Jeep Wrangler 392 Final Edition: Precio y prueba de manejo del V8 más potente
Un Hemi con motor V8 que va de 0 a 100 en 4.7 segundos que te hacen sonreír
Los que tuvieron la fortuna de vivir en el mundo antes de que se instaurara lo “políticamente correcto”, la filosofía “woke” y todas esas cosas que vemos con cada vez más frecuencia, saben que el mundo era mucho, mucho más divertido que ahora. Y este Wrangler con motor Hemi nos recuerda esa época. Es un monstruo grande, rápido, pesado, costoso e intimidante. Se disfruta y mucho, pero tal vez con un cierto sentimiento de culpa.
Sí, esta versión, de la que solo vinieron 100 a México (ya vendrán más), tiene crisis de identidad. Es un todoterreno, pero se identifica como un deportivo. Pise el acelerador y saltará hacia adelante con ganas de que nadie en el semáforo lo pueda alcanzar. El motor sonará más fuerte que un concierto de Metallica y sus inmensos neumáticos buscarán agarrarse al piso como si su vida dependiera de ello. Antes de esos 4.7 segundos, sin embargo, el lado todoterreno del Wrangler recordará al piloto que no está hecho para esto. Su dirección de esferas recirculantes te hará sostenerla con más fuerza de la que tal vez puedas tener. La suspensión de eje rígido adelante y atrás, te gritará diciendo que está hecha para subir rocas como ningún otro, pero no para correr. Y como tercer punto en su crisis, esto de “última edición” probablemente ya ni siquiera sea cierto, porque la producción de los Hemi está más fuerte que nunca.
El encanto del Wrangler se mantiene intacto como siempre. Llama la atención a su paso y más con los cerca de 30 centímetros de altura al piso. Un estribo facilitaría acceder a él, pero comprometería su capacidad todoterreno. Alguien con menos de 1.75 de altura tendrá dificultades para entrar en la cabina. Los acabados mejoraron mucho, el espacio sigue siendo escaso en la primera fila y con el techo puesto queda una sensación de claustrofobia que obviamente desaparece cuando se van las puertas y el techo.
La máquina V8 con tiene el mismo número de torque que de HP, con 470. La caja es automática de ocho velocidades y obviamente, hay reductora. Fuera del asfalto, es más capaz que nunca, perdiendo solo para su hermano de dos puertas, por la menor distancia entre ejes de éste último.
El Wrangler 392 es un especie de juguete de ricos, de quienes pueden pagar su precio de dos millones196 mil 900 pesos. A su mando, el “niño” que lo conduzca se sentirá por arriba de los demás, en la cima de la montaña, donde, de hecho, realmente podría estar sin mucho esfuerzo. Solo le recomendaríamos no caer en la tentación producida por el Hemi para correr en carretera