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Poder y capacidad
Con la nueva versión diesel la Ranger gana en fuerza y durabilidad
GUADALAJARA, JALISCO (21/MAY/2016).- No es un cambio completo, pero la renovada Ranger pone a la mediana de Ford en una posición mucho más competitiva en un mercado que crece cada día más.
La novedad más visible de la Ranger 2017 es sin duda el frente. Con parrilla, faros y cofre con nueva forma, la camioneta se moderniza un poco antes de su siguiente generación. Sin embargo, hay más noticias bajo el cofre y en su interior, que hacen que la Ranger deba ahora ser mirada con más detenimiento.
Empezando por dentro, Ford mejoró la calidad de los materiales con los que construye la Ranger. Los plásticos, pese a que siguen rígidos, son de una categoría superior a los que antes tenía la camioneta, lo que contribuye para un mayor bienestar a bordo. No es, hay que dejar claro, un ambiente de lujo, pero sí uno más agradable. La versión XLT que probamos cuenta con pantalla táctil con SYNC II; tiene dos entradas USB y una auxiliar en la parte frontal de la consola; compartimiento entre los asientos delanteros con un pequeño espacio para guardar objetos; dos portavasos; volante con ajuste de altura y aire acondicionado digital dual, entre otras amenidades. También hay dos tomas de corriente de 12v en el tablero.
En el apartado de seguridad hay frenos ABS y tres bolsas de aire frontales, siendo una para la rodilla del piloto. En Argentina, donde es fabricada, hay versiones con siete bolsas de aire y control de estabilidad y tracción, cosa que no llega a México. Una pena.
En la parte baja de la consola, cerca del piloto y al lado de la palanca de la caja de cambios, una perilla nos permite accionar los modos de tracción integral, que pueden ser puestos en funcionamiento incluso con la camioneta en movimiento. Nos hubiera gustado que contara con chapa en la tapa de la caja de carga, para evitar a los amantes de lo ajeno. Al menos la caja ya viene con la cubierta plástica.
Probablemente la mayor novedad de la nueva Ranger esté bajo el cofre. El motor diesel de cinco cilindros eroga 197 caballos, pero como todo diesel impresiona más con el número del par motor de 347 libras-pie a partir de las 1,750 rpm.
En el manejo diario de ciudad, ese motor no parece entenderse muy bien con la caja de cambios automática, la misma que usa, por ejemplo, el Mustang. En el arranque la primera velocidad es muy larga, aumentando el nivel de ruido y vibraciones de la máquina. Aun conducida con suavidad, la Ranger muestra algunos brincos entre los cambios, en especial en la parte baja, cuando estamos en tráfico más pesado. En carretera mejora su comportamiento y el torque ayuda mucho a hacer los rebases con tranquilidad. Esa misma fuerza permite a la Ranger XLT automática a cargar casi 1,200 kilogramos y remolcar cerca de 3.3 toneladas. En todo-terreno muestra muy buena capacidad con buenos ángulos de entrada, salida y capacidad de vadeo de 80 centímetros.
La máquina diesel ayuda a contener un poco el consumo de la Ranger, pero que nadie espere algo cercano a lo que puede hacer un Fusion híbrido. En ciudad la Ranger necesitará un litro de diesel a cada ocho kilómetros rodados, lo que no está mal, pero tampoco es un récord de economía.
Ford se pone más competitiva con la nueva Ranger. En aspectos como torque, capacidad de carga y remolque la ubica en la parte superior de un segmento que representa nada menos que 43% de todas las pickups vendidas en el país. Sin embargo, pensamos que la menor oferta en México de equipos de seguridad como más bolsas de aire o los sistemas electrónicos de control de estabilidad y tracción, le quitan puntos ante la Chevrolet Colorado, por ejemplo. Por lo que la renovada Ranger llega para ser la mejor del segmento sí, pero hablando de capacidades. Y esto no la hace la más recomendable.
La novedad más visible de la Ranger 2017 es sin duda el frente. Con parrilla, faros y cofre con nueva forma, la camioneta se moderniza un poco antes de su siguiente generación. Sin embargo, hay más noticias bajo el cofre y en su interior, que hacen que la Ranger deba ahora ser mirada con más detenimiento.
