Entretenimiento

Blanco y negro dominan los estilos en la alfombra roja de los Golden Globes

Lejos del exceso cromático y los volúmenes estridentes, la noche se inclinó por la elegancia depurada, los cortes precisos y una sensualidad sugerida

La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes. EFE
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.
La industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes.

Bajo las luces del hotel Beverly Hilton de Beverly Hills, la industria del entretenimiento volvió a mirarse a sí misma en uno de sus rituales más esperados: la alfombra roja de la 83ª edición de los Golden Globes. Antes de que se anunciaran los nombres triunfadores del cine y la televisión, el primer veredicto lo dictó la moda, convertida una vez más en lenguaje, espectáculo y anticipo de las tendencias que marcarán el rumbo estético de 2026.

Como un desfile coreografiado entre flashes, celebridades, diseñadores y casas de alta costura ofrecieron un diálogo entre la nostalgia del viejo Hollywood y una sofisticación contemporánea que apuesta por la contención, la pureza de líneas y el poder expresivo del blanco, el negro y los tonos ceniza. Lejos del exceso cromático y los volúmenes estridentes, la noche se inclinó por la elegancia depurada, los cortes precisos y una sensualidad sugerida.

Jenna Ortega, reconocida por su papel en la serie "Wednesday", desfiló con un provocador atuendo negro que combinaba oscuridad gótica y sofisticación contemporánea. En la misma línea, la cantante y actriz Teyana Taylor, parte del elenco de "One Battle After Another", acaparó miradas con un vestido ceñido y sinuoso que jugaba con transparencias y siluetas esculturales.

El clasicismo masculino también encontró su lugar. Jacob Elordi y Oscar Isaac, ambos vinculados al próximo proyecto Frankenstein, apostaron por trajes oscuros y sobrios, de cortes impecables. Paul Mescal, Mark Ruffalo, Timothée Chalamet y John Krasinski reinterpretaron cada uno a su manera la eterna fórmula del blanco y negro, confirmando que la sastrería sigue siendo un territorio de experimentación silenciosa. Incluso el joven actor Owen Cooper, de la serie Adolescence, optó por un conjunto gris, sencillo y discreto, que dialogaba con la estética minimalista dominante de la noche.

Las mujeres más fotografiadas de la gala reforzaron esa paleta austera convertida en manifiesto estético. Ariana Grande, Julia Roberts y Emily Blunt exploraron las múltiples posibilidades del blanco y el negro, desde siluetas etéreas hasta estructuras arquitectónicas. Jennifer Lawrence, múltiple ganadora de premios, capturó la atención con un vestido color "nude" adornado con delicados motivos florales, una pieza que equilibraba romanticismo y modernidad. Ana de Armas y Miley Cyrus se sumaron al negro satinado, mientras que Emma Stone, reciente ganadora del Oscar, se decantó por un blanco luminoso que evocaba el glamour más clásico.

Selena Gomez, protagonista de Only Murders in the Building, caminó por la alfombra tomada del brazo del productor musical Benny Blanco, con quien contrajo matrimonio en septiembre pasado, convirtiéndose en una de las parejas más fotografiadas de la noche El desfile de parejas también incluyó a Kirsten Dunst y Jesse Plemons, John Krasinski y Emily Blunt, se convirtieron en algunos de los dúos más solicitados por los fotógrafos, proyectando una narrativa de complicidad y elegancia que parecía salida de una secuencia cuidadosamente iluminada.

Así, la alfombra roja de los GoldenGlobes 2026 volvió a consolidarse como un termómetro de la moda global: un escenario donde la industria del cine y la televisión se funde con la alta costura para anticipar, entre destellos de nostalgia y audacia futurista, el rumbo estético de un nuevo año.

SV

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