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Un purasangre para sonreír
La caja manual le agrega más control e intimidad a un coche más que placentero
GUADALAJARA, JALISCO (26/SEP/2015).- Tener “buenas manos”, en términos automovilísticos, significa que alguien sabe manejar muy bien, que tiene habilidades que lo hacen dominar un auto potente en cualquier pista. Alguien con “buenas manos” es un piloto que se divierte usando sus habilidades, a la vez que exprime el potencial de su auto haciéndolo rugir, acelerar, frenar y girar como quizá nadie creería que fuera posible. Alguien con “buenas manos” terminará más que satisfecho al manejar el Mustang GT en su versión con transmisión manual.
El Mustang GT en su versión manual ofrece 435 caballos de potencia y un torque de 400 libras-pie, desde sus 8 cilindros con 5.0 litros de desplazamiento. Este motor, con toda esa potencia, está acoplado a una transmisión manual de seis velocidades. Los cambios son precisos y el indispensable tercer pedal requiere fuerza para ser accionado, sin que esto resulte incómodo, por lo que la forma de plantar esa potencia al pavimento queda totalmente al juicio y capacidad del conductor.
Recordemos que en esta nueva generación de Mustang, el coche ya cuenta con una suspensión trasera independiente y también con cuatro modos de manejo controlados por la computadora del tren motor: Normal, Deportivo, Pista y una modalidad especial para lluvia o nieve. Estas dos características hacen que la experiencia de manejo sea tan segura, cómoda o divertida como la pericia del piloto lo permita. El conductor promedio disfrutará del manejo en modo normal, con la seguridad de los controles de tracción y estabilidad habilitados y alertas para asistir en caso necesario. Los más avanzados se divertirán mucho más seleccionando el modo deportivo o pista. En el primero las asistencias electrónicas quedan limitadas, por lo que será muy fácil para las “buenas manos” hacer que el Mustang acelere y negocie en las curvas como muy pocos autos lo saben hacer. Con la transmisión de cambios manuales la experiencia se convertirá en una delicia, ya sea en curvas o en rectas, ya que la aceleración y el control del Mustang quedan a cargo de las manos y pies del piloto.
Nuevas opciones
Otra de las nuevas funciones que ofrece el Mustang de reciente generación es seleccionar el nivel de asistencia en la dirección, con tres modalidades: Normal, Confort y Deportivo. Con esta función se puede personalizar aún más la experiencia de manejo y así, el domar a este potro salvaje se convierte en una comunión total entre el auto y el piloto.
El conductor promedio o inclusive los novatos, están seguros en el Mustang. Los controles de tracción y estabilidad son lo suficientemente robustos para disminuir la probabilidad de un accidente, aunque a un purasangre de esta naturaleza y potencia, siempre hay que guardarle el debido respeto. 435 caballos de fuerza no son fáciles de domar por un inexperto aun con todas las computadoras y software.
La suspensión ha sido renovada en esta generación, tanto en la parte delantera, como en el eje posterior, siendo en este último donde se nota el cambio más radical al dejar atrás el eje rígido y montar ahora sobre una suspensión independiente, ofreciendo con esto, un manejo más preciso, cómodo y seguro. La marcha sobre superficies irregulares es fácil de sobrellevar a velocidades urbanas. Sí, es una suspensión con cierto nivel de rigidez, como todo deportivo debe de ser, pero la espalda de los ocupantes no sufrirá con el uso diario. Es en las curvas, sobre todo a altas velocidades, es donde más se agradece la nueva suspensión trasera que permite entrar y salir de ellas como ningún otro Mustang lo había hecho antes. El extremo trasero del auto tiende más a seguir la trayectoria que el piloto traza, sin que sea muy difícil derrapar, pero esto será ahora a voluntad del domador, no tanto del potro, como lo fue en las generaciones pasadas del Mustang.
Los interiores contrastan con la fuerza bruta del motor. Estos son más refinados y, por mucho, exhiben mejores materiales y terminados que la generación anterior, aunque todavía encontramos un par de plásticos que no concuerdan con la mayoría de los interiores. Aun así es un interior bastante disfrutable. Los asientos, cubiertos de piel, sujetan firmemente al conductor, incluso en las maniobras más bruscas. Y lo hace sin resultar incómodo en el manejo citadino. El sistema de información y entretenimiento son buenos, sin llegar a excelentes, pero el sonido que más quiere escuchar el conductor, siempre provendrá del motor.
Buenas manos. Esto es lo que se necesita para pasar momentos explosivamente divertidos en el Mustang con transmisión manual. Un buen domador logrará que el rugido del motor, los giros, la aceleración y los movimientos del coche terminen en una risa, al menos una sonrisa que lo dice todo y entre muchas otras cosas, se traduce en satisfacción.
El Mustang GT en su versión manual ofrece 435 caballos de potencia y un torque de 400 libras-pie, desde sus 8 cilindros con 5.0 litros de desplazamiento. Este motor, con toda esa potencia, está acoplado a una transmisión manual de seis velocidades. Los cambios son precisos y el indispensable tercer pedal requiere fuerza para ser accionado, sin que esto resulte incómodo, por lo que la forma de plantar esa potencia al pavimento queda totalmente al juicio y capacidad del conductor.
