Economía

Debilidad del dólar impulsa al peso

El deterioro global del billete verde, las expectativas de recortes de la Fed y el atractivo diferencial de las tasas, sostienen su apreciación

El peso mexicano registra episodios de apreciación frente al dólar, en un contexto marcado por la debilidad de la divisa estadounidense y las expectativas de la política monetaria más flexible en Estados Unidos. Durante la jornada de ayer, el tipo de cambio interbancario se ubicó en 17.13 pesos por dólar, su mejor nivel desde mayo de 2024 (17.01 unidades).

La tendencia descendente del dólar comenzó a consolidarse desde mediados de enero pasado, cuando la cotización rondaba los 17.90 pesos. Desde entonces, pese a los ajustes técnicos y las sesiones de rebote del billete verde, el peso mantiene una trayectoria de apreciación sostenida, apoyada tanto por factores externos como por el diferencial de las tasas de interés.

Uno de los elementos que presiona al dólar ha sido la incertidumbre generada por la política comercial y geopolítica de DonaldTrump. Las amenazas de imponer nuevos aranceles a países de la Unión Europea, así como posturas confrontativas en temas estratégicos, han incrementado la percepción de riesgo y reducido la demanda relativa por activos denominados en dólares.

Antonio Ruiz Porras, académico de la Universidad de Guadalajara, explica que la volatilidad política erosiona la confianza en la economía estadounidense. “Ese entorno reduce la preferencia por el dólar como moneda de transacción y reserva”.

Aunque Trump minimiza la depreciación del dólar, lo cierto es que el debilitamiento del billete verde ha sido generalizado. Divisas como el euro, la libra esterlina y el yen han ganado terreno.

Desde la perspectiva macroeconómica, un dólar más débil puede contribuir a mejorar la balanza comercial estadounidense al abaratar sus exportaciones. Sin embargo, para México el efecto es ambivalente. Luis Alberto Güémez, economista de la Universidad Panamericana, advierte que un peso demasiado apreciado reduce la competitividad de las exportaciones mexicanas, particularmente cuando alrededor del 80% de los envíos al exterior se dirigen a Estados Unidos. Además, la fortaleza cambiaria incentiva las importaciones, al abaratar los bienes extranjeros, lo que puede presionar a la industria nacional.

En el ámbito monetario, el comportamiento del peso también responde a las expectativas sobre la Reserva Federal (Fed). A finales de 2025, el mercado descontó recortes consecutivos de 25 puntos base en la tasa de referencia, lo que redujo el atractivo del dólar. Aunque a inicios de 2026 la Fed optó por mantener sin cambios su tasa, la perspectiva de una eventual flexibilización adicional ha sostenido la presión bajista sobre el dólar.

El diferencial de tasas entre México y Estados Unidos continúa siendo un factor clave. Aun con ajustes graduales por parte del Banco de México, el rendimiento ofrecido por instrumentos en pesos mantiene atractivo el llamado carry trade, una estrategia mediante la cual inversionistas internacionales financian posiciones en monedas de menor rendimiento para invertir en activos con tasas más altas. No obstante, el equilibrio es frágil. La eventual designación de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal podría modificar las expectativas de la política monetaria y generar episodios de volatilidad. Un giro hacia una postura más restrictiva fortalecería al dólar y podría revertir parte de la apreciación reciente del peso.

Las fortalezas

Diferencial de tasas

La brecha entre la tasa de referencia del Banco de México y la de la Reserva Federal de Estados Unidos se mantiene atractiva, favoreciendo la entrada de capitales.

Carry trade

El peso sigue siendo una de las monedas preferidas para estrategias de carry trade -financiarse en divisas de baja tasa para invertir en pesos-, lo que sostiene su demanda.

Nearshoring
 

La relocalización de empresas y el flujo constante de remesas garantizan una entrada sólida de divisas.

Factores externos

Ante la política arancelaria de Donald Trump, las amenazas comerciales hacia la Unión Europea, Groenlandia, China y Rusia han generado volatilidad y presiones sobre el dólar.

Tasas de la Fed

Las expectativas de recortes a finales de 2025 fortalecieron al peso por el debilitamiento del dólar y el atractivo del diferencial. 

Expectativa 

Aunque a inicios de 2026 la Fed mantuvo tasas sin cambios, la perspectiva de menores rendimientos en Estados Unidos continúa respaldando la apreciación del peso.

La manufactura se han visto fortalecida ante un tipo de cambio más favorable. AFP

Importaciones reciben impulso ante la fragilidad del dólar

El fortalecimiento reciente del peso mexicano frente al dólar no obedece necesariamente a una sobrevaluación de la moneda nacional, sino a un proceso de debilitamiento acelerado del billete verde en el contexto internacional. Así lo señalan especialistas, quienes advierten que la volatilidad política y comercial en Estados Unidos ha erosionado la confianza en su divisa.

Luis Alberto Güémez, economista de la Universidad Panamericana, explicó que el dólar tiende a depreciarse cada vez que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anuncia nuevos aranceles o amenaza con medidas económicas drásticas como mecanismo de presión. “El dólar se está debilitando de manera muy rápida cada vez que se generan tensiones comerciales. Es un fenómeno que rebasa la relación bilateral con México y se refleja a nivel internacional”, subrayó.

Pese a la incertidumbre que generan estos episodios, el propio mandatario estadounidense ha minimizado el bajo nivel del dólar frente a otras monedas y ha sostenido que la divisa se mantiene sólida. Sin embargo, para los analistas, el mercado ha reaccionado de forma distinta.

