Cultura

Construir con memoria: el patrimonio en obra viva

La Secretaría de Cultura de Jalisco arranca el ciclo de conferencias “Colaboraciones” con la participación del arquitecto Gerardo Pacheco Rodríguez

En una ciudad que cambia de piel a ritmo acelerado, detenerse a mirar cómo se interviene un edificio patrimonial puede ser un acto de resistencia. No se trata solo de conservar fachadas ni de congelar el pasado, sino de entender que cada muro, cada viga y cada decisión en obra forman parte de una conversación más amplia entre historia y presente.

Con esa premisa se reactiva el ciclo “Colaboraciones”, impulsado por la Secretaría de Cultura de Jalisco a través de su Dirección de Patrimonio Cultural. La primera sesión estará a cargo del arquitecto Gerardo Pacheco Rodríguez, de Nodo Taller Arquitectura y Construcción, quien abordará las buenas prácticas en la intervención de inmuebles patrimoniales en un contexto urbano marcado por el repoblamiento y los cambios de uso de suelo.

La cita es hoy 4 de marzo, a las 19:30 horas, en Marsella 172, un inmueble recientemente intervenido dentro de un polígono de protección patrimonial. El acceso será gratuito, con registro previo, y el cupo estará determinado por los aforos de los distintos espacios. Pero más allá de la logística, lo significativo es el escenario: por primera vez, las charlas del ciclo se realizarán dentro de una obra ya intervenida. No habrá que imaginar procesos ni soluciones; estarán a la vista.

Marsella 172 fue concebido como proyecto arquitectónico por el Taller de Sergio Ortiz, cuya trayectoria en intervenciones patrimoniales se ha caracterizado por un diálogo respetuoso con las preexistencias. Sin embargo, el foco de esta sesión no estará en el plano conceptual, sino en el terreno donde las ideas se ponen a prueba: la construcción. Pacheco Rodríguez y su equipo fueron los responsables de materializar la obra, de traducir intenciones en sistemas constructivos, de enfrentar los imprevistos que surgen cuando se trabaja con estructuras que acumulan décadas —o siglos— de historia.

Durante la charla se desmenuzará el proceso más allá de las láminas y renders. Desde el diagnóstico inicial del inmueble hasta la coordinación entre despacho proyectista, propietario y constructora; desde la selección de materiales compatibles con la edificación original hasta la resolución de hallazgos inesperados en campo. Intervenir patrimonio exige una toma de decisiones constante, donde cada ajuste puede inclinar la balanza entre conservar y transformar.

Ese equilibrio es hoy más delicado que nunca. Las dinámicas urbanas del siglo XXI presionan sobre barrios tradicionales, impulsan nuevos usos y modifican densidades. En ese escenario, la Dirección de Patrimonio Cultural apuesta por difundir buenas prácticas y visibilizar el oficio de la construcción como una herramienta clave para la salvaguarda del legado cultural. La conservación no ocurre solo en oficinas o decretos: sucede en la obra, en la técnica, en la responsabilidad compartida.

El oficio de conservar construyendo

El ciclo “Colaboraciones” busca evaluar y difundir el patrimonio edificado artístico de los siglos XX y XXI que forma parte del legado cultural de Jalisco, al tiempo que genera conciencia sobre su preservación ante las nuevas dinámicas urbanas. No se limita a mirar hacia atrás; propone entender cómo esas arquitecturas recientes, muchas veces subestimadas por su cercanía temporal, también requieren criterios claros de intervención.

Entre sus objetivos está compartir experiencias que permitan comprender, desde una relación íntima entre obra y usuario, cómo preservar cualidades y valores del entorno patrimonial sin renunciar a las necesidades contemporáneas. Adaptar no es sinónimo de borrar; actualizar no implica despojar de sentido.

La sesión inaugural coloca así en primer plano el oficio de construir: ese territorio donde el patrimonio deja de ser un concepto abstracto y se convierte en materia tangible, en técnica especializada y en una forma de responsabilidad pública. Está dirigida a estudiantes de arquitectura, urbanismo y restauración, así como a profesores, investigadores, especialistas en conservación, talleres de arquitectos y a cualquier persona interesada en el destino de los edificios que dan identidad a la ciudad.

Porque, al final, preservar no es impedir que la ciudad cambie, sino acompañar esa transformación con conciencia y cuidado. Y pocas cosas resultan tan elocuentes como recorrer una obra intervenida mientras se escucha a quienes la hicieron posible.

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