

Pero habrá los que siguen esperando de Cadillac el confort, espacio y comodidad de antaño. Y estos no se decepcionarán. No sólo porque ambas versiones del CTS, de dos y cuatro puertas, son capaces de ofrecer esa comodidad, gracias al magnífico equilibrio de la suspensión y la dirección, pero también porque la gama se complementa con un crossover y una SUV que buscan complacer a los amantes de la conducción elevada y el espacio abundante.

El crossover SRX cuenta con el mismo motor de algunas versiones del CTS, un excelente V6 de 3.6 litros, con 306 caballos de fuerza. La respuesta es buena tanto en ciudad como en carretera y gracias a sistemas electrónicos sofisticados y de última generación, su altura no es un impedimento para que sea estable. Por supuesto que la tracción integral ayuda y mucho, incluso cuando es necesario salir del asfalto.

El lujo se percibe no sólo en los terminados, también en equipos como el sistema de sonido 5.1 firmado por Bose. O en el techo panorámico y en los asientos forrados de piel. Claro que el piloto cuenta con accionamiento eléctrico de su asiento con buen soporte lateral.

El que necesita más espacio, poder y presencia, basta con subir un eslabón más y entrar al mundo de la Escalade. En su versión ESV, esta SUV de tamaño completo ofrece uno de los más cómodos lugares en el que seis personas pueden desplazarse. Pero si se prefiere un tamaño más contenido, la Escalade SUV levanta la mano. Ambas son robustas, sólidas, potentes y tan bien hechas como la EXT, la versión pickup de la Escalade, porque el que necesita cargar no necesariamente quiere renunciar al lujo. Las tres cuentan con un excelente motor V8 de 6.2 litros y 403 caballos de fuerza, que funciona con la suavidad de la seda.

Y en el futuro próximo, Cadillac ampliará su familia con un nuevo sedán compacto, el ATS, que se muestra listo para enfrentar directamente al considerado rey del segmento de entrada a los sedanes de lujo, el BMW de la Serie 3. Para los que quieren un sedán más amplio y lujoso, el XTS se encargará de complacerlos. Ninguno de estos dos autos tiene todavía fecha de llegada confirmada a México, pero cuando lo hagan, complementarán perfectamente una familia que se ha mostrado cada vez más competente y competitiva.

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