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Para la aventura cotidiana

La consentida del público mexicano cambia más de lo que se percibe

GUADALAJARA, JALISCO (08/NOV/2014).- Sí, es sólo un cambio de mitad de vida, pero difícilmente un vehículo de este tipo muda tanto como lo hizo la CR-V para 2015, aunque en apariencia no se perciba tan fácilmente.

Lo que se ve son nuevos faros, parrilla y fascia, tanto delantera como trasera. Pero el dicho de quien ve cara no ve corazón se aplica perfectamente a este caso. La nueva CR-V tiene nuevos motor y caja de cambios, que ahora es de tipo continuamente variable.

Por fortuna para miles de mexicanos, que ya compraron más de 170 mil de estas SUVs compactas de Honda, el manejo de la CR-V no sigue el aburrimiento de la mayoría de los vehículos que usan una CVT. Esto se debe a que Honda pone un convertidor de par en la caja, que la hace sentir como un automática convencional en la mayor parte del tiempo. Además, el nuevo motor —el mismo que usa el Accord de 4 cilindros— entrega 185 HP y 181 libras-pie de torque, ocho caballos y 17 libras-pie más que antes. Todo hace que la camioneta responda de manera inmediata a la menor presión sobre el acelerador. Incluso en carretera, ya a ritmos más fuertes, hay una excelente respuesta, que nos permite rebasar sin problemas en la gran mayoría de las situaciones. Hay que decir , sin embargo, que cuando exigimos más a fondo la camioneta, el motor grita como si reclamara de nuestros excesos, lo que se debe a la caja CVT, que es la mejor que hemos probado, es verdad, pero sigue siendo una transmisión continuamente variable, cuyo resultado sonoro no deja descansar ni al motor ni a nuestros oídos.

Para alegría femenina

Honda lo sabe. La gran aventura de la CR-V es la diaria y sus máximos obstáculos son pasar los topes y baches que abundan camino al trabajo, colegio y supermercado. Tanto, que ahora sólo una de las versiones cuenta con tracción integral, justo la más cara, obviamente, que sale por 413 mil 900 pesos.

Con un público compuesto 55% de mujeres con edad promedio de 35 años, la CR-V es el vehículo amplio y confiable de siempre, que tendrá buena reventa y, según el fabricante, hasta 4% menor consumo de combustible, más que nada debido al menor peso y al funcionamiento de la caja CVT comparada a la anterior.

La versión para quien quiere lujo racional es la EX–L Navi, pero con tracción delantera, que cuesta 394 mil 900 pesos. La básica sale por 327 mil 900 pesos y ahora hay una nueva, llamada i-Style, que tiene asientos de tela, no tiene quemacocos, usa rines de 17 pulgadas (contra 18 de las más equipadas), pero tiene una pantalla mayor, con siete pulgadas, con mucho mejor definición y velocidad de respuesta. Esa pantalla puede ser conectada a un iPhone a través de un cable especial con entradas USB y HDMI, para reproducir el contenido del teléfono en pantalla. Para esto hay que bajar una aplicación gratuita llamada Honda Link y, si se quiere un navegador en pantalla, comprar otra aplicación de GPS, llamada Sygic, que cuesta mil 199 pesos. Funciona muy bien, pero en nuestra opinión, Honda está castigando a los clientes que pagan por sus vehículos más equipados, poniendo su mejor sistema de entretenimiento en la segunda versión más básica, que incluso tiene dos entradas USB, contra solo una de las EX–L. Además, sólo funciona con IOS, no con Android.

Los terminados interiores mejoraron un poco, pero nos queda la sensación de que los de su ahora mayor rival, la Nissan X-Trail, se ven más refinados.
 
Luego de conducir la CR-V 2015, seguimos pensado que esta Honda es la mejor de su segmento, pero la distancia sobre las demás ya no es tan grande. Y si Honda no se pone las pilas, en el futuro puede pasar lo mismo que pasó con el Civic, que de ser el mejor en su clase, pasó a ser solo uno más.

RADIOGRAFÍA


MOTOR Frontal transversal; L4; 185 HP y 181 libras-pie de torque.

SUSPENSIONES Independiente en ambos ejes, con resortes helicoidales.

TRANSMISIÓN Tipo CVT.

FRENOS De disco en las cuatro ruedas, con ABS.

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