Tecnología

Un estudiante la emprende contra Facebook por conservar datos personales

Max Schrems es una de las pocas personas que han logrado que Facebook les proporcione una compilación de sus datos personales

VIENA, AUSTRIA (11/NOV/2011).- Mensajes, fotos y "tags", Facebook conserva con  energía compulsiva todos los datos de sus usuarios, incluso cuando éstos los  han suprimido, como lo descubrió un estudiante austríaco al analizar las  informaciones acumuladas sobre él por la red social mundial.

Max Schrems, estudiante de derecho de 24 años, es una de las pocas personas  que han logrado que Facebook les proporcione una compilación de sus datos  personales, o sea un archivo de 1.222 páginas en el que figuraban todas sus  actividades en la red social mundial, incluso las cosas que creía haber borrado.

"Cuando se borra algo de Facebook, lo único que se está haciendo es  ocultárselo a uno mismo", sostuvo Schrems.

Tras haber estudiado el tema para la Universidad, Schrems decidió denunciar  a Facebook en agosto pasado por conservar datos personales sobre la vida  privada que él mismo había suprimido, ante la Autoridad de Protección de la  Vida Privada de Irlanda (DPC), donde la red social mundial tiene su sede  europea.

"Si una empresa quiere implantarse en un país, tiene que respetar las  reglas vigentes en él", estima el estudiante austríaco.

Para Schrems, la red social de 800 millones de usuarios viola 22  disposiciones vigentes en la Unión Europea. La entidad irlandesa tiene previsto  pronunciarse al respecto a principios del año próximo.

La red social podría ser condenada a pagar hasta 100 mil euros de multa,  pero "esta institución tiene pocos medios jurídicos para obligar a Facebook" a  respetar su decisión, puntualiza Schrems.

La DPC sólo puede comprobar que hubo violación de las disposiciones  vigentes, pedirle a Facebook que realice las modificaciones necesarias y, si la  red social no lo hace, ponerle una multa.

Para Schrems, "los estadounidenses no entienden el concepto de protección  de datos. Para ellos, quien dispone de los datos también dispone de los  derechos sobre ellos. En Europa continental, se ven las cosas de otro modo",  afirma.

Facebook respondió a Schrems, diciendo haber tenido dificultades técnicas o  recalcando la necesidad de respetar el secreto profesional. El formulario en  línea que había permitido a Schrems conseguir las 1.222 páginas desapareció,  por lo cual se ha vuelto prácticamente imposible obtener su archivo de datos  personales.

La firma de California ya realizó concesiones, por ejemplo en Alemania, al  aceptar dejar de conservar las direcciones IP que permiten rastrear a los  usuarios. "Pero se sigue rastreando a los otros internautas europeos", dice  Schrems.

"Así es la estrategia de Facebook: cuando alguien se pone muy nervioso, dan  un pasito atrás, pero siguen avanzando en otros sectores", agrega.

En cambio, tras una decisión de la oficina alemana para la protección de  los datos, en Hamburgo, Facebook podría tener que enfrentar un juicio por  conservación de datos biométricos.

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