Tecnología
Agencia del Gobierno de EU insiste en no regular las emisiones de gases invernadero
En marzo de este año la EPA comenzó la preparación de una serie de normas para controlar las emisiones de automóviles y otras fuentes estacionarias, como las plantas energéticas.
Washington.- La Agencia de Protección Ambiental (
EPA, por su sigla en inglés) anunció hoy que no emitirá normas para regular las emisiones contaminantes pese a una decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos.
Según el administrador de ese organismo federal, Stephen Johnson, es el Congreso el que debe establecer los parámetros vinculados a la emisión de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a los que se atribuye el actual calentamiento global.
Según algunos legisladores, esa decisión significa que el Gobierno del presidente George W. Bush, que termina su segundo periodo de cuatro años en la Casa Blanca en enero de 2009, ha cargado a la próxima administración la responsabilidad de tomar cartas en el asunto.
"Los esfuerzos deliberados por retrasar el acatamiento a la decisión del Tribunal Supremo son irresponsables", afirmó la senadora republicana Olympia Snowe en una declaración.
Por su parte, el senador demócrata Tom Carper, presidente del subcomité Ambiental y de Seguridad Nuclear, denunció que después de siete años "este Gobierno no está dispuesto a tomar las decisiones difíciles necesarias para afrontar el calentamiento global".
El Supremo señaló el año pasado en un dictamen que la EPA debía establecer esas normas a través de la Ley contra la Contaminación Ambiental, después de que el organismo federal anunció que no intervendría en la regulación de las emisiones de dióxido de carbono de automóviles y camiones.
En cambio, el organismo pidió comentarios de la población durante un período de 120 días sobre un proyecto de 1.200 páginas vinculado a los efectos del cambio climático y las ramificaciones de la ley en lo que se refiere a los gases de efecto invernadero.
Johnson manifestó en una conferencia de prensa telefónica que si el país tiene seriamente la intención de controlar las emisiones "corresponde al Congreso legislar para evitar lo que probablemente sean décadas de regulaciones y litigios".
En marzo de este año la EPA comenzó la preparación de una serie de normas para controlar las emisiones de automóviles y otras fuentes estacionarias, como las plantas energéticas.
Sin embargo, Johnson afirmó que en caso de que la tarea correspondiera al Congreso ésta se llevaría a cabo de forma mucho más rápida.
Agregó que si se adoptan controles basados en la Ley contra la Contaminación Ambiental sería equivalente cruzar a pie el país.
Por el contrario, si el Congreso se encarga de esa tarea sería "igual que viajar en un avión supersónico".
Por otra parte, la Alianza de Fabricantes de Automóviles dijo en una declaración que la ley contra la contaminación "no incluye todos los instrumentos y criterios necesarios para atender el problema del cambio climático".
Entre ellos señaló la necesidad de lograr un equilibrio entre los efectos económicos y el impacto sobre la industria de la manufactura de EU con las consideraciones ambientales.
Según el administrador de ese organismo federal, Stephen Johnson, es el Congreso el que debe establecer los parámetros vinculados a la emisión de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a los que se atribuye el actual calentamiento global.
Según algunos legisladores, esa decisión significa que el Gobierno del presidente George W. Bush, que termina su segundo periodo de cuatro años en la Casa Blanca en enero de 2009, ha cargado a la próxima administración la responsabilidad de tomar cartas en el asunto.
"Los esfuerzos deliberados por retrasar el acatamiento a la decisión del Tribunal Supremo son irresponsables", afirmó la senadora republicana Olympia Snowe en una declaración.
Por su parte, el senador demócrata Tom Carper, presidente del subcomité Ambiental y de Seguridad Nuclear, denunció que después de siete años "este Gobierno no está dispuesto a tomar las decisiones difíciles necesarias para afrontar el calentamiento global".
El Supremo señaló el año pasado en un dictamen que la EPA debía establecer esas normas a través de la Ley contra la Contaminación Ambiental, después de que el organismo federal anunció que no intervendría en la regulación de las emisiones de dióxido de carbono de automóviles y camiones.
En cambio, el organismo pidió comentarios de la población durante un período de 120 días sobre un proyecto de 1.200 páginas vinculado a los efectos del cambio climático y las ramificaciones de la ley en lo que se refiere a los gases de efecto invernadero.
Johnson manifestó en una conferencia de prensa telefónica que si el país tiene seriamente la intención de controlar las emisiones "corresponde al Congreso legislar para evitar lo que probablemente sean décadas de regulaciones y litigios".
En marzo de este año la EPA comenzó la preparación de una serie de normas para controlar las emisiones de automóviles y otras fuentes estacionarias, como las plantas energéticas.
Sin embargo, Johnson afirmó que en caso de que la tarea correspondiera al Congreso ésta se llevaría a cabo de forma mucho más rápida.
Agregó que si se adoptan controles basados en la Ley contra la Contaminación Ambiental sería equivalente cruzar a pie el país.
Por el contrario, si el Congreso se encarga de esa tarea sería "igual que viajar en un avión supersónico".
Por otra parte, la Alianza de Fabricantes de Automóviles dijo en una declaración que la ley contra la contaminación "no incluye todos los instrumentos y criterios necesarios para atender el problema del cambio climático".
Entre ellos señaló la necesidad de lograr un equilibrio entre los efectos económicos y el impacto sobre la industria de la manufactura de EU con las consideraciones ambientales.