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Regreso a lo superlativo

El nuevo sedán CT6 de Cadillac nos remonta a un pasado grande para la marca en todos los sentidos

GUADALAJARA, JALISCO (11/ABR/2015).- Hubo un momento en que la marca Cadillac era la referencia de calidad en el mundo. Un buen refrigerador era “el Cadillac de los refrigeradores”. Era la época en que la marca de lujo de General Motors hacía autos grande, poderosos, cómodos y lujosos. Esto, al menos en parte, es el nuevo CT6.

Una noche antes de la apertura del Salón del Automóvil de Nueva York este 2015, los invitados de GM al evento pudieron ver por primera vez el nuevo CT6. Es un enorme sedán. Tan grande como un Mercedes-Benz Clase S, por ejemplo. Y como ese rival alemán, también tiene tracción trasera y otros encantos que tanto gustan a los adinerados en todo el mundo, especialmente en Estados Unidos y China, su principal mercado.

Entre sus lujos están una gran distancia entre ejes que le permite usar asientos traseros reclinables. El que tenga la fortuna de ir sentado ahí, podrá ver delante de sí una pantalla de 10 pulgadas insertada en el respaldo del asiento delantero, no en la cabecera. También podrá conectar y cargar aparatos con entradas USB y HDMI. Todo esto mientras disfruta un masaje, claro. El sistema de sonido fue diseñado por Bose Panaray y tiene nada menos que 34 bocinas. Frotamos las manos por escucharlo.

Poder y levedad

Para hacer frente a sus enemigos germanos, Cadillac eligió la vía de la dieta antes que la potencia. El auto pesa mil 680 kilogramos, es decir, cerca de 315 kilos menos que un Clase S 500. Esto permite que el motor más poderoso, un V6 bi-turbo, tenga solo 400 caballos de fuerza y una relación peso/potencia de 4.2 kg/hp, contra los 4.38 del S 500. Y todos saben que es mejor un kilo menos que un caballo más.

La principal razón para usar un motor tan “chico”, sin embargo, son los impuestos cobrados en el mercado chino para autos con motor de más de 3.0 litros. Seguramente más tarde vendrán versiones con más caballos bajo el cofre.

Una caja automática de ocho velocidades manda esa fuerza a las ruedas traseras, como debe de ser.  Todo suena muy, muy bien en el nuevo CT6, pero es obvio que no podremos dar mayores opiniones hasta probarlo y como está programado para llegar al mercado estadounidense en el final de este año, tal vez nos toque manejarlo al final del próximo verano.

Sí, Cadillac está pensando en grande con el nuevo CT6. Grande en tamaño, en equipo y desempeño dinámico. Tan grande, que se atreve a desafiar en su terreno a los que son ahora los líderes absolutos en el mercado de sedanes de lujo: los alemanes.

Habrá que ver si podrá vencerlos o si el dicho “zapatero a tus zapatos” le quedaría mejor.

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