Cultura

Casa Rosa: el regreso silencioso de Barragán

A más de 70 años de su construcción, el inmueble busca consolidarse como espacio cultural. La semana “Barragán: Legado Tapatío” marca un primer acercamiento con la comunidad para posicionarlo como referente patrimonial

A más de siete décadas de su construcción, una de las obras menos conocidas de Luis Barragán en Guadalajara busca abrirse nuevamente al público. La llamada Casa Rosa, ubicada en la Colonia Chapalita, prepara una semana de actividades culturales para conmemorar el natalicio del arquitecto jalisciense y, al mismo tiempo, acercar a la comunidad a un inmueble que aspira a convertirse en un futuro espacio museístico.

Desde hoy y hasta el 15 de marzo, el recinto albergará “Barragán: Legado Tapatío”, un programa que incluirá exposiciones, recorridos, conferencias y experiencias culturales pensadas para explorar la arquitectura desde distintas disciplinas, como el diseño, la gastronomía y el arte contemporáneo.

En entrevista con EL INFORMADOR, Norma Falcón, directora de Casa Rosa Luis Barragán, explicó que el proyecto pretende transformar la manera en que el público se relaciona con la arquitectura.

“Nosotros quisimos aprovechar el natalicio de Luis Barragán este 9 de marzo para realizar toda una semana cultural en torno a la arquitectura, no solamente de hablar del espacio como arquitectura, sino también de vivirlo. Tenemos un programa extenso que va desde diseño de interiores, diseño industrial, arquitectura, gastronomía y un sinfín de actividades para promover la educación, la cultura y el patrimonio”, señaló.

Una casa singular en Chapalita

La Casa Rosa, también conocida como Casa Arriola, fue diseñada por Barragán en 1952 para el licenciado José Arriola Adame y su familia. El proyecto se inscribe en la etapa final del arquitecto, cuando su visión modernista se consolidaba a partir del uso expresivo de la luz, el color y la emoción espacial.

“Es una casa única en su tipo, perteneciente a la última corriente de Barragán, el modernismo, y la vamos a encontrar aquí en la Colonia Chapalita, también conocida como la Ciudad Jardín”, explicó Falcón.

La vivienda surgió durante el proceso de expansión urbana que transformó Guadalajara a mediados del siglo XX. En ese contexto, Chapalita se consolidó como un modelo de urbanismo moderno, donde arquitectura y paisaje se integraban en una misma visión de ciudad.

La casa fue concebida como un espacio capaz de expresar sensibilidad y modernidad mexicana. Sus muros, geometrías y juegos de luz generan atmósferas que invitan a experimentar el espacio más allá de su función doméstica.

Exhibiciones y encuentros creativos

Durante la semana cultural, el inmueble será activado con diversas propuestas que combinan diseño, reflexión arquitectónica y experiencias sensoriales.

El público encontrará exhibiciones que dialogan con la arquitectura de la casa y con el pensamiento estético de Barragán.

“Dentro de la casa vamos a encontrar diferentes espacios. En este evento tendremos cuatro exhibiciones permanentes que van de arte, fotografía, iluminación y diseño de interiores”, comentó la directora.

Además de las muestras, el programa contempla conferencias y charlas especializadas. Entre ellas destaca la participación del arquitecto Alfonso Gutiérrez, responsable de la remodelación del inmueble, quien ofrecerá una conferencia sobre la intervención arquitectónica del espacio.

También se realizará una charla con el estudio Sedes, enfocada en analizar cómo es posible intervenir espacios patrimoniales desde la perspectiva del interiorismo contemporáneo.

Luis Barragán diseñó esta casa para el licenciado José Arriola Adame y su familia. EL INFORMADOR/ H. Navarro

Gastronomía y tradición

La programación cultural integrará también la dimensión gastronómica como parte de la identidad tapatía. Una de las actividades centrales será una experiencia culinaria en el jardín de la casa con la investigadora gastronómica Maru Toledo y un grupo de cocineras tradicionales.

La intención es que la casa funcione como un espacio de encuentro donde distintas disciplinas dialoguen entre sí, reforzando el sentido de comunidad.

“Al final de cuentas se convierte en un centro de comunidad, un centro para ver arte y entender el espacio. Lo que más nos interesa es que la gente pueda venir a vivirlo”, añadió.

Un legado que inspira

Para Norma Falcón, el vínculo con la obra de Barragán comenzó durante su formación profesional en la Universidad de Guadalajara, donde tuvo su primer acercamiento al pensamiento del arquitecto.

“Personalmente fue a través de la carrera. Yo soy del CUAAD de la UdeG y desde entonces pudimos entender un poco del maestro, entender cómo salirnos de la caja de la arquitectura e ir más allá, crear espacios que puedan transmitir y conectar”, recordó.

Ese aprendizaje se refleja ahora en la gestión del espacio, cuyo objetivo es mantener vivo el legado del arquitecto.

“Estar aquí es muy significativo, sobre todo con la intención de preservarlo y de que la gente pueda venir a conocerlo”, agregó.

En camino hacia una casa museo

El proyecto busca consolidar un plan de largo plazo para convertir el inmueble en una casa museo dedicada a la arquitectura y al legado de Barragán.

El proceso incluye la recuperación de algunos de los elementos históricos que formaron parte de la vida social del lugar, entre ellos la biblioteca que perteneció a José Arriola.

“La parte icónica de Arriola era la biblioteca. Ahí albergaba la colección de libros franceses más grande de México y abría el espacio para que músicos, artistas y distintas personalidades pudieran reunirse”, explicó Falcón.

La intención es rescatar ese espíritu cultural y abrir nuevamente el espacio al encuentro entre distintas disciplinas.

Actualmente, la Casa Rosa atraviesa un proceso de transformación que implica la captación de recursos y la consolidación de una organización sin fines de lucro que permita sostener el proyecto.

El objetivo es que el recinto funcione como un espacio cultural permanente para la ciudad.

“Este es un patrimonio histórico invaluable para Jalisco y queremos construirlo de la mano con la comunidad, que la gente venga, vea cómo se transforma el espacio y pueda vivirlo”, afirmó la directora.

Con la semana cultural dedicada a Barragán, la Casa Rosa inicia una nueva etapa que busca reconectar a Guadalajara con una de las figuras más influyentes de la arquitectura mexicana.

“En Ciudad de México existen espacios muy icónicos que atraen turismo directamente por Luis Barragán. Aquí en Jalisco nos hace falta y estamos en ese camino”, concluyó.

CT

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