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Seattle busca iniciar una nueva era en el Super Bowl LX

Los Seahawks regresan al Super Bowl apoyados en una defensa dominante y un ataque equilibrado, once años después de su última aparición

Los Seahawks volvieron a un Super Bowl luego de más de una década. Lo hicieron con fuerza y una fórmula parecida a la de hace 11 años: una defensa que destaca como conjunto y un ataque eficiente. Los primeros sembrados de la Conferencia Nacional se impusieron en una dura división Oeste, donde tres equipos clasificaron.

Luego de ese Super Bowl que terminó con la intercepción de Malcolm Butler, en Seattle quedaban todavía años de la mancuerna de Pete Carroll y Russell Wilson, pero en siete apariciones más en postemporada, no pudieron emular los resultados, ni llegar al menos a la final de Conferencia.

En 2022, Wilson partió rumbo a Denver, mientras que Pete Carroll se quedó un par de temporadas más con Geno Smith en los controles. Más adelante, en 2024, Carroll se hizo a un lado del puesto y dejó a Mike Macdonald, usando una temporada a Smith, hasta la llegada de Sam Darnold.

El mariscal llegó a la organización con muchas dudas. A pesar de que venía de jugar bien con los Vikings, era su primer temporada ganadora en siete años y en 2023 fue suplente de Brock Purdy en San Francisco. Pero con un equipo que sumó a Cooper Kupp en la agencia libre, consiguió en noviembre a Rashid Shaheed y ya tenía a Jaxon Smith Njigba, rodearon de talento a Darnold

El 2025 de los Seahawks comenzó con una visita incómoda, precisamente de los 49ers que se llevaron el triunfo, permitiéndoles solo 13 puntos, la menor cifra que anotarían en el año. Le siguieron tres victorias antes de sumar su segunda caída, ahora cortesía de Tampa Bay.

Llegaron cuatro triunfos más y registraron su tercer y último juego perdido de la temporada en Los Ángeles contra los Rams, pero terminaron el año con paso firme y siete victorias al hilo, incluida la revancha con los angelinos, que fue clave para distanciarse en la división y afianzarse en la primera siembra.

Al ataque no fueron líderes en ningún rubro principal, como yardas o touchdowns, pero suficientemente buenos para estar entre los mejores de cada estadística, como los terceros en puntos por partido, rubro en el que a la defensiva sí lideraron la NFL, pero ese balance en ambas facetas terminaría de explotar en postemporada.

Iniciaron aplastando a los que quedaban saludables de San Francisco desde la primera jugada del partido que terminó 41-6, pero con la mala noticia de la lesión de Zach Charbonnet, dejando sin su pareja en el ataque terrestre a Kenneth Walker III, quien tomó la responsabilidad de los acarreos.

Llegó la final de Conferencia y, con ella, el tercer capítulo contra los Rams en el año, un duelo que prometía intensidad y la tuvo hasta la última serie ofensiva de los angelinos que se quedaron sin tiempo de forma dramática.

Darnold pasó la prueba más grande que ha tenido hasta ahora, con 346 yardas y tres touchdowns, dejando atrás sus actuaciones con los Jets y Panthers, pero le queda el escenario más grande del futbol americano.

Sam Darnold, quarterback de los Seahawks de Seattle. AP/B. Anderson

Sam Darnold

Desde Russell Wilson, en Seattle no hay un mariscal de campo franquicia y Darnold no ha encontrado un hogar en el que se sienta cómodo. Parece que es la oportunidad del equipo y jugador para consolidar una relación que pueda ser más duradera.

Elegido de South California en la tercera posición por los Jets en 2018 (misma clase de Josh Allen, Lamar Jackson o Baker Mayfield), no pudo demostrar nada en Nueva York, donde ganó 13 partidos. Fue a Carolina y en 17 titularidades en dos años ganó ocho veces. Pasó un año en San Francisco como suplente y en Minnesota, rodeado de más talento, mostró lo que puede hacer y puso sus mejores estadísticas, incluso mejores que las de este año. Ahora puede redimir esa tardía explosión de su juego con un anillo de campeón.

Jaxon Smith-Njigba, receptor de los Seahawks de Seattle, habla en la noche de apertura del Super Bowl. AP/B. Anderson

Jaxon Smith-Njigba

Salido de la Estatal de Ohio, una prominente escuela de receptores abiertos donde rompió el récord de atrapadas de la universidad en una temporada con 95 y de yardas en un año, con mil 606.

Tomado por Seattle en el puesto 20 de la primera ronda de Draft en 2020, ya posee el récord de la franquicia de más yardas por aire en un año con mil 793 y está catalogado como uno de los mejores receptores de toda la NFL. Tal cifra encabezó la liga en 2025 y acabó empatado en tercer lugar con 10 recepciones de anotación.

Kennth Walker III

Marshawn Lynch solo habrá uno, pero Kenneth Walker ha estado a la altura que requieren las circunstancias para los Halcones Marinos y su próxima responsabilidad es la de acarrear el balón en un Super Bowl.

Pasó por Wake Forest y Michigan State, donde fue Corredor del Año, antes de entrar a la NFL en 2022 con Seattle. Superó las mil yardas como novato y en su cuarto año como profesional, repartiendo labores con Zach Charbonnet que no estará disponible y el trabajo será para el elusivo runningback.

Cooper Kupp

El receptor de mayor experiencia en el catálogo de opciones de Darnold. Drafteado en la generación 2017 por los Rams donde levantó el Vince Lombardi, fue Jugador Más Valioso del Super Bowl LVI y ganador de la triple corona de receptores en 2021.

Ha pasado a un rol más secundario gracias a Smith-Njigba, con solo 593 yardas y dos pases a las diagonales en el año, pero el procedente de Eastern Washington en la FCS colegial lideró en yardas aéreas el encuentro de Ronda Divisional contra los 49ers.

Mike Macdonald

Mike Macdonald ahora es el encargado de llevar al equipo a la gloria. El timonel de 38 años es de la escuela de los hermanos Harbaugh, iniciando para John en los Ravens desde 2014 y por seis años escalando en diversos puestos de entrenador defensivo. En 2021 se fue con Jim a la Universidad de Michigan como coordinador defensivo, mismo puesto que tomaría de nuevo en Baltimore por dos años, antes de ser el head coach de Seattle desde 2024.

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