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Silvia Cano revela el drama de “Hermanas, un amor compartido”

Este nuevo melodrama propone una mirada donde el corazón es el motor de todas las decisiones, incluso de las más dolorosas

En “Hermanas, un amor compartido”, el melodrama regresa a uno de sus territorios más complejos: el del amor que no sabe dividirse sin herir. No se trata de una historia de buenos contra malos, sino de una confrontación íntima entre dos mujeres que se aman, que comparten una historia, una infancia y una herida, y que al mismo tiempo se disputan aquello que más quieren: una hija. 

La nueva telenovela producida por Silvia Cano, que estrena hoy a las 20:30 horas por Las Estrellas, propone una mirada donde el corazón es el motor de todas las decisiones, incluso de las más dolorosas.

La trama sigue a “Rebeca” (Danna García) y “Mónica” (Adriana Louvier), hermanas criadas bajo los mismos valores, unidas desde siempre, pero marcadas por temperamentos opuestos. Un error de juventud cambia su destino cuando “Rebeca” es encarcelada injustamente y se ve obligada a dar en adopción a su hija “Aura”, quien queda bajo el cuidado de “Mónica”. Años después, la culpa y el deseo de reparar el pasado empujan a “Rebeca” a intentar recuperar a su hija, detonando un conflicto que no enfrenta a una villana contra una heroína, sino a dos mujeres atravesadas por el amor desde lugares distintos: la maternidad biológica y la maternidad construida día a día.

Silvia Cano lo explica con claridad: “Son mujeres hermanas, que no es la buena ni es la mala. Son completamente diferentes, educadas de la misma manera, con dos grandes protagonistas hombres y dos relaciones de amor muy distintas: una muy apasionada y la otra más romántica”, reflexiona, en charla con EL INFORMADOR

“Pero el centro de la historia es la lucha de amor de ellas dos por la misma hija, porque una es la mamá biológica y la otra es la mamá adoptiva. Ahí es donde arranca el gran conflicto”.

Ese conflicto, subraya la productora, no nace del odio, sino de la culpa, del miedo a perder y de la necesidad de proteger. “Las dos tienen razón desde su punto de vista. Las dos aman. Las dos creen que están haciendo lo correcto. Y cuando como espectador dices ‘ni a cuál irle’, ahí sabes que la historia está tocando algo muy humano”.

 


 
Nuevas narrativas a la pantalla chica

Para Cano, esa ambigüedad emocional fue lo que la convenció de llevar el proyecto a la pantalla. “A mí me engancha una historia cuando está movida por el corazón, por el carácter de cada personaje. Cuando empiezas a leer y dices: ‘aquí hay un corazoncito, aquí el amor es el que mueve a todos, aunque a algunos también los mueva el rencor o el odio’. Cuando ves personajes que podrías encontrar en tu familia, en tu entorno, ahí es cuando sabes que puede haber empatía”.

La productora reconoce que el melodrama televisivo ha cambiado, que hoy ya no se construye únicamente a partir de figuras planas o caricaturescas. “Antes los personajes podían ser muy extremos, muy buenos o muy malos. Hoy buscamos mostrar la humanidad: la contradicción de amar, de querer cuidar y al mismo tiempo equivocarse, de tomar decisiones que hieren aunque nazcan del amor. Eso es lo que permite que el público conecte”.

Ese enfoque se sostiene también en un elenco coral que reúne a Danna García, Adriana Louvier, Osvaldo Benavides y Juan Martín Jáuregui, acompañados por Guillermo García Cantú, Luz María Jerez, Juan Carlos Barreto, Eugenia Cauduro, Rossana Nájera, Zaide Silvia Gutiérrez, Jesús Ochoa, Alejandro Camacho, Margarita Magaña, Michelle Pellicer, Ana Tena, Sebastián Poza, entre otros, además de la actuación especial de Diana Bracho. 

“Estamos felices con el elenco. Son actores con una enorme calidad y una gran humanidad. Eso le da verdad a cada situación, a cada emoción que se cuenta”, remata Cano.

Emoción previa al instante del estreno

La telenovela contará con 80 capítulos. El arranque, confiesa la productora, viene acompañado de entusiasmo, pero también de nervios. “Estoy muy feliz, pero también muerta de miedo, como la primera vez. Ese nervio es bonito, porque significa que te importa lo que el público sienta. Hoy el público opina en tiempo real, comenta, critica, aplaude, y para nosotros eso es muy importante para saber qué hacemos bien y qué podemos mejorar”.

Para Cano, “Hermanas, un amor compartido” es, ante todo, una historia sobre los vínculos que nos definen. “El corazón es el que manda. En todas las relaciones hay lo bueno y lo malo, hay errores, hay aciertos. Ojalá el público vea que el amor no es perfecto, pero es lo que nos mueve, lo que nos hace tomar decisiones, incluso las más difíciles”.

CT

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