Empezando por dentro, Ford mejoró la calidad de los materiales con los que construye la Ranger. Los plásticos, pese a que siguen rígidos, son de una categoría superior a los que antes tenía la camioneta, lo que contribuye para un mayor bienestar a bordo. No es, hay que dejar claro, un ambiente de lujo, pero sí uno más agradable. La versión XLT que probamos cuenta con pantalla táctil con SYNC II; tiene dos entradas USB y una auxiliar en la parte frontal de la consola; compartimiento entre los asientos delanteros con un pequeño espacio para guardar objetos; dos portavasos; volante con ajuste de altura y aire acondicionado digital dual, entre otras amenidades. También hay dos tomas de corriente de 12v en el tablero.
En el apartado de seguridad hay frenos ABS y tres bolsas de aire frontales, siendo una para la rodilla del piloto. En Argentina, donde es fabricada, hay versiones con siete bolsas de aire y control de estabilidad y tracción, cosa que no llega a México. Una pena.
En la parte baja de la consola, cerca del piloto y al lado de la palanca de la caja de cambios, una perilla nos permite accionar los modos de tracción integral, que pueden ser puestos en funcionamiento incluso con la camioneta en movimiento. Nos hubiera gustado que contara con chapa en la tapa de la caja de carga, para evitar a los amantes de lo ajeno. Al menos la caja ya viene con la cubierta plástica.
Probablemente la mayor novedad de la nueva Ranger esté bajo el cofre. El motor diesel de cinco cilindros eroga 197 caballos, pero como todo diesel impresiona más con el número del par motor de 347 libras-pie a partir de las 1,750 rpm.
En el manejo diario de ciudad, ese motor no parece entenderse muy bien con la caja de cambios automática, la misma que usa, por ejemplo, el Mustang. En el arranque la primera velocidad es muy larga, aumentando el nivel de ruido y vibraciones de la máquina. Aun conducida con suavidad, la Ranger muestra algunos brincos entre los cambios, en especial en la parte baja, cuando estamos en tráfico más pesado. En carretera mejora su comportamiento y el torque ayuda mucho a hacer los rebases con tranquilidad. Esa misma fuerza permite a la Ranger XLT automática a cargar casi 1,200 kilogramos y remolcar cerca de 3.3 toneladas. En todo-terreno muestra muy buena capacidad con buenos ángulos de entrada, salida y capacidad de vadeo de 80 centímetros.
La máquina diesel ayuda a contener un poco el consumo de la Ranger, pero que nadie espere algo cercano a lo que puede hacer un Fusion híbrido. En ciudad la Ranger necesitará un litro de diesel a cada ocho kilómetros rodados, lo que no está mal, pero tampoco es un récord de economía.
Ford se pone más competitiva con la nueva Ranger. En aspectos como torque, capacidad de carga y remolque la ubica en la parte superior de un segmento que representa nada menos que 43% de todas las pickups vendidas en el país. Sin embargo, pensamos que la menor oferta en México de equipos de seguridad como más bolsas de aire o los sistemas electrónicos de control de estabilidad y tracción, le quitan puntos ante la Chevrolet Colorado, por ejemplo. Por lo que la renovada Ranger llega para ser la mejor del segmento sí, pero hablando de capacidades. Y esto no la hace la más recomendable.
| FICHA TÉCNICA | |
| Motor | Frontal longitudinal |
| Cilindro | L5; 3.2 litros |
| Turbocompresor | Sí |
| Potencia | 197 HP @ 3,000 RPM |
| Torque | 347 Ib-ft @ 1,750 RPM |
| Tracción | Trasera/4x4 |
| Transmisión | Automática de seis velocidades (6+R) |
| SUSPENSIÓN | |
| Delantera | Independiente, de doble horquilla, con resortes helicoidales |
| Trasera | De eje rígido con muelles |
| FRENOS | |
| Delanteros | De discos solidos, con ABS |
| Traseros | De tambor |
| DIRECCIÓN | |
| De piñón y cremallera, con asistencia hidráulica | |
| DIMENSIONES (mm) | |
| Largo | 5,359 |
| Ancho | 1,850 |
| Alto | 1,815 |
| Distancia entre ejes | 3,220 |
| CAPACIDAD | |
| Peso | 2,020 kilogramos |
| Tanque | 80 litros |
| Cajuela | 1,181 kilogramos |