Recordemos que en esta nueva generación de Mustang, el coche ya cuenta con una suspensión trasera independiente y también con cuatro modos de manejo controlados por la computadora del tren motor: Normal, Deportivo, Pista y una modalidad especial para lluvia o nieve. Estas dos características hacen que la experiencia de manejo sea tan segura, cómoda o divertida como la pericia del piloto lo permita. El conductor promedio disfrutará del manejo en modo normal, con la seguridad de los controles de tracción y estabilidad habilitados y alertas para asistir en caso necesario. Los más avanzados se divertirán mucho más seleccionando el modo deportivo o pista. En el primero las asistencias electrónicas quedan limitadas, por lo que será muy fácil para las “buenas manos” hacer que el Mustang acelere y negocie en las curvas como muy pocos autos lo saben hacer. Con la transmisión de cambios manuales la experiencia se convertirá en una delicia, ya sea en curvas o en rectas, ya que la aceleración y el control del Mustang quedan a cargo de las manos y pies del piloto.
Nuevas opciones
Otra de las nuevas funciones que ofrece el Mustang de reciente generación es seleccionar el nivel de asistencia en la dirección, con tres modalidades: Normal, Confort y Deportivo. Con esta función se puede personalizar aún más la experiencia de manejo y así, el domar a este potro salvaje se convierte en una comunión total entre el auto y el piloto.
El conductor promedio o inclusive los novatos, están seguros en el Mustang. Los controles de tracción y estabilidad son lo suficientemente robustos para disminuir la probabilidad de un accidente, aunque a un purasangre de esta naturaleza y potencia, siempre hay que guardarle el debido respeto. 435 caballos de fuerza no son fáciles de domar por un inexperto aun con todas las computadoras y software.
La suspensión ha sido renovada en esta generación, tanto en la parte delantera, como en el eje posterior, siendo en este último donde se nota el cambio más radical al dejar atrás el eje rígido y montar ahora sobre una suspensión independiente, ofreciendo con esto, un manejo más preciso, cómodo y seguro. La marcha sobre superficies irregulares es fácil de sobrellevar a velocidades urbanas. Sí, es una suspensión con cierto nivel de rigidez, como todo deportivo debe de ser, pero la espalda de los ocupantes no sufrirá con el uso diario. Es en las curvas, sobre todo a altas velocidades, es donde más se agradece la nueva suspensión trasera que permite entrar y salir de ellas como ningún otro Mustang lo había hecho antes. El extremo trasero del auto tiende más a seguir la trayectoria que el piloto traza, sin que sea muy difícil derrapar, pero esto será ahora a voluntad del domador, no tanto del potro, como lo fue en las generaciones pasadas del Mustang.
Los interiores contrastan con la fuerza bruta del motor. Estos son más refinados y, por mucho, exhiben mejores materiales y terminados que la generación anterior, aunque todavía encontramos un par de plásticos que no concuerdan con la mayoría de los interiores. Aun así es un interior bastante disfrutable. Los asientos, cubiertos de piel, sujetan firmemente al conductor, incluso en las maniobras más bruscas. Y lo hace sin resultar incómodo en el manejo citadino. El sistema de información y entretenimiento son buenos, sin llegar a excelentes, pero el sonido que más quiere escuchar el conductor, siempre provendrá del motor.
Buenas manos. Esto es lo que se necesita para pasar momentos explosivamente divertidos en el Mustang con transmisión manual. Un buen domador logrará que el rugido del motor, los giros, la aceleración y los movimientos del coche terminen en una risa, al menos una sonrisa que lo dice todo y entre muchas otras cosas, se traduce en satisfacción.
| FICHA TÉCNICA | |
| MOTOR | Frontal transversal |
| CILINDROS | V8; 5.0 litros |
| POTENCIA | 345 HP @ 6,500 rpm. |
| TORQUE | 400 libras- pie @ 4,250 rpm |
| CAJA | Manual de seis (6+R) |
| Prueba realizada en el dinamómetro de GT Tuning | |
| Teléfono: 1983-4961 | |
| POTENCIA | 435 HP @ 6,500 rpm |
| TORQUE | 400 libras-pie @4,250 rpm |
| SUSPENSIÓN | |
| DELANTERA Independiente de tipo McPherson, con resorteshelocoidales y barra estabilizadora. | |
| TRASERA Independiente, de tipo Multilink con barra estabilizadora. | |
| FRENOS | |
| DELANTEROS | De discos ventilados, con ABS. |
| TRASEROS | De discos sólidos, con ABS. |
| DIRECCIÓN | |
| De piñon y cremallera, con asistencia eléctrica | |
| DIMENSIONES | |
| LARGO | 4,782 mm |
| ANCHO | 1,915 mm |
| ALTO | 1,381 mm |
| DISTANCIA ENTRE EJES | 2,720 mm |
| CAPACIDAD | |
| PESO | 1,680 Kilogramos |
| TANQUE | 60 litros |
| CAJUELA | 382 litros. |