Antonio Ruiz Porras, académico del CUCEA de la Universidad de Guadalajara, coincidió en que los conflictos comerciales recientes no fortalecen al peso por mérito propio, sino que impactan negativamente al dólar. “Se está inyectando incertidumbre en las relaciones económicas internacionales de Estados Unidos, no solo con México, sino también con Europa y China. Esa incertidumbre provoca que inversionistas y comerciantes reduzcan su exposición al dólar, lo que presiona su cotización a la baja”, explicó.

El efecto inmediato ha sido una mayor capacidad de compra para los consumidores mexicanos respecto a bienes importados. No obstante, este escenario también entraña riesgos. Israel Macías, economista y académico de la Universidad Panamericana, advirtió que un peso más fuerte frente a un dólar debilitado puede incentivar la adquisición de productos extranjeros en detrimento de la producción nacional. “Se vuelve más atractivo importar que consumir lo hecho en México, lo que puede afectar a sectores productivos internos”, apuntó.

Las cifras respaldan esta tendencia. Durante 2025, las importaciones mexicanas crecieron 4.4% respecto al año previo, alcanzando un máximo histórico. El dinamismo importador refleja, en parte, el entorno cambiario favorable para la compra de bienes del exterior.

En paralelo, el comportamiento de los precios añade otro elemento al análisis. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación general en México se aceleró en enero a 3.79% anual, mientras que el índice subyacente -que excluye productos volátiles como energéticos- se ubicó en 4.52 por ciento.

La firma GBM señaló que el repunte inflacionario responde, en buena medida, a ajustes impositivos en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y al incremento del salario mínimo. Además, anticipó que hacia 2026 podrían presentarse presiones adicionales en los precios por factores extraordinarios, como la realización de la Copa Mundial.

En cuanto al tipo de cambio, analistas consideran que la apreciación del peso podría extenderse si perfora el nivel de 17.20 unidades por dólar. El siguiente umbral técnico relevante se ubica en 17.10 pesos. No obstante, advierten que el rumbo dependerá, en gran medida, de la evolución de la política comercial estadounidense y del clima de confianza en los mercados internacionales.

El peso mexicano concluyó la jornada de ayer con su mejor nivel desde mayo de 2024, consolidando una racha de apreciación impulsada por la debilidad del billete verde y el atractivo diferencial de las tasas. EL INFORMADOR/A. Navarro

GUÍA

Nominación en la FED, amenaza para México 

Pese a las ganancias obtenidas durante las últimas dos semanas, el peso mexicano se tambalea ante las decisiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La jornada comenzó con una ligera depreciación del peso mexicano ante el avance global del dólar estadounidense después de que el mandatario norteamericano diera a conocer que eligió al exgobernador de la Reserva Federal, Kevin Warsh como su nominado para dirigir el banco central (o Reserva Federal) cuando termine en mayo el mandato de Jerome Powell.

La moneda local se cotizaba a 17.20 unidades, con una pérdida de 0.43 por ciento frente al precio de referencia de LSEG del jueves. Aun así, se encaminaba a culminar el primer mes del año con un rendimiento acumulado de 4%, su mejor desempeño desde abril de 2025.

La nominación de Kevin Warsh para encabezar la Reserva Federal requiere ser confirmada por el Senado de los Estados Unidos.

La jornada se marca por la divulgación de cifras en Estados Unidos que mostraron una aceleración de los precios al productor en diciembre por encima de lo previsto, lo que sugiere que la inflación podría repuntar en los próximos meses.

Pese a los aranceles, se mantiene como un motor económico. AFP

Pese a aranceles, exportaciones rompen récord

Las exportaciones mexicanas crecieron durante el año 2025, marcando un nuevo máximo histórico en el año pasado.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) detalló que en 2025, las exportaciones mexicanas tuvieron un crecimiento de 7.63 % anual, ya que sumaron más de 664 mil 837.2 millones de dólares, según la instancia federal.

El avance fue impulsado principalmente por la venta de maquinaria y equipo especializado, así como por equipos eléctricos y electrónicos, especificó el Inegi en sus datos.

Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de los productos mexicanos, al concentrar 83.70% de los envíos al exterior, una proporción ligeramente menor a la de 2024, cuando fue de 84.06%. En contraste, la participación del resto del mundo aumentó a 16.30 por ciento.

Las exportaciones no petroleras ascendieron a 643 mil 592 millones de dólares, mientras que las petroleras sumaron 21 mil 246 millones de dólares, de acuerdo con cifras oficiales.

Por sector, las exportaciones extractivas crecieron 26.9% en 2025, mientras que las agropecuarias retrocedieron 10.8%, afectadas por la aplicación de aranceles a algunos productos.

Las ventas externas de manufacturas aumentaron 9.8%, sin embargo, las del sector automotriz cayeron 4.2%. Esta baja fue compensada por el crecimiento de 17.3% en las manufacturas no automotrices, impulsadas principalmente por los equipos de cómputo.

El Inegi destacó que el sector exportador registró su mejor desempeño desde 1991, pese a las tensiones comerciales con Estados Unidos, principal socio de México, en un contexto marcado por la ofensiva arancelaria global impulsada por Donald Trump.

Las importaciones también marcaron un récord en 2025, al sumar 664 mil millones de dólares, lo que representó un aumento anual de 4.4 %, asociado a una mayor demanda interna y a un mayor volumen de insumos productivos. Con ello, la balanza comercial cerró 2025 con un superávit de 771 millones de dólares, rompiendo el déficit observado un año antes.

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