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Rival de altura

La nueva generación de esta utilitaria entra de lleno a la batalla de tan poblada categoría

GUADALAJARA, JALISCO (08/JUL/2017).- La armadora de Wolfsburg se dice lista para explotar un segmento que ellos mismos admiten haber dejado un tanto de lado en México. Con la nueva Tiguan 2018 las cosas podrían cambiar, al grado de lograr un buen posicionamiento, como en otros segmentos donde la marca participa activamente.

Robusta y masculina son adjetivos que podrían embonar en la descripción de esta SUV. La actitud será provista por una parrilla de tres franjas horizontales, que en sus costados hacen espacio para los amplios faros; el cofre es amplio y tiene una superficie casi plana, solo con un par de dobleces en los extremos; la defensa se adorna con un par de embellecedores y faros de niebla casi rectangulares, aunado a una entrada de aire de forma trapezoidal. En los laterales hay molduras de uso rudo inferiores, que se recorren hacia atrás, al igual que los embellecedores en acabado cromo. Esto combina con la parte posterior con calaveras LED y una doble salida de escape. El conjunto no nos parece propositivo, pero sin duda cumple con una buena apariencia.

En comparación con su predecesora, esta nueva Tiguan modificó sus dimensiones exteriores. A lo largo la familiar creció en 27 centímetros en la versión de tres filas, mientras que la de dos bancas aumentó 22 centímetros. Por su parte, la distancia entre ejes también cambió en 19 y 11 centímetros en el orden antes descrito.

Al interior nos encontramos con amenidades de buen nivel, como pantalla táctil de ocho pulgadas; controles de audio al volante y computadora de viaje, además del App Connect, que ante la ausencia de un GPS nos permitió conectar un teléfono inteligente para suplir dicha función. Nos hubiera gustado contar con quemacocos y con aire acondicionado digital, pues el de la versión probada (Comfortline) solo es manual.

Los acabados son buenos, con vestiduras en tela; plástico semi-rígidos en casi todas las superficies, así como un par de adminículos destinados para almacenar objetos, uno de ellos en la parte central de la cabina, que nos pareció de utilidad.

Nuestra Tiguan de prueba fue aquella con motor de 1.4 litros turbocargado y 150 caballos, ligado a una caja DSG de 6 velocidades, conjunto pareció atinado en casi todos los aspectos.

Acelerar toma un tiempo, pues hay una pequeña demora en la entrada del turbo. Sin embargo, luego de tomar la velocidad suficiente, el desplazamiento pasa a ser ágil y los rebases más sencillos, aunque otra vez hay dificultades en caso de recuperar el paso, después de haber frenado.

La dirección es rápida y la caja entrega los cambios muy a tiempo, sobre todo en modo Sport que fue donde percibimos las mejores sensaciones de manejo.

La suspensión tiene una orientación hacia la comodidad, por lo que a pesar de nuestro largo trayecto no sentimos cansancio.

A grandes rasgos el conjunto es balanceado, con una propuesta que empata con muchas prestaciones de lo que el mercado busca. El producto de Volkswagen compite de lleno con sus contrincantes, y aunque hay áreas de oportunidad ofrece rangos de precio atinados, con el equipamiento más que adecuado para el uso diario, aunado a un manejo dúctil y cotidiano.

La nueva Tiguan 2018 arribará a los concesionarios de la marca a mediados de agosto, con precios que oscilan entre los 399 mil 900 pesos y hasta los 589 mil 990 pesos, repartidos en cuatro versiones.

César Cerda/ Nuevo León y Coahuila

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