¿Cuándo termina la Era de Piscis?
Este ciclo solar forma parte del movimiento regular del Sol a través de los doce signos zodiacales a lo largo del año.
Durante estas semanas, la energía de Piscis, asociada con la intuición, la sensibilidad emocional, la creatividad y la espiritualidad, se intensifica para todos los signos del zodiaco, no solo para quienes nacieron bajo este signo.
Este ciclo solar forma parte del movimiento regular del Sol a través de los doce signos zodiacales a lo largo del año. Cada mes, el astro rey activa las cualidades del signo correspondiente, influyendo en el ánimo colectivo, las decisiones personales y la manera en que se viven ciertos procesos emocionales o espirituales.
En el caso de Piscis, se trata de una etapa propicia para cerrar ciclos, sanar heridas del pasado, perdonar, soltar cargas emocionales y prepararse para el nuevo año astrológico que inicia con Aries, considerado el verdadero comienzo del calendario astral.
En el calendario astrológico, el periodo comprendido entre el 21 de febrero y el 20 de marzo marca el tránsito anual del Sol por el signo de Piscis.
En cuanto a los signos más beneficiados durante esta temporada, destacan principalmente los de agua: Cáncer y Escorpio, quienes experimentan mayor claridad emocional, oportunidades de crecimiento espiritual y avances en temas familiares o sentimentales. Piscis, por supuesto, vive su retorno solar, etapa clave para sembrar intenciones y proyectar metas personales.
También los signos de tierra como Tauro y Capricornio pueden recibir estabilidad y oportunidades económicas gracias a la energía sensible pero estratégica que aporta este tránsito. Incluso Virgo, signo opuesto complementario de Piscis, entra en un periodo de decisiones importantes en pareja y asociaciones, logrando equilibrio entre razón y emoción.
Así, el paso del Sol por Piscis no solo marca un cierre energético del año zodiacal, sino también un momento de introspección colectiva que beneficia especialmente a quienes estén dispuestos a escuchar su intuición y confiar en los procesos invisibles que se gestan antes de un nuevo comienzo.
MF