Estilo

Un gran lugar para celebrar mis 300

Un festín marino con acentos contemporáneos: ceviches vibrantes, taco baja crujiente y pulpo lleno de carácter

Agradeciéndote como lector, hoy celebro mi publicación número 300 como Gastrónomo Callejero. Se dice fácil, pero ha requerido de una disciplina y de un paladar que solo te recomiende aquellos lugares que logran una calificación de ocho o más.

Así pues, hoy te presento Amelia. Este nuevo restaurante que llegó con una muy buena carta, bien elaborada por el chef Arturo Rivera, quien ha pasado por algunos restaurantes con estrella Michelin, tanto en la ciudad de Denver, Colorado, como en San José del Cabo, Baja California.

Amelia se encuentra justo donde estuvo por tantos años Sagrantino. Con una terraza perfecta con vista hacia un parque que queda detrás. Con cuatro estaciones de cocina, en las que puedes ver y disfrutar el movimiento de cada una de ellas, dedicadas a carnes, cocina caliente, desconchadero y panadería.

Y pues bien, en compañía de Daniela y el buen Héctor nos dimos una vuelta a conocer y pasar la tarde, porque el lugar lo amerita, disfrutando de sus delicias y atención que aquí te cuento.

Iniciamos con un ceviche de kampachi ($350). Es una experiencia formidable, llena de sabor y personalidad. Lo preparan con leche de tigre, hongos shiitake, pepino, rábano sandía, suprema de mandarina, lajas de aguacate y aceite de poleo, que añade mucha frescura al plato. Con una presentación perfecta: en su base la leche de tigre y, entre capas, kampachi y todos los otros ingredientes picados finamente en cuadritos (concassé). De sabor a mar, espectacular.

Seguimos con una tostada de ceviche de carreta ($220). Esta es un festín del mar. Lleva en su base paté de pescado ahumado y capas de camarón, pulpo y callo. Bañan con una salsita macha verde de bajo picor que recuerda sabores antaños y añade sabores nuevos; un gran platillo para seguir la charla.

A sugerencia del mesero, pedimos el taco baja ($130), que está elaborado con tortilla de harina hecha en casa, claro, a la que le añaden un buen prisma (vamos pues, un cubo rectangular por así decirlo) de pescado capeado, bien frito en un aceite muy caliente que deja la corteza muy crocante y un interior lleno de humedad y sabor. Al que acompañan con una tradicional ensalada de col y zanahoria, distintiva de la Baja, un poco de guacamole y terminan con pico de gallo. Ya nada más hizo falta un poco de su buenaza salsa macha de la mesa y unas gotas de limón para disfrutarlo.

Para terminar este recorrido gastronómico baja, disfrutamos un pulpo y papas ($470). Llegó en un plato hondo color rojo con manchones negros, muy vistoso, y centrado, un pulpo perfectamente cocinado, con una buena impregnada de un menjurje a base de chimichurri adobado y salsa negra. Su sabor es nuevo en este tipo de platillo, original y bien ejecutado; sus papas, de gran sabor, acompañan perfecto, como si fuera un pulpo a la gallega.

No dejes de probar el poro a la robata ($215), una delicia.

Larga vida, Amelia.

¡Sé feliz!

Evaluación

Comida 5

Lugar 5

Servicio 4.5

Amelia

Domicilio: Diag. Golfo de Cortés 4152, Monraz, Guadalajara, Jal.

Horario: Lunes a jueves de 1:00 pm a 12:00 am, viernes y sábado de 1:00 pm a 1:00 am. Domingos de 1:00 pm a 10:00 pm.

Teléfono: 3338131379

IG: @amelia_restaurante

CT

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