El récord de audiencia que Bad Bunny rompió en el medio tiempo del Super Bowl
Con una presentación poderosa, completamente en español y cargada de referencias a la cultura latina, el cantante marcó un antes y un después en el evento deportivo más visto del planeta
Bad Bunny volvió a romper esquemas y a hacer historia. El artista puertorriqueño se convirtió en el protagonista del espectáculo de medio tiempo más visto de todos los tiempos al encabezar el show del Super Bowl LX, celebrado el pasado 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
Con una presentación poderosa, completamente en español y cargada de referencias a la cultura latina, el cantante marcó un antes y un después en el evento deportivo más visto del planeta.
De acuerdo con cifras oficiales de la cadena NBC, la actuación alcanzó una audiencia de 135.4 millones de espectadores en televisión tradicional, superando el récord previo de 133.5 millones impuesto por Kendrick Lamar en el Super Bowl LIX de 2025 y dejando atrás registros históricos asociados a figuras legendarias como Michael Jackson. Mediciones que consideran plataformas digitales y visualizaciones fuera del hogar elevan el impacto total hasta los 142.3 millones de personas.
Durante aproximadamente 13 minutos, Bad Bunny ofreció un espectáculo que fue mucho más que música. La puesta en escena celebró sus raíces puertorriqueñas y la identidad latinoamericana a través de visuales, coreografías y sonidos tradicionales, convirtiéndose además en la primera presentación del medio tiempo interpretada casi en su totalidad en español.
El impacto del show se reflejó de inmediato en la industria musical. Plataformas como Apple Music reportaron un aumento cercano al 700 por ciento en la cantidad de oyentes del artista, con varios de sus temas posicionándose en los primeros lugares de las listas globales tras la transmisión.
La noche también contó con la aparición de invitados especiales como Lady Gaga y Ricky Martin, quienes sumaron momentos memorables a una actuación que ya es considerada histórica. Más allá de las cifras, el show consolidó a Bad Bunny como una de las figuras más influyentes de la música actual y se convirtió en un poderoso acto de representación y orgullo para la comunidad latina a nivel mundial.